¿Qué bebidas son las que más nos engordan?

26 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Ninguna bebida alcohólica es recomendable para la salud. Ni siquiera en cantidades moderadas. Por otra parte, no hay que fiarse de lo que prometen las etiquetas de las bebidas industriales tipo "0 % de azúcares añadidos" ya que igualmente los tienen.

Dentro de las bebidas menos saludables se encuentran todas aquellas que, no solo engordan, sino que favorecen la retención de líquidos, entre otras cuestiones.

De acuerdo a lo afirmado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo ideal es hidratarse a diario con agua, en cantidad suficiente y no solo sola, sino a través de las distintas comidas que se realicen (conformadas por ingredientes saludables, como son los vegetales, por ejemplo). Otras opciones vienen a ser las bebidas naturales, como las infusiones herbales y los zumos de frutas caseros.

Las bebidas que más nos engordan

Muchas personas consideran que, para ahorrarse el tiempo y el esfuerzo que hay que hacer en la preparación de jugos y zumos, lo mejor es recurrir a las opciones comerciales. Así, no dudan en combatir la sed y acompañar sus comidas diarias con estos productos. Sin embargo, lo cierto es que solo están perjudicando su salud.

Las aguas saborizadas, los refrescos azucarados, los zumos y jugos de frutas comerciales, las infusiones endulzadas, las bebidas alcohólicas, las gaseosas, entre otras bebidas, son opciones que, aunque puedan llamar la atención y prometer mil beneficios, en realidad, no son buenas para nosotros. Contienen una gran cantidad de azúcar, calorías y sustancias añadidas que no solo influyen en nuestro peso corporal, sino que promueven todo tipo de alteraciones en los distintos sistemas.

Veamos cuáles son las bebidas que más nos engordan y por qué.

Los refrescos

Como ya veníamos comentando, los refrescos (incluso sus versiones light y zero) son una de las bebidas que contienen mayor cantidad de azúcar añadido, cafeína y otras sustancias que, desde el punto de vista nutricional, no aportan nada.

Multitud de estudios han confirmado que el consumo de refrescos aumentan el riesgo de padecer obesidad a cualquier edad. Además, esto ha sido corroborado por los expertos de la revista American Journal of Clinical Nutrition ya desde el año 2013.

También se ha comprobado que el consumo de bebidas carbonatadas aumenta el riesgo de sufrir de osteopenia, entre otras enfermedades.

Además de tener un alto contenido de azúcar, también contienen un exceso de sodio que, entre otras cuestiones, provoca retención de líquidos y perjudica el sistema renal.

Para prevenir la obesidad, lo mejor es evitar este tipo de bebidas, aún cuando tengan la etiqueta de «0 % de azúcares añadidos». Como indica el experto en Nutrición y dietista Julio Basulto, lo mejor es evitar las bebidas azucaradas.

Las bebidas alcohólicas

Alcohol

El alcohol, en sus diferentes formatos, forma parte de las bebidas que nos engordan. Solo aporta calorías vacías y, además, afecta la salud del hígado, entre otras cuestiones.

Al consumir una bebida alcohólica, el hígado intentaría quemarlo primero. Así, mientras se ocupa de estas calorías vacías, no puede quemar otras grasas que consumimos, de forma que se ralentiza el metabolismo. Por eso el dicho que de que las bebidas alcohólicas nos engordan.

Si a todo esto añadimos que el alcohol suele aumentar el apetito, tenemos como resultado un mayor riesgo de sufrir obesidad.

Llegado a este punto, vale la pena recordar que ninguna cantidad de alcohol es recomendable. Lo de beber una copa de vino tinto al día o una cerveza es un mito.

Descubre: Obesidad, tendencias de consumo y recomendaciones

Los zumos y jugos de frutas comerciales

Los zumos y jugos de fruta comerciales no solo tienen un contenido escaso de fruta y un alto contenido de azúcar, sino que tienen una gran cantidad de ingredientes añadidos que, en conjunto, no son beneficiosos para la salud. Por todo esto, lo mejor es prepararlos en casa, con frutas frescas.

La mejor opción siempre será el agua. Ahora bien, en caso de que deseemos añadirle un toque diferente, podemos añadirle una rodaja de limón fresco o naranja. Sin añadir azúcar, o de lo contrario estaríamos convirtiendo la bebida en un despropósito.

  • Malik VS, et al. “Sugar-sweetened beverages and weight gain in children and adults: a systematic review and meta-analysis”, Am J Clin Nutr. 2013 Oct;98(4):1084-102.
  • Gill JM, Sattar N, “Fruit juice: just another sugary drink?”, Lancet Diabetes Endocrinol. 2014 Jun;2(6):444-6.