¿Qué es el hantavirus?

Elena Vuelta 16 mayo, 2018
Los hantavirus son un grupo de virus que pueden transmitirse al hombre por roedores infectados. No existe una vacuna eficaz frente a ellos y en ciertos casos pueden provocar graves afecciones pulmonares y renales.

Los hantavirus son un grupo de virus transmitidos por roedores que pueden afectar al hombre y causar enfermedades pulmonares graves.

Los hantavirus

El género Hantavirus agrupa una gran cantidad de virus transmitidos por roedores que causan diversas zoonosis humanas, es decir, enfermedades animales que se propagan y afectan al hombre.

Los hanatavirus pertenecen a la familia Bunyaviridae, en la que se encuentran otros virus que afectan al hombre, como el virus de la fiebre del valle del Rifft. Los hantavirus se aislaron por primera vez en Corea del Sur y desde ahí se diseminaron por Asia y Europa.

Transmisión del Hantavirus

Los roedores son los principales portadores de los hantavirus, sin ser afectados por el mismo (no padecen la enfermedad) y pueden expulsar el virus por las heces, la orina y la saliva. Los virus pueden permanecer viables hasta varios días si se encuentran en ambientes húmedos y protegidos por materia orgánica.

Cuando una persona entra en contacto con excrementos o secreciones de ratones infectados, así como con aerosoles cargados de partículas virales puede contraer la infección. También pueden transmitirse a través de la piel dañada, por mordeduras o por ingestión.

Síntomas de infecciones por hantavirus

La sintomatología de los pacientes afectados por este grupo de virus varía en función del virus causal concreto. Así, las infecciones pueden ser asintomáticas, leves o por el contrario, generar cuadros clínicos de gran gravedad.

Dentro de los casos graves de la infección, los hantavirus suelen producir dos tipos de afecciones: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR) y síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV).

Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR)

La FHSR suele aparecer entre 1 y 6 semanas después de la exposición al agente viral. Tras este largo periodo de incubación, la enfermedad suele aparecer de forma abrupta. La gravedad de la misma viene determinada por el agente causal concreto, existiendo ciertas especies de hantavirus más “dañinas” que otras.

Los síntomas iniciales, que aparecen de forma repentina, son:

  • Fuertes dolores de cabeza
  • Dolor abdominal y de espalda
  • Fiebre alta
  • Escalofríos
  • Visión borrosa
  • Náuseas y vómitos
Fiebre por apendicitis.

Esta etapa inicial de la enfermedad dura en torno a una semana y tras ella, comienzan a aparecer los síntomas renales de la patología. Se producen cuadros de hipotensión, pérdida vascular, insuficiencia renal aguda, shock e incluso la muerte.

Sin embargo, en la mayoría de casos el paciente recupera la función renal normal en varias semanas o meses. Un bajo porcentaje de personas afectadas sufre ciertas complicaciones, que pueden derivar en una insuficiencia renal crónica.

Síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV)

Las fases iniciales de la SPHV son muy similares a las de la FHSR. La persona afectada sufre fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, vómitos y en muchas ocasiones dolor muscular y articular. Tras esta etapa inicial, aparecen abruptamente los síntomas respiratorios, tales como:

  • Tos
  • Taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria)
  • Edema pulmonar
  • Insuficiencia respiratoria
  • Hipotensión
  • Hipoxia

Asimismo, pueden aparecer afecciones cardíacas tales como taquicardia, bradicardia o fibrilación ventricular, lo que hace que los pacientes deban ser rápidamente hospitalizados y en numerosas ocasiones necesiten ventilación mecánica.

Aunque existe un bajo porcentaje de casos en los que se produce la muerte de la persona afectada, la mayoría de los pacientes recupera la función pulmonar normal durante una larga fase de convalecencia.

Pruebas de diagnóstico

La infección por hantavirus normalmente se diagnostica mediante la realización de pruebas serológicas al paciente. En dichas pruebas se pretende detectar la presencia de anticuerpos específicos para el virus o de antígenos (partículas) virales, que denotarían la existencia de la infección.

Análisis de sangre.

Otras pruebas muy utilizadas actualmente se basan en la detección en sangre del propio material genético viral. Mediante ensayos muy específicos se puede revelar la presencia de pequeñas cantidades del genoma del virus y analizarla para determinar a qué especie viral pertenece.

Tratamiento

Actualmente, no existe un tratamiento específico para las infecciones por hantavirus. Tampoco han podido desarrollarse vacunas efectivas contra el mismo, aunque se sigue investigado en ellas.

Debido a esto, los tratamientos implementados en los pacientes infectados se basan en medidas de soporte, enfocadas a paliar los síntomas de la FHSR y la SPHV. Tratándose de evitar, primordialmente, los daños neuronales causados por el virus.

Bibliografía

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