¿Qué bebidas son las que más nos engordan?

Este artículo fue redactado y avalado por Francisco Peñalver
· 20 noviembre, 2013
Los refrescos light no contienen azúcar, pero son edulcorados con una sustancia nociva para la salud y tienen un exceso de sodio que provoca retención de líquidos.

Sería interesante eliminar de la dieta diaria aquellas bebidas que más nos engordan o influyen en la retención de líquidos.

Aunque mucha gente consigue consumir al día los dos litros de líquidos diarios recomendados por la OMS, solo un pequeño porcentaje lo hace con agua.

Así, los excesos de azúcar y calorías en nuestra dieta líquida no solo pueden afectar a nuestra figura, sino también a nuestra salud.

Las bebidas saborizadas, refrescos azucarados, jugos de frutas, infusiones endulzadas, bebidas alcohólicas, gaseosas, entre otros, son las que solemos consumir no solo para acompañar la comida, sino también como fuente de hidratación para combatir el calor y la pérdida de líquidos. 

¿Sabemos realmente cómo, cuánto y por qué nos afectan este tipo de bebidas?

Las bebidas alcohólicas

Alcohol

El alcohol es amigo de la obesidad por varios motivos. En principio, es una ingesta importante de calorías vacías que el hígado debe trabajar intensamente para procesar, de ahí que el exceso en el consumo de alcohol dañe seriamente este órgano. El hígado quema el alcohol primero, que es energía pura y no aporta ningún nutriente. Así, mientras se ocupa de estas calorías vacías, no puede quemar otras grasas que consumimos, de forma que se ralentiza el metabolismo. Por eso el dicho que de que las bebidas alcohólicas nos engordan.

Si añadimos que el alcohol no suele saciar nuestro apetito sino que lo aumenta, el hambre lo convierte en enemigo directo de la buena figura. Asimismo, algunos tipos de alcohol son tóxicos para las células, y pueden dificultar la absorción en general de proteínas, vitaminas, etc.

Por otra parte, no debemos olvidar que el alcohol es una droga blanda que puede crear adicción. Por tanto, tendremos que hacer un gran esfuerzo de voluntad para un consumo moderado. Lo ideal sería una copita de vino en la comida o una cervecita con los amigos ocasionalmente.

Los refrescos o gaseosas

Los refrescos endulzados son otro de los principales responsables de la obesidad. Cualquier gaseosa tiene azucares añadidos que normalmente provienen de siropes o jarabes de maíz transgénico. Además, las cantidades de azúcar para dulcificar estas bebidas son muy elevadas.

Pero no solo añaden nocivos edulcorantes artificiales, sino también un exceso de sodio que provoca retención de líquidos. Además de no ayudar con el peso, resulta estresante para el trabajo de riñones e hígado si se toman habitualmente.

Los refrescos light tienen también ciertas contraindicaciones. Normalmente, son edulcorados con aspartame, considerado bastante nocivo para la salud.

Lo ideal serían bebidas con endulzantes naturales, con productos como la stevia, por ejemplo. 

Los jugos de frutas

Al igual que otras frutas, la guanábana puede disfrutarse en zumo


No hay nada más energético, saludable y sabroso que un rico jugo de fruta natural.
No obstante, lo ideal es que sea orgánico, no tratado con abonos químicos, ni pesticidas industriales. Si decidimos comprar este tipo de jugo es importante que tengan el sello orgánico que garantice que en su cultivo, extracción y almacenaje, han sido cuidadosos para mantener todas sus propiedades.

Los jugos industriales además de tener poca fruta, ya que suelen realizarse con saborizantes y colorantes poco saludables, también suelen tener azucares añadidos. Por ello, nos engordan. Por todo esto, lo mejor es exprimir los jugos en casa, con fruta y verdura fresca de la mejor calidad.

Las mejores bebidas

Podemos recomendar que lo mejor para la sed es el agua. Además, si es mineral de las escarpadas sierras y altas montañas, mejor. Normalmente, podemos encontrarlaen cualquier tienda o despensa vecinal por un módico precio.

Beber agua

Hacerse un té o tisana de hierbas, exprimir un jugo de fruta fresca, leches vegetales de avena, arroz, almendra así como algunos cereales tostados disueltos en agua (café o cebada, por ejemplo) son también recomendables.

Eso sí, todo con moderación y equilibrio.

  • Malik VS, et al. “Sugar-sweetened beverages and weight gain in children and adults: a systematic review and meta-analysis”, Am J Clin Nutr. 2013 Oct;98(4):1084-102.
  • Gill JM, Sattar N, “Fruit juice: just another sugary drink?”, Lancet Diabetes Endocrinol. 2014 Jun;2(6):444-6.