Qué comer cuando sufrimos cálculos en la vesícula

Sebastián Castaño 18 agosto, 2013
Para mejorar la condición de los cálculos biliares es fundamental que vigilemos nuestra alimentación. Evitaremos el consumo de carnes rojas, fritos y grasas saturadas e incrementaremos el de frutas y verduras

La aparición de cálculos en la vesícula biliar es un problema frecuente. Estas piedras aparecen por la cristalización de la bilis, que es una sustancia que produce el hígado para ayudar a digerir las grasas.

La bilis se almacena en la vesícula, pero si no se secreta puede provocar problemas. Un dolor agudo en la parte superior derecha del abdomen, vómitos y fiebre son señales de alarma. Sin embargo, a veces, la colecistitis es asintomática.

Hay quienes creen que los cálculos en la vesícula pueden estar causados por malos hábitos alimenticios. Un consumo excesivo de alimentos ricos en grasas obligan al hígado a segregar más bilis. De ahí la importancia de controlar lo que se come, tanto para prevenir la aparición de piedras como para aliviar sus síntomas.

Cómo controlar los cálculos en la vesícula

Cálculos en la vesícula.

Evidentemente, cada persona tiene un organismo diferente. Es decir no todos toleramos los mismos alimentos, ni nuestro cuerpo responde de la misma manera. Por ello, es muy importante que antes de seguir cualquier clase de dieta o tratamiento acudamos a nuestro médico de confianza.

En el caso de tener cálculos biliares será necesario seguir una dieta baja en grasas. Sin embargo, tampoco es saludable excluir por completo las grasas de la dieta, a menos que esta dolencia ya esté muy avanzada.

¿Qué es lo que hay que hacer entonces? Lo más importante será controlar estrechamente la alimentación, controlando la cantidad de grasas que se ingieren y tratando de reducirlas en lo posible. Pero también hay que tener en cuenta que no todas las grasas son iguales, algunas de ellas no son tan perjudiciales.

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Pero no solo la dieta, hay otros aspectos  importantes que conviene tener en cuenta para controlar o mejorar los síntomas de los cálculos en la vesícula. Estos serían algunos de ellos.

  • No comer cuando estamos estresados o especialmente nerviosos.
  • No comer más de lo necesario.
  • Comer siempre alimentos frescos.
  • Beber abundante agua.
  • No fumar.
  • Consumir abundantes alimentos antioxidantes.

¿Qué podemos comer si tenemos cálculos biliares?

Dieta para cálculos en la vesícula

En una dieta sana y equilibrada nunca pueden faltar las verduras, especialmente cocidas, ya que se digieren mejor. Sí hay que evitar aquellas que pueden provocar gases, como las coles.

También se pueden consumir sin problemas frutas maduras, en compota o asadas. Otros alimentos permitidos serían las carnes con poca grasa, los pescados blancos, los lácteos desnatados o los huevos (Revueltos, escalfados o en tortilla).

Con moderación se pueden comer lácteos enteros, legumbres, cereales o repostería sencilla.

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¿Qué no podemos comer?

Si te tienen cálculos biliares hay que evitar en la medida de lo posible  las carnes rojas y la carne de cerdo. Tampoco es conveniente tomar fritos, fritos, grasas saturadas, bollería industrial, azúcares, picantes, frutas poco maduras o pasta poco hecha.

En cuanto a las bebidas, hay que evitar los refrescos gaseosos, los jugos de frutas ácidas, el café y las bebidas alcohólicas o estimulantes. También pueden resultar perjudiciales los colorantes y los alimentos con conservantes, así como los edulcorantes artificiales.

Tratamiento de los cálculos biliares

Vesícula biliar

Los cálculos biliares son muy molestos, una dieta adecuada puede ayudar a controlar los síntomas, pero cuando el problema está muy avanzado es necesario acudir a la cirugía para extirpar la vesícula. A partir de ese momento habrá que seguir vigilando lo que se come y evitando en la medida la ingesta de grasas.

Sin embargo, podremos prevenir la aparición de piedras en la vesícula si tenemos unos hábitos saludables, como una buena alimentación que incluya abundantes frutas y verduras, además de beber mucha agua y realizar una buena rutina de ejercicios.

Para esta enfermedad, como para cualquier otra molestia que ataque nuestro organismo, es muy importante solicitar ayuda médica antes de tomar la decisión de hacer alguna dieta o comenzar cualquier tratamiento desconocido.

Nunca debemos poner en riesgo en riesgo nuestra salud por el afán de curarnos milagrosamente. El mejor consejo es seguir las recomendaciones del especialista y, por supuesto, seguir sus indicaciones al pie de la letra para poder tener buenos resultados.

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