¿Qué beneficios aporta el fósforo a la salud?

21 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Además de ser beneficioso para la salud ósea, el consumo de alimentos ricos en fósforo puede ayudarnos a mejorar el estado de ánimo y aumentar los niveles de energía.

El fósforo (P) es un macromineral esencial para el organismo que, en conjunto con otros nutrientes, permite el funcionamiento normal de todas las células, órganos, tejidos y sistemas. Interviene en múltiples procesos y, además, contribuye con la regulación de la homeostasis ácido-básica.

La buena noticia es que está presente en muchos alimentos de consumo habitual y, a diferencia de otros nutrientes, se asimila con mayor facilidad en el intestino delgado.

Veamos más acerca de este nutriente a continuación.

¿Por qué el fósforo es tan importante?

El fósforo es el segundo mineral más abundante en el organismo, después del calcio. Según indican los expertos de Medline Plus, “constituye el 1 % del peso corporal total de una persona”.

Huesos sanos.

Este mineral interviene en varios procesos vitales de gran importancia, desde la estructuración celular (de los huesos, por ejemplo) hasta la reparación de tejidos. Por ello, es muy importante para la salud.

Algunos de los procesos en los que está involucrado:

  • La mineralización ósea. 
  • La producción de energía. 
  • El equilibrio ácido-base (pH) normal.
  • La señalización celular (a través de la regulación de la homeostasis ácido-básica y las reacciones de fosforilación).

El fósforo y la salud ósea

El fósforo es un macromineral que no solo se encuentra en los huesos, sino también en el resto de las células. Sin embargo, se suele destacar su papel en el mantenimiento de la salud ósea, ya que forma parte de los huesos, disminuye la pérdida de masa ósea, ayuda a prevenir la caries, al mismo tiempo que realiza otras funciones.

Otras funciones del fósforo

  • Facilitar la conducción nerviosa.
  • Filtrar los residuos en los riñones.
  • Mantener y reparar tejidos y células.
  • Ayudar en la contracción muscular.
  • Mantener un ritmo cardíaco regular.
  • Producir ADN y ARN, los componentes genéticos del cuerpo.
  • Equilibrar y usar vitaminas del grupo B y vitamina D, así como minerales como: el yodo, el magnesio y el zinc.

Descubre: 3 macronutrientes esenciales para mejorar el rendimiento.

¿Una persona puede tener déficit de fósforo?

Médico con un modelo de riñones en 3D.

Es importante señalar que el déficit de fósforo no es algo habitual. De hecho, es más frecuente tener demasiado fósforo en el cuerpo que poco.

Los expertos de la Oregon State University indican que “la deficiencia de fósforo dietario es poco común y a menudo solo es observada en casos de inanición casi total o en trastornos hereditarios raros que implican la pérdida de fósforo renal”.

Por otra parte, cuando se encuentra en exceso, este mineral puede propiciar el desarrollo de enfermedades renales. En este sentido, según un artículo publicado en la revista Nefrología, cuando se ingiere en cantidades excesivas, el fósforo puede provocar un fallo renal agudo.

Los expertos de la National Kindney Foundation recuerdan que el exceso de fósforo en la sangre puede causar alteraciones relacionadas con la pérdida de calcio en los huesos y su respectivo debilitamiento. Asimismo, indican que “un alto nivel de calcio y fósforo también conduce a acumulaciones de calcio peligrosas en los vasos sanguíneos, los pulmones, los ojos y el corazón”.

Descubre: Equilibrio sodio-potasio

¿Cuáles son los alimentos más ricos en fósforo?

Aunque la carne y la leche son los alimentos con mayor cantidad de fósforo, el pescado es, por excelencia, el alimento más asociado a este mineral. Se puede elegir de una amplia variedad de especies y disfrutar de todo tipo de recetas.

3 formas de preparar pescado sin excederte en las calorías

Además del pescado, la carne y la leche, existen muchos alimentos que contienen el fósforo, como los que son ricos en proteínas, por ejemplo. A continuación detallaremos otras fuentes:

  • Patatas.
  • Huevos.
  • Mariscos.
  • Legumbres.
  • Frutos secos y semillas.
  • Cereales (como el trigo).
  • Otros productos lácteos.

Las frutas y verduras no son especialmente ricas en fósforo, sin embargo, eso no quiere decir que deban excluirse de la dieta o dejar de consumirse. Al contrario, si el objetivo es mantener una buena salud, hay que mantener su consumo regular siempre.

Por otra parte, cabe destacar una curiosidad respecto al fósforo: aunque los panes integrales y los cereales elaborados sin harinas refinadas contienen mayor cantidad de este mineral, este se almacena en el cuerpo humano de tal forma que no se absorbe.

¿Qué es lo mejor?

Para gozar de buena salud y bienestar, lo más adecuado es mantener una dieta equilibrada, en la que no solo estén presentes los alimentos ricos en fósforo, sino también otras fuentes de nutrientes. Y en caso de tener dudas, siempre es posible consultar con el médico o el nutricionista.

Ahora que ya hemos visto la influencia de este macromineral en el organismo, podremos entender mejor su importancia en el buen funcionamiento de todos los sistemas.