¿Qué es la inmunonutrición?

18 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Hay evidencias que señalan una relación entre la nutrición y la inmunidad. Sin embargo, respecto a algunos suplementos aún son necesarios más estudios. ¿Qué debemos saber al respecto?

La inmunonutrición es la ciencia que estudia la relación entre los nutrientes y la inmunidad. Sus objetivos son conocer los marcadores inmunológicos asociados al estado nutricional.

De este modo, pretende desarrollar un modelo sobre cómo los compuestos presentes en los alimentos influyen en la respuesta inmune del cuerpo frente a virus, bacterias, toxinas.

Inmunonutrición: hay nutrientes que estimulan el sistema inmune

Algunas sustancias presentan la propiedad de mejorar la inmunidad humana, o al menos establecer una serie de interacciones con ella. Veamos a continuación los nutrientes que estimulan el sistema inmune, de acuerdo con las evidencias encontradas.

Glutamina

Suplemento glutamina
La suplementación con glutamina se relaciona con beneficios asociados al tubo digestivo.

El primer ejemplo es la glutamina. Se trata de un aminoácido no esencial que presenta funciones relacionadas con la protección del tubo digestivo. La suplementación con esta sustancia mejora la mucosa intestinal y reduce la estancia hospitalaria en pacientes con trasplante de médula ósea según la literatura científica. 

Arginina

Se trata de otro aminoácido, en este caso con la propiedad de mejorar la función inmunológica celular y la cicatrización de las heridas. Sin embargo, la literatura científica señala que la suplementación con esta sustancia puede reducir las respuestas inflamatorias. Por este motivo, son necesarios más estudios que aseguren su eficacia.

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Ácidos grasos omega 3

Estos ácidos grasos regulan la síntesis de eicosanoides que, a su vez, actúan como mediadores de la respuesta inmune. Además, presentan un importante efecto antiinflamatorio que sirve para contrarrestar el efecto inflamatorio del omega 6, presente en los alimentos procesados.

Los estudios científicos señalan la importancia de mantener balanceada la ingesta de ambos nutrientes para no causar un estado de inflamación.

¿Cómo mejorar la ingesta de estos nutrientes?

Para optimizar la respuesta inmune, conviene realizar ingestas proteicas de calidad diariamente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos ingerir 0,8 g de proteína por kg de peso corporal en personas sedentarias. Estas recomendaciones se ven aumentadas en el caso de los deportistas.

Además, es necesario tener en cuenta de que el 50 % del aporte proteico debe de ser de origen animal para asegurar la ingesta de todos los aminoácidos esenciales en su correcta proporción.

Respecto a esto, deberíamos de priorizar la ingesta de pescado sobre la de carne. De este modo, y con un consumo regular de pescado azul, es más probable que lleguemos a las recomendaciones de consumo de omega 3.

También podemos encontrar este nutriente en los aceites vegetales y en frutas como el aguacate. Eso sí, los aceites es mejor consumirlos en crudo para evitar la formación de compuestos tóxicos que pueden afectar a nuestra salud.

¿Inmunonutrición es igual a suplementación?

¿Cuál es la diferencia entre prebióticos y probióticos?
Los únicos suplementos que parecen ser favorables para gran parte de la población son los probióticos. De otros suplementos son necesarias más evidencias.

En principio, la suplementación con nutrientes no se recomienda salvo casos de necesidades especiales, deficiencias o patologías. No se conocen con seguridad, por ejemplo, los efectos de la suplementación con ciertas vitaminas a largo plazo.

La única sustancia cuya suplementación podría ser favorable para un espectro amplio de la población son los probióticos. Además, este tipo de sustancias comienzan a relacionarse estrechamente con la función inmune. Se están realizando muchos ensayos al respecto y no tardarán en llegar conclusiones y evidencias.

Salvando este caso, y el de la vitamina D por su carácter deficitario, no es recomendable la suplementación por defecto. Un caso aparte sería el de los deportistas, sobre todo cuando se busca un aumento del rendimiento.

En personas sedentarias, y aun buscando una mejora del sistema inmunitario, las recomendaciones actuales abogan por una alimentación variada y equilibrada y la práctica de ejercicio físico regular. No obstante, la inmunonutrición es un campo muy amplio y queda mucho por explorar al respecto.

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Inmunonutrición: ¿qué debemos recordar?

La inmunonutrición es una ciencia relativamente nueva con mucho campo por delante. A pesar de eso, ya existen ciertos descubrimientos al respecto. Hay nutrientes que presentan la capacidad de mejorar y modular la respuesta inmune.

Además, tenemos el caso de los probióticos, que promete revolucionar este sector en los próximos años. Con un mejor conocimiento del genoma y de esta área, la tendencia es evolucionar hacia una nutrición personalizada e individualizada.

Sin embargo, las evidencias que tenemos hoy en día nos llevan a apostar por una dieta variada y equilibrada. Garantizar el aporte proteico y de omega 3 es importante, pero también lo es reducir el consumo de procesados y de elementos tóxicos como el alcohol.

Como suplementos solo podrían valorarse por defecto los probióticos, de manera extensible a una buena parte de la población. En el caso de la suplementación con aminoácidos, los casos deben valorarse de manera individual.

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