¿Qué pueden indicar los granitos en el pezón?

24 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Los tubérculos de Morgagni son pequeñas glándulas sebáceas inofensivas. Sin embargo, si tienes inquietudes o consideras que puedes tener algún problema, lo más recomendable es que acudas a tu médico. 

Seguro que te has fijado, pequeños granitos en el pezón que pueden cambiar ligeramente sus características a lo largo del tiempo. ¿Son inofensivos? ¿Por qué aparecen? Ya te adelantamos que no debes preocuparte.

Veamos más al respecto.

En el desarrollo de una mujer se experimentan una gran variedad de cambios. Pueden aparecer o desaparecer con el paso del tiempo, muchas veces sin siquiera notarlo. Estas variaciones suelen ser más frecuentes en la zona de los senos. Por eso se torna necesario extremar la atención ante cualquier tipo de anormalidad como:

Y es que, aunque en su mayoría no implican un riesgo para la salud, es bueno informarse para estar atento a cualquier cambio. Por esta razón, si alguna vez te preguntaste qué indicaban los granitos en el pezón, en este artículo hallarás las respuestas, ¡no te lo pierdas!

“Los tubérculos de  tubérculos de Morgagni o Montgomery son cada uno de los diversos nódulos pequeños y blandos situados en la superficie de las areolas de las mujeres. Están constituidos por grandes glándulas sebáceas inmediatamente por debajo de la superficie areolar”

–Diccionario Mosby–

¿Qué son exactamente los granos en el pezón?

Los granitos en el pezón son también conocidos como tubérculos de Morgagni o Montgomery. Son pequeñas glándulas sebáceas que están ubicadas tanto en la areola como en el pezón.

Los tubérculos de Montgomery son conocidos por ayudar a mantener los pezones lubricados y en buen estado, ya que producen aceites naturales que ayudan a controlar el pH y proteger el pezón ante cualquier tipo de infección. Por esto mismo, tienen funciones antibacterianas.

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¿Es normal tener tubérculos de Montgomery en el pezón?

Sí, se trata de algo completamente normal. Todas las mujeres nacen con ellos (presentando entre 4 y 28 en total, para ser más precisos) y su tamaño y grosor no siempre será igual en todos los casos. Además, puede ser que experimenten cambios por los siguientes motivos:

En estos casos suelen hacerse más notables a la vista y al tacto. Ahora bien, estos tubérculos o “granitos” no son sensibles ni tampoco causan dolor. De igual forma, al momento en el que estos procesos finalizan, estos tubérculos recuperan su tamaño normal.

¿Qué cuidados se deben tener con los tubérculos de Montgomery?

Aun cuando estos tubérculos son naturales, hay que mantener un cuidado para no afectar sus funciones y mantener el pezón lo más protegido posible.

1. Cambiar el sujetador

Es importante cambiar de sujetador en cuanto sea notable que los senos comienzan a crecer y los tubérculos o “granos” comienzan a aparecer o incrementar su tamaño. De esta forma se evitarán las irritaciones y daños del pezón.

  • La salud de las mamas no se verá beneficiada si los oprimes, por lo que te recomendamos cambiar de sujetador en cuanto comiences a notarlo apretado.

Las mujeres embarazadas suelen tener mayor sensibilidad en las mamas y, por ende, sus pezones. Por ello, es importante utilizar sujetadores naturales, sin aros metálicos o tirantes que puedan afectarlos.

un sujetador

2. La higiene es fundamental

Es posible que la zona de los senos está expuesta a la sudoración por las temperaturas y la fricción, es importante asearla con un jabón de pH neutro para evitar así la alteración de las glándulas mamarias y los tubérculos de Montgomery. Esto no solo mantendrá la zona limpia y libre de bacterias, sino que, además, ayudará en la eliminación del sudor, las secreciones y el acné. Por otra parte, es recomendable utilizar una crema hidratante adecuada para mantener la piel en buen estado y así, evitar molestias por resequedad y afines.

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Por último, hay que tener presente que estos granitos no suponen ningún peligro para la salud; por el contrario, solo traen beneficios. Eso sí, en caso de que tengas inquietudes, consulta siempre con tu médico antes de actuar.

  • Diccionario Mosby - Medicina, Enfermería y Ciencias de la Salud, Ediciones Hancourt, S.A. 1999.