Descubre todo lo que debes saber sobre la dieta blanda

Tener una dieta saludable basada en productos de fácil digestión, permitirá que tu organismo procese los alimentos sin mucho esfuerzo.

En el gran catálogo de dietas que hoy en día que se pueden conseguir en libros o Internet, muy poco se habla de la dieta blanda por ser una herramienta de la nutrición clínica. Esta no sirve precisamente para bajar de peso, sino para combatir problemas del sistema digestivo.

Si estás enfrentando malestares intestinales o si has puesto en marcha un largo ayuno, este plan alimenticio te ayudará a recuperar tus condiciones naturales. Así regresarás a tus platos habituales.

La dieta blanda trae consigo algunos errores comunes. “Blanda” es una palabra que quizás te haga pensar que solo podrás comer alimentos tiernos, pero no es así. Se refiere a aquellos víveres que son de fácil digestión.

Por esta razón, también se le conoce como dieta de protección gástrica. Por otro lado, a los regímenes que se relacionan con alimentos de textura tierna se les conoce como dietas blandas odontológicas o de fácil masticación.

¿Cuándo la debes poner en práctica?

El objetivo principal que se persigue con esta dieta es evitar que el aparato digestivo se esfuerce cuando procesa los alimentos. La idea es que se recupere con la menor cantidad de trabajo posible. En este sentido, los productos que se consumen deben ser de fácil digestión.

Dieta blanda.

Una dieta blanda es libre de grasas saturadas y no contiene irritantes para evitar la estimulación de la secreción del jugo gástrico. Estas características la convierten en una de las dietas de tolerancia, que son las que buscan adaptar el organismo a la alimentación normal después de alguna enfermedad.

En qué se basa la dieta blanda

Este es un plan de alimentación que sirve como transición para pasar de una dieta líquida a una general o normal. Su puesta en marcha siempre va a depender de las condiciones, tolerancia y características del paciente. Normalmente, implica varias fases.

Por tratarse de una dieta clínica, comienza con el consumo de alimentos en periodos de 6 a 24 horas junto con una reposición líquida. Luego, avanza a una dieta líquida donde se toma agua de arroz, zanahoria o té. Por último, se incluyen los alimentos semisólidos.

En esta última fase, son ideales los yogures, el jamón cocido. También se incluyen las carnes y el pescado que deben ser cocinados a la plancha o al horno. Todo este proceso permitirá que el paciente llegue a su dieta habitual.

Tipos de alimentos que se pueden consumir

Indiscutiblemente, en una dieta blanda se deben escoger aquellos alimentos que evitan el tránsito intestinal. Por eso hay que seleccionar los que se digieren fácilmente. Por ejemplo:

El arroz y sus derivados

Estos productos tienen propiedades astringentes. Es decir, que ayudan a limpiar el aparato digestivo. Puedes comer arroz, sémola de arroz o alimentos que estén elaborados a base de arroz.

Harina de trigo refinada

También sus derivados o sémola de trigo. Son bajos en fibras y, por ende, son muy fáciles de digerir. Una buena noticia es que podrás consumir espaguetis hervidos.

Trigo.

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Caldos caseros de verduras y hortalizas

Favorecen la hidratación y aportan la cantidad de electrolitos, minerales y vitaminas que el aparato digestivo necesita para realizar sus funciones adecuadamente.

Té o infusiones de hierba

La idea es que la bebida no quede concentrada, deben ser ligeras. Un consejo es que dejes hervir el té poco tiempo. Te recomendamos que uses, por excelencia, la manzanilla y la tila.

Zanahorias cocidas

Tienen una alta cantidad de fibras solubles que ayudan a la adecuada formación de heces y combate la diarrea.

Carnes blancas magras

Son ideales después de llevar varios días sin consumir proteínas, ya que su digestión implica mucho trabajo. La dieta blanda debe incluir pollo, pavo o pescado.

Aceites vegetales

Estos no se deben someter a ningún tipo de cocción y deben consumirse de forma moderada. La idea que es lo utilices como aderezo de tus platos, pero nunca para cocinar los alimentos.

Pollo frito.

Alerta, esto no lo puedes comer

  • Alimentos fritos y muy salados
  • Salsas procesadas
  • Café
  • Alcohol
  • Jugos ácidos
  • Gaseosas
  • Golosinas como el chocolate
  • Snacks
  • Salsas picantes
  • Encurtidos (aceitunas, pepinillo)
  • Tabaco

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Algunas recomendaciones generales

La dieta blanda es muy fácil de seguir. No tiene complicaciones y es casera. Es este sentido, solo necesitarás de un poco de paciencia porque quizás pueda faltarte algo de sabor. Como cualquier régimen alimentario, amerita compromiso, y más aún cuando se trata de recuperar tu estado de salud.

Te recomendamos que:

  • Procures comer en pocas cantidades. De esta manera ayudarás a que el proceso digestivo sea más rápido y fácil. Puedes comer varias veces al día para saciar el hambre, pero siempre en porciones pequeñas.
  • Cocina con poca sal. Así evitarás la retención de líquido.
  • Procura servir la comida tibia. Es decir, ni muy caliente ni muy fría, de esta manera no será de alto impacto para el aparato digestivo cada ingesta de alimentos.
  • Mastica bien. Este es un punto al que le debes dar mucha importancia. Si masticas bien los alimentos ayudarás a que la digestión sea muy fácil. Además, sentirás más saciedad y acelerarás el metabolismo.

La dieta blanda no debe durar más de tres días. Recuerda que su principal objetivo es devolverle las capacidades al sistema digestivo. En este sentido, si no ves alguna evolución, comunícaselo a tu especialista de confianza para que evalúe el proceso.