¿Qué dice la OMS de la relación entre la carne y el cáncer?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 13 noviembre, 2018
¿Cuál es la relación entre el consumo de carne y el desarrollo de cáncer? Hoy veremos qué dice la OMS al respecto.

¿Sabías que entre el 75 y 80% de los casos de cáncer son derivados de factores externos que alteran nuestro organismo? Es probable que los hábitos alimentarios sean una de las causas de estas afecciones, según afirma la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Por esta razón, hoy te explicaremos qué dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la relación entre la carne y el cáncer.

Aunque no es probable identificar con precisión las causas por las que unas personas son más propensas que otras a padecer cáncer, diversos estudios científicos determinan que la genética, así como específicos elementos ambientales y de conducta son los principales factores que influyen en la alteración de las células de nuestro cuerpo.

Cuando tus padres o ciertos parientes padecieron de algún tipo de cáncer como el de mama y o colon, podrías heredar una predisposición a padecer esta enfermedad. Sin embargo, es necesario que tengas claro que esto no implica una garantía de que vayas a desarrollar cáncer.

Asimismo, también existen agentes ambientales y de conducta que pueden producir una malignización celular. Entre ellas, la adicción al tabaco, alcohol o exponerse a componentes químicos como el humo del cigarro o la radiación ultravioleta procedente de la luz del sol.

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) describe al cáncer como un conjunto de enfermedades vinculadas, en las cuales ciertas células que componen al cuerpo comienzan a crecer y multiplicarse de manera descontrolada y sin interrupción, lo que permite la formación de masas que se conocen como tumores.

Carne roja y carne procesada

La OMS clasifica como carne roja a todo el tejido muscular que proviene de mamíferos tales como:

  • Vacas
  • Bueyes
  • Terneros
  • Cerdos
  • Corderos
  • Cabras
  • Caballos

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A su vez, define a las carnes procesadas como todas aquellas que una vez que son separadas del animal han sido transformadas. Esto mediante procesos como:

  • La salazón
  • El curado
  • La fermentación
  • El ahumado

En su mayoría, las carnes procesadas provienen de animales como la vaca y el cerdo. No obstante, también vienen de aves, subproductos cárnicos como la sangre, menudencias y carnes rojas. Algunos ejemplos claros de estas carnes son:

  • Salchichas
  • Jamón
  • Carne en conserva
  • Cecina o seca
  • Carne en lata
  • Salsas a base de carne

La carne y el cáncer

Un estudio realizado por la OMS revela que, aunque los indicios de que el consumo de las carnes rojas influya en el desarrollo del cáncer colorrectal son limitados, este agente se incluye dentro del grupo 2A, el cual se describe como probablemente cancerígeno para los humanos.

Hamburguesas de carne picada.

Por otra parte, esta institución explica que el alto consumo de carnes rojas sí causa cáncer en las personas. Por consecuente, incluyeron a este agente dentro del denominado grupo 1, cancerígeno para los humanos. “Esta clasificación está basada en evidencia suficiente a partir de estudios epidemiológicos que muestran que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal”, cita dicho informe.

Dato importante

Es necesario que tengas claro que incluyeron el consumo prolongado y continuo de carnes procesadas en el grupo 1. Esto debido a la evidencia de que ese riesgo pueda existir y no por la estimación del nivel de peligro que hay.

Relación entre el consumo de carne y el desarrollo de cáncer

Según estimaciones del Proyecto Carga Global de Enfermedad, la OMS asegura que las dietas altas en carnes procesadas son responsables de aproximadamente 34.000 muertes anuales por cáncer a nivel global. De igual modo, afirman que la ingesta de carnes procesadas es un causante del cáncer colorrectal, además de que se observa una vinculación con el cáncer de estómago. Aunque la evidencia no es del todo concluyente, aclaran.

Añade que al ingerir una porción de 50 gramos de carne procesada a diario incrementa el riesgo de que padezcas cáncer colorrectal en alrededor un 18 por ciento.

La virtud está en el equilibrio

Buscando una respuesta a los muchos interrogantes que surgieron, la Organización Mundial de la Salud ratificó la recomendación que realizaró en el año 2002. Allí aconsejaron disminuir y moderar el consumo de carne procesada para reducir el riego de cáncer colorrectal.

Esto sustentado en las pruebas científicas que fueron evaluadas por su órgano intergubernamental, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC). Allí trabajaron 22 expertos procedentes de 10 países, los cuales analizaron más de 800 investigaciones distintas sobre el cáncer en los seres humanos.

Algunos de estos trabajos proporcionaron datos sobre los dos tipos de carne. 700 análisis epidemiológicos aportaron datos sobre la carne roja y más de 400 sobre la carne procesada.

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Tras revisar la información, la mejor recomendación es regular el consumo de estos productos. De allí la importancia de una dieta balanceada, que le aporte al cuerpo todos los nutrientes que necesita. Ante cualquier duda, consulta con un especialista en nutrición.

De esa manera, trabajarás con una dieta pensada en las necesidades particulares de tu organismo. Así, tendrás un proceso diseñado especialmente para cumplir tus objetivos.