¿Qué debes hacer en caso de herpes genital?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 18 mayo, 2019
Victoria Blázquez · 18 mayo, 2019
El herpes genital es una infección de transmisión sexual que, una vez que se contagia, permanece en el organismo de por vida.

El herpes genital se contagia por el contacto de una persona sana con los fluidos o zonas afectadas de pacientes infectados. Se suele contraer durante el sexo vaginal, oral o anal. En este artículo te lo contamos todo sobre esta enfermedad de transmisión sexual.

Síntomas del herpes genital

Es importante conocer los síntomas de esta patología para acudir al médico cuanto antes e iniciar el tratamiento. Los síntomas del herpes no siempre son perceptibles y se pueden confundir con otras dolencias. En caso de experimentar síntomas, los más generales suelen ser los siguientes:

  • Hinchazón y picor en el área genital y perianal.
  • Llagas y ampollas en el área genital, muslos, glúteos y ano.
  • Ardor al orinar por el contacto con las llagas.
  • Secreción vaginal atípica.

A continuación, vamos a especificar las etapas de la infección por herpes y los síntomas característicos de cada período:

Primer brote o herpes inicial

Mujer con fiebre en la cama
La primera etapa de la infección consiste en síntomas inespecíficos como fiebre, dolor generalizado o cansancio.

El primer brote suele aparecer entre 2 y 10 días después de entrar en contacto con el virus y los síntomas son similares a los que se refieren en un proceso gripal o catarral:

  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre superior a 38 ºC.
  • Inflamación de los ganglios en el área pélvica, garganta o axilas.
  • Escalofríos.
  • Cansancio y dolor generalizado.

El primer brote de herpes puede durar hasta cuatro semanas y suele ser el que más afecta al organismo y más dolor produce. Después, se suelen producir rebrotes, sobre todo durante el primer año.

Durante esta etapa inicial, la infección causa grupos de ampollas pequeñas y dolorosas, caracterizadas por un líquido turbio o blanquecino. Además, la zona de las ampollas se pone roja y produce picor y escozor, dando lugar a las llagas cuando el paciente se rasca. Las llagas son el motivo de que haya dificultad para orinar, dolor y picazón.

Etapa de replicación

La etapa de replicación se produce después de un período de latencia asintomático. Durante esta, el virus se multiplica en las terminaciones nerviosas y si se encuentran en zonas del cuerpo que están en contacto con fluidos corporales, el virus se difunde en ellos y los utiliza como vías para transmitir la patología a otros individuos.

Por ello, el contacto íntimo que implique fluidos corporales (saliva, semen o fluidos vaginales) es una de las principales vías de transmisión del herpes genital. Esta etapa también es asintomática.

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Recurrencia o recaída

Mujer con molestias genitales
En etapas posteriores, el virus se replicará, creando las ampollas y las llagas características del virus del herpes.

Una vez el primer brote haya desaparecido, suele haber períodos de recurrencia, durante los cuales, los pacientes refieren los mismos síntomas que en el primer brote pero menos intensos.

No se conocen con exactitud las causas que dan lugar a un nuevo brote, pero hay estudios que sugieren que el estrés, alguna infección complementaria, estados de depresión o ansiedad, así como el período menstrual o la exposición al sol, pudieran estar relacionados.

Los pacientes suelen referir picazón, ardor y hormigueo en el área genital y perianal horas o días antes de que aparezcan las recaídas. Además, los síntomas del herpes son más dolorosos e intensos en personas inmunodeprimidas.

Pruebas para la detección del herpes genital

Si cree que puede estar experimentando alguno de los síntomas mencionados anteriormente o ha mantenido relaciones sexuales de riesgo, es necesario que acuda a su centro de salud y el médico realice las pruebas pertinentes para el correcto diagnóstico de la enfermedad.

Si el paciente presenta llagas o ampollas, el médico pautará la toma de una muestra de la secreción de las ampollas y realizará un cultivo para confirmar el diagnóstico.

En caso de no presentar llagas, el paciente será sometido a una breve entrevista para concluir si ha estado expuesto a situaciones de contagio. En caso de sospecha, se realizará un análisis del suero sanguíneo (serología) para detectar la presencia de anticuerpos en el organismo.

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Tratamiento

Pareja abriendo un preservativo en caso de herpes genital
El mejor método de prevención de enfermedades de transimisión sexual es el método de barrera mediante preservativo.

El herpes genital no tiene cura, por tanto, el tratamiento está enfocado a acortar los brotes y disminuir los síntomas. El médico pautará un tratamiento farmacológico para aliviar el dolor y acelerar la curación de las llagas. Algunas recomendaciones que te pueden ayudar a controlar los síntomas son las siguientes:

  • Mantener el área genital seca.
  • Utilizar ropa interior de algodón y cómoda.
  • Aplicar compresas frías o hielo en paños limpios.
  • Tomar analgésicos y antiinflamatorios.

Finalmente recordar que el herpes genital se trata de una enfermedad de transmisión sexual muy frecuente en la población, por lo que, el método de prevención más importante es el preservativo. En caso de presentar síntomas, acuda a su centro médico cuanto antes para aplicar el tratamiento más adecuado.

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