¿Qué es el síndrome postvacacional?

2 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Loreto Martín
El síndrome postvacacional, lejos de poder ser considerado una depresión, se refiere a un conjunto de síntomas que las personas pueden sufrir después de un período de descanso o vacaciones.

El síndrome postvacacional recoge, de manera coloquial, un conjunto de emociones que las personas presentan después de volver de vacaciones —o de un largo período de tiempo sin trabajar— cuando se incorporan a sus lugares de trabajo y vuelven a adoptar sus responsabilidades.

Este desajuste emocional se caracteriza por causar apatía, tristeza y fatiga tanto física como psicológica. Por lo anterior, a veces se le da el nombre de depresión postvacacional. ¿Has tenido este problema? Te contamos todo al respecto en el siguiente espacio.

¿El síndrome postvacacional es un trastorno?

Ninguno de los manuales de psiquiatría o de psicología —como el DSM-5 o el CIE-11— recogen el síndrome postvacacional, y de ninguna manera puede ser considerado a priori un tipo de depresión. No obstante, ello no quita que pueda ser una fuente de malestar para las personas que vuelven de vacaciones o de un período de descanso.

El síndrome postvacacional, por tanto, no es considerado un trastorno psicológico, pero sí un desajuste temporal en el que la persona ha de volver a adaptarse a sus tareas después de un período vacacional.

Según los doctores Herrero y Esquirol (2016), la comunidad científica no ha encontrado un consenso sobre el síndrome postvacacional, pues consideran que “es producto de que en gran parte de nuestro entorno el trabajo se tiene por una actividad negativa, obligada y sacrificada”.

Añaden que si en una sociedad diferente el trabajo fuera considerado un lugar donde potenciar la creatividad y el desarrollo personal, el síndrome postvacacional no existiría. Volver a algo que no gusta después de algo que sí gusta es y siempre ha sido problemático, no solo en lo que a las vacaciones se refiere.

síndrome posvacacional
El síndrome postvacacional no es considerado un trastorno. Sin embargo, sí es un desajuste emocional que puede detonar síntomas físicos y psicológicos.

La adaptación como principal problema

El profesor Michael Baigent asegura que el gran problema del síndrome postvacacional es la adaptación. Por ello, dice que es algo normal sentirse triste, desanimado o nostálgico cuando uno vuelve del verano. Arguye que, durante las vacaciones, las personas se llenan de actividades agradables que no llevan a cabo en su rutina. De manera que, cuando uno deja de hacer cosas que le gustan, y comienza a hacer otras que no tanto, siente nostalgia o perturbación.

Al ser un problema de adaptación al puesto de trabajo y a refuerzos diferentes a los recibidos en vacaciones, el síndrome postvacacional no suele durar más de diez o quince días, hasta que la persona consigue amoldar los pensamientos, conductas y emociones.

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Síntomas del síndrome postvacacional

Al ser un trastorno no definido, los síntomas no están cerrados ni concretados. No obstante, las personas que sufren de estrés postvacacional pueden presentar tanto síntomas físicos como psicológicos.

Síntomas físicos

  • Fatiga o cansancio
  • Mareos
  • Poca concentración
  • Falta de atención.

Otros síntomas menos frecuentes incluyen:

  • Taquicardia
  • Dolores de cabeza
  • Falta de apetito
  • Insomnio
  • Problemas digestivos

Síntomas emocionales

  • Apatía
  • Melancolía
  • Nostalgia
  • Irritabilidad
  • Tristeza

Si los síntomas no remitieran en dos semanas como máximo, podríamos estar hablando de un cuadro de estrés agudo, ansiedad generalizada, ataques de pánico, etc., dependiendo de la sintomatología de la persona.

En ese caso, hay otras variables que se han omitido, o factores de riesgo ambientales o disposicionales, que han propiciado el desarrollo de ese trastorno. Si esto ocurriera, sí sería importante pedir ayuda psicológica, puesto que hablamos de un trastorno que puede afectar el funcionamiento general de la persona.

factores psicológicos del síndrome posvacacional
El síndrome postvacacional puede causar tristeza, ansiedad y otros descontroles psicológicos que dificultan la vuelta al trabajo.

Vivir por y para las vacaciones

La coach Shannah Kennedy, en una entrevista para la revista Traveller, encuentra como posible causa del síndrome postvacacional el planteamiento vital de la mayoría de las personas de culturas europeas y estadounidenses.

Argumenta que la mayor parte de la gente vive por y para sus vacaciones, esperándolas como el gran evento del año. No aprovechan, viven o aprecian el período laboral. Parece que las vacaciones son lo único que tienen que haga ilusión, que contente y que quieran ser vividas.

Esta forma de vida provoca que las personas esperen un año para vivir un mes de vacaciones. Por ello, lo normal es que después de esperar tanto, uno sienta nostalgia, tristeza y apatía, puesto que se ha de esperar otro año más para conseguir de nuevo el descanso.

Lo ideal sería, por tanto, incluir pequeños periodos de descanso y “vacacionales” durante el año, ya sea en los fines de semana o en los días que se tengan libres. Ir a la montaña un día de excursión, visitar la playa si se habita en un lugar costero y, en general, preparar proyectos para los que no hay que esperar un año que causen la misma ilusión.

Causas del síndrome postvacacional

Aunque, como se ha explicado anteriormente, el síndrome postvacacional se debe a la falta de adaptación en la vuelta al trabajo, hay ciertas variables que pueden motivarlo. Esta desadaptación o dificultad para adecuarse a la rutina después de las vacaciones puede potenciarse por:

  • Problemas de imagen corporal: durante las vacaciones, las personas tienden a comer más de lo normal, e incluso a ser más sedentarios. Por ello, los cuerpos pueden cambiar, y que no sea el mismo antes de ir de vacaciones que después. Esto puede llevar a problemas de imagen corporal que hacen la vuelta a la rutina mucho más compleja.
  • Cansancio: los hábitos de sueño también suelen modificarse en verano, puesto que las personas realizan más actividades nocturnas y duermen menos. El cansancio acumulado puede provocar la sensación de letargo y fatiga en el puesto de trabajo.
  • Incremento de la toma de alcohol: al igual que lo nombrado anteriormente, las personas suelen abusar del alcohol durante las vacaciones. Esto también puede influir en el cansancio y la fatiga de la persona.
  • Hacer demasiados planes: durante el verano, también es usual hacer demasiados planes y no descansar. Por ello, y para no sentir los estragos de una agenda también excesivamente apretada en vacaciones, es recomendable dejar tiempo para el aburrimiento o la contemplación.

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Consejos para superar el síndrome postvacacional

Mujer meditando en el trabajo
Volver al trabajo de manera gradual podría ser una opción para superar el síndrome postvacacional. Sin embargo, también es conveniente cuidar los hábitos.

Como muy pocos casos de estrés después de las vacaciones necesitan intervención psicológica —y los que sí es porque existe un trastorno definido con síntomas y características distintas—, somos nosotros los que debemos regularnos con el fin de adaptarnos lo más rápidamente posible a la rutina.

Algunos de los consejos que se dan son:

  • Tener una higiene del sueño adecuada, durmiendo alrededor de ocho horas. Ni más, ni menos.
  • Plantear nuevos retos y desafíos, esta vez durante todo el año y no solo para las vacaciones del próximo año.
  • Cuidarse a uno mismo a través de la alimentación y la hidratación. También sería recomendable el ejercicio físico, que puede llegar a cambiar el humor postvacacional.
  • Plantear la vuelta al trabajo de forma gradual. No comenzar con una intensidad apabulladora desde el principio para facilitar la adaptación.
  • No comenzar a trabajar inmediatamente después de volver de vacaciones, pero plantear la vuelta unos días antes.
  • Tener cuidado con el alcohol y la cafeína. Mientras que el alcohol puede agravar los sentimientos de apatía y nostalgia, la cafeína puede hacer lo mismo con los sentimientos de estrés y ansiedad.
  • Replantear el trabajo. Qué es el trabajo, porqué es considerado una carga, replantearlo en otros términos, y, en la medida de lo posible, encontrar una actividad laboral satisfactoria que fomente el crecimiento personal.

Por todo lo mencionado anteriormente, a todos aquellos que crean estar sufriendo un síndrome postvacacional, se recomienda calma y paciencia. La apatía y la nostalgia desaparecerán, en la mayor parte de los casos, de forma natural y en pocos días.

Además, una vez sentido, es más fácil plantear las cosas diferentes para que, en las próximas vacaciones, uno pueda llegar renovado y lleno de energía, en lugar de apático, estresado y con ansiedad.

  • Herrero y Esquirol (2016). Síndrome postvacacional. canalSALUD, Canales Mapfre, en: https://www.salud.mapfre.es/cuerpo-y-mente/psicologia/sindrome-post-vacacional/
  • ISEP (2019). El síndrome postvacacional, en: https://www.isep.es/actualidad-psicologia-clinica/sindrome-postvacacional/
  • Unknown Traveller redactor (2012). How to beat post-holidays blues. Planning section, Traveller, en: http://www.traveller.com.au/how-to-beat-the-postholiday-blues-1qd0v
  • Alejandra Salazar (2018). Post-Holiday Blues: Is it real? Can I prevent it? CogniFit, Health, Brain & Neuroscience, en: https://blog.cognifit.com/post-holiday-blues/