¿Qué es un glioma?

Edith Sánchez · 2 diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 2 diciembre, 2019
Hasta el momento, la ciencia desconoce los motivos por los cuales se forma un glioma. Este es un tumor que nace en el cerebro o en la médula espinal, con una evolución indeterminada que depende de la zona en donde se haya desarrollado y del tipo de tumor de que se trate. ¡Conoce más en este artículo!

Un glioma es un tumor que puede aparecer en el cerebro o en la médula espinal. Estos tumores llegan a afectar a las funciones del cerebro y se les considera potencialmente mortales. Su severidad depende del sitio exacto en donde se ubiquen y de la velocidad con la que comiencen a crecer.

Hay varios tipos de glioma y, según sus características específicas, cada uno de ellos tiene un tratamiento y un pronóstico diferente. Se ha señalado que son uno de los tumores primarios más comunes que tienen lugar en el cerebro.

Actualmente, están disponibles diferentes tipos de tratamiento para los gliomas. Se emplea la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia o todos esos procedimientos en conjunto. También hay diferentes tratamientos que están en proceso de experimentación.

¿Qué es un glioma?

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En el sistema nervioso central (cerebro y médula) están las neuronas, que son células sumamente especializadas y diferenciadas. Esto quiere decir que cada una de ellas solo sabe realizar su propia función, la cual consiste en recibir información y luego elaborarla y emitirla.

Para que funcionen adecuadamente, tienen a su alrededor otras células. Estas les sirven de sostén, les aportan energía y recogen las sustancias de desecho que se generan durante los procesos que realizan las neuronas. A las células que cumplen esas labores se les conoce en conjunto como glía.

Las células que conforman la glía también son de diferentes tipos: astrocitos, oligodendrocitos y células ependimarias, etc. Los tumores se forman cuando se produce un incremento anómalo de esos tipos de células y son conocidos como gliomas.

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Tipos de glioma

A veces, esos tumores son benignos, con un crecimiento muy lento y mínimamente invasivo en el tejido normal. Otras veces, se generan tumores muy agresivos, que crecen con mucha facilidad y se expanden rápidamente.

En principio, y de acuerdo con su gravedad, los gliomas se clasifican en cuatro niveles. El I y el II son benignos; el IV y el V son malignos. El glioma benigno habitualmente no da lugar a síntomas graves, ya que el propio cerebro suele generar procesos para adaptarse a ellos. Los malignos sí pueden ser devastadores.

El tipo de célula involucrado también genera diferentes tipos de glioma. Hay, básicamente, tres tipos de células gliales que pueden producir tumores. Los más comunes son los astrocitomas, ependimomas y oligodendrogliomas. La forma más agresiva de estos tumores se llama glioblastoma multiforme.

Lo usual es que el glioma se forme en las zonas en donde hay mayor cantidad de tejido cerebral. Por eso, aparecen más habitualmente en el lóbulo frontal, en la corteza cerebral y en el tálamo. Sin embargo, esta regla no se cumple en el caso de los niños.

Origen y características

tumor en nervios centrales

La ciencia no conoce con exactitud cuáles son las razones para que se forme un glioma. Lo que sí se ha logrado establecer son los tres factores de riesgo más determinantes. Estos son:

  • Edad: aunque el glioma puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en quienes están en el rango de los 45 a 65 años.
  • Exposición a la radiación: las personas que se han expuesto a radiación ionizante tienen mayor riesgo de desarrollar un glioma. Este tipo de radiación está en las radioterapias para tratar el cáncer y en la generada por las bombas atómicas.
  • Antecedentes familiares: los antecedentes familiares de glioma aumentan levemente el riesgo de padecer uno de estos tumores.

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Lo más habitual es que los tumores benignos se manifiesten por primera vez con una crisis epiléptica. Los malignos, por su parte, suelen manifestarse con hipertensión intracraneal y con la producción de déficits neurológicos de diferente orden.

Otros datos de interés

Un glioma maligno puede generar múltiples manifestaciones, dependiendo del lugar en donde esté ubicado. Lo más común es que produzca cefaleas, vómitos y pérdida progresiva del nivel de conciencia. En muchos casos, disminuye la capacidad intelectual y se pierde la fuerza de los músculos, lo cual incluye pérdida en el control de esfínteres.

En algunos casos, también hay pérdida de sensibilidad en algunas zonas del cuerpo, así como alteraciones en la visión y en el lenguaje. También son frecuentes las anomalías de memoria y las dificultades en la marcha.

Los gliomas benignos suelen tener un excelente pronóstico. Básicamente, se tratan por la vía quirúrgica y es posible su extirpación total y curación completa. Los gliomas malignos, en cambio, suponen una expectativa de vida más corta y una probabilidad incierta de mejoramiento.

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