Qué comer cuando tengo un hueso quebrado

Si tenemos un hueso fracturado es importante que incluyamos en nuestra dieta alimentos ricos en vitaminas y minerales que nos aporten nutrientes para soldarlo y fortalecerlo

No sólo precisamos de intervención médica y reposo cuando sufrimos de un hueso quebrado. La alimentación puede ser una buena baza para que el proceso de recuperación sea más rápido y eficaz.

En este artículo te contamos qué comer cuando tienes un hueso quebrado.

Tips para superar un hueso quebrado

Una caída, un accidente o un movimiento brusco pueden ocasionar fracturas en cualquiera de los 206 huesos que conforman el cuerpo humano.

Estos son los pasos que debemos seguir en caso de padecer una rotura de hueso.

Ir al médico

Ir al médico por un hueso quebrado

Podemos deducir que nos hemos roto un hueso cuando sentimos que el dolor en la zona es insoportable, no podemos mover el área o en seguida se inflama.

Si esa es la situación, lo mejor es acudir a un profesional para que primero realice una radiografía y luego determine el mejor tratamiento.

Las opciones para arreglar un hueso quebrado son:

  • Recolocación: cuando el hueso se sale de su cavidad natural en una articulación, y con un movimiento especial se coloca en su lugar.
  • Férula: es un molde flexible y resistente que se usa para tratar e inmobilizar fracturas.
  • Yeso: se coloca para que la zona no se mueva y el hueso suelde.
  • Intervención quirúrgica: en el caso de que la fractura sea muy compleja o el yeso no alcance para revertir la situación.

Te recomendamos leer: Cómo utilizar cáscara de limón para calmar el dolor en las articulaciones

Cuidar el área fracturada

El descanso y el reposo son necesarios para que el hueso pueda soldar bien. Si bien algunas áreas quebradas requieren de mayor inmovilidad que otras, no siempre se puede regresar a las actividades cotidianas como si nada hubiera sucedido.

Colocar la parte fracturada en alto (usando una almohada, por ejemplo) puede ayudar a reducir la hinchazón, las molestias y otros síntomas.

En algunos casos se pueden usar complementos para facilitar el día a día de la persona. Es el caso de los cabestrillos para el brazo o las muletas.

Prestar atención al yeso

Cuida de tu yeso si tienes el hueso quebrado

Puede que se convierta en tu peor enemigo durante algunas semanas, pero deberás cuidarlo si quieres que el hueso sane como corresponde.

Es imprescindible mantenerlo seco ya que, al mojarlo, quizás pierda su resistencia y haga que el hueso se mueva.

También debes prestar atención para que no se raje y, por nada del mundo, cortar pedazos o modificar su forma. ¡Está permitido pintarlo y decorar su exterior!

Cuidado con colocar objetos para aliviar la típica picazón de la piel. Tampoco uses aceites, talcos o cremas dentro del yeso.

Alimentos para un hueso quebrado

Además de llevar una vida tranquila, no forzar la zona y evitar el consumo de alcohol, te recomendamos que consumas los siguientes alimentos si quieres recuperarte antes y mejor de un hueso roto.

Leche

Siempre que no seas intolerante a la lactosa o a la proteína de leche de vaca, este alimento puede darte el aporte de calcio que tus huesos necsitan para su recuperación. Además, aporta vitaminas A, D, E y del grupo B y muchas proteínas que ayudan a acelerar la reparación ósea y a prevenir la osteoporosis.

A su vez nos proporciona aminoácidos (entre ellos glutamina y lisina) que aumentan la absorción de calcio.

Infusiones

Infusiones para mejorar un hueso quebrado

Algunas hierbas son perfectas para solidificar los huesos. Una de ellas es la cola de caballo, ya que es regenerativa y remineraliza los huesos.

Otra opción es el extracto de corteza de sauce, ya que se considera un analgésico y antiinflamatorio natural que permite una recuperación más efectiva y rápida.

Brócoli

Repleto de vitaminas, sobre todo C y K, que fijan el calcio en los huesos y lo preservan más tiempo. Además, contiene calcio, fósforo, magnesio y zinc, que son excelentes para mantener los huesos sanos.

Verduras de hoja verde

Las acelgas, espinacas y rúcula (entre otras) son de las mejores opciones para consumir cuando nos hemos quebrado un hueso, ya que cuentan con muchas vitaminas y minerales necesarios para tus huesos. Entre ellos, las vitaminas K y A, muy beneficiosas para el metabolismo de los huesos.

Por otra parte, las espinacas nos aportan calcio, pero hay que tener cuidado en la forma de consumirlas, ya que contienen también oxalatos, que impiden la absorción del calcio. Por eso lo mejor es consumir las espinacas cocinadas.

Pescado

Pescado con vitaminas para un hueso quebrado

Cuando tenemos un hueso quebrado, por supuesto, queremos que sane rápido, pero también buscamos una recuperación satisfactoria.

Para ello te recomendamos consumir pescados con vitamina D, responsable de absorber mejor el calcio.

Entre las especies que más lo aportan encontramos:

  • El arenque
  • El salmón
  • La palometa
  • La sardina

Frutos secos

Entre todas las opciones que tenemos a disposición, los mejores frutos secos para acelerar la curación de una fractura son las nueces, las almendras y las avellanas. En un segundo grupo encontramos las nueces de Brasil y los pistachos.

Todos ellos contienen calcio, fósforo, vitaminas A y C y magnesio.

Naranja

Otra gran fuente de vitamina C, que no solo te sirve para evitar los resfriados, sino que también ayuda en la curación de una fractura de hueso, ayudando a sintetizar el colágeno gracias a sus antioxidantes. Este cítrico contiene también calcio, magnesio y fósforo.

Ver también: Todo lo que deberías saber acerca de los huesos 

Legumbres

Legumbres para mejorar un hueso quebrado

Añade a tu dieta diaria frijoles negros y garbanzos para aportarle a tu cuerpo mucho calcio y fósforo, magnesio y vitaminas K, y del grupo B. En el caso de conseguir soja orgánica, también puedes consumirla semanalmente, ya que tiene muchos nutrientes, entre ellos los fitoestrógenos, que ayudan al cuerpo a absorber el calcio.

Semillas

Existen varias semillas, como las de sésamo y las de lino, que aportan minerales necesarios como calcio y magnesio, que, como ya hemos visto antes, son beneficiosos para la salud y el desarrollo de los huesos.

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