¿Qué es el autoconcepto?

16 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
El autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos. En general, agrupa el conjunto de sentimientos, imágenes y pensamientos que tenemos respecto a nosotros. ¿Te interesa saber más al respecto?

Conocer qué es el autoconcepto te ayudará a tener una mejor autoestima y a tomar decisiones más asertivas en tu vida. Cuando hablamos del autoconcepto nos referimos a la imagen que tenemos sobre nosotros mismos.

Por supuesto, esta imagen no se forma por sí sola, sino que es producto de las interacciones más importantes que hemos desarrollado en la vida, entre otros factores.

El autoconcepto también engloba la percepción que tenemos sobre nuestras capacidades. Es por ello que, con el transcurrir del tiempo, estas son más organizadas.

Para la psicología social, este término es muy importante, así como también lo es para los psicólogos de la corriente humanista. De hecho, los estudios señalan que el autoconcepto es un concepto decisivo para el desarrollo de nuestra personalidad.

Asimismo, tener un autoconcepto positivo nos permite tener un buen funcionamiento a nivel social, profesional y personal. ¿Te interesa saber más al respecto? En el siguiente espacio lo detallamos.

¿Qué es el autoconcepto?

El autoconcepto es el conjunto de sentimientos, imágenes y pensamientos que tenemos respecto a nosotros mismos. Así, surge la distinción entre el componente evaluativo (sentimientos) y el cognitivo (pensamientos).

Los pensamientos hacen referencia a las creencias que tenemos sobre nosotros, e incluye la imagen corporal, los valores, identidad social, habilidades u otros rasgos que consideramos tener.

Al componente evaluativo también se le denomina algunas veces autoestima, y está conformado por los sentimientos, positivos o negativos, que experimentamos sobre nosotros.

Autoconcepto
El autoconcepto puede ser positivo o negativo. Hace referencia a la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Principales escuelas

Tal como sucede con muchos otros términos, hay muchas escuelas que han pretendido aproximarse a esta noción de autoconcepto. Por ejemplo, para Henri Tajfel el autoconcepto se compone de la identidad personal y la social, de acuerdo a su teoría de la identidad social.

Cuando menciona la identidad social, quiere incluir a los grupos de los que formamos parte, tal como la religión, la familia, la universidad u otros.

Y la identidad personal está reservada para los rasgos propios de nuestra personalidad, aquellos que nos hacen únicos frente a los demás.

Algunos autores han hecho un repaso histórico sobre las distintas escuelas que han abordado el tema del autoconcepto y las han clasificado de la siguiente manera:

  • Interaccionismo simbólico: le da prioridad a la dimensión social, es decir, a la imagen que cada persona posee con base en sus relaciones con los demás.
  • El aprendizaje social: hace énfasis en la conducta observable, valorizando el auto-refuerzo.
  • El conductismo: le concede más importancia al ambiente y los comportamientos observables.
  • El cognitivismo: considera que el autoconcepto forma parte de una estructura que impulsa al individuo a alcanzar sus metas y objetivos.
  • El psicoanálisis: estudian el autoconcepto en torno a los conceptos de yo, súper yo y ello.
  • La fenomenología: estudia los procesos de percepción, lo que cada sujeto interioriza.

Además de estas escuelas, también hay otros enfoques que se acercan al estudio del autoconcepto de una manera diferente. Por ello, hoy en día es posible encontrar que este término está compuesto por varios factores.

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Factores del autoconcepto

Dependiendo de la escuela o del autor, los factores del autoconcepto pueden variar. Desde la postura del psicólogo humanista, Carl Rogers, los factores que conforman el autoconcepto son tres:

1. La imagen de ti mismo

Generalmente, responde a la pregunta ¿Quién soy yo?, y las respuestas pueden depender de los roles sociales o los rasgos personales.

La autoimagen puede estar influenciada por las amistades, compañeros o los padres, además de otros grupos de pertenencia. También pueden influir los medios de comunicación.

Es necesario recordar que, no siempre, la imagen que se tiene de uno mismo puede coincidir con la realidad. Hay quienes tienen una autoimagen elevada y piensan que son mejores que otros.

Sin embargo, en estos casos probablemente hay una tendencia de autoimagen negativa, lo cual hace que se exageren las debilidades o defectos.

Mujer con buena autoestima
La imagen que tenemos de nosotros mismos está influenciada en gran medida por el entorno, la familia, las amistades y medios de comunicación.

2. La autoestima

Este indicador se refiere a cuánto valor nos damos a nosotros mismos e implica un grado de evaluación. El resultado puede ser positivo o negativo. Hay varios factores que inciden en nuestra autoestima. Argyle pensó en cuatro:

  • La reacción de los otros.
  • La comparación con los demás.
  • Los roles sociales.
  • La identificación.

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3. El yo ideal

El yo ideal hace referencia a cómo nos gustaría ser. Algunas veces, la forma en la que nos vemos y cómo nos gustaría vernos no coindicen.

Aunque el autoconcepto puede mantenerse en el tiempo, o es estable, no quiere decir que no pueda cambiar. En realidad, sí es posible.

Tal como hemos observado, el autoconcepto y la autoestima se encuentran relacionados. Trabajando nuestro autoconcepto podremos tener una autoestima alta.

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