¿Qué es la bursitis? ¿Cómo se trata?

Yamila Papa Pintor·
16 Abril, 2020
¿Sabías un factor de riesgo de la bursitis puede ser un golpe o no realizar correctamente los estiramientos antes de hacer deporte? Descubre más sobre sus causas en el siguiente artículo.

La bursitis es una inflamación que se produce en la bursa, una zona de amortiguación que se ubica entre los tendones, los huesos y los músculos.

Cuando aparece, este trastorno dificulta el movimiento de estas estructuras y puede provocar un dolor considerable. Por ello, es imprescindible consultar con un médico de atención primaria.

Aunque esta condición suele afectar a personas con cierto tipo de trabajos (en especial, aquellos que requieren movimientos de repetición), también puede darse en gente que no cumpla con estas características.

¿Quieres saber más sobre esta enfermedad? En esta oportunidad vamos a repasar sus principales causas y tratamientos. ¡No te lo pierdas!

Causas y síntomas de la bursitis

Rodilla flexionada

Como ya se ha mencionado, las bursas son unas bolsas llenas de líquido sinovial. Están ubicadas en las zonas de roce de las articulaciones y su función es evitar la fricción entre músculos, huesos y articulaciones durante el movimiento.

Aunque en el cuerpo existen unas 150 bursas, la inflamación es más frecuente en:

  • Caderas
  • Hombros
  • Codos
  • Muñecas
  • Talones
  • Rodillas
  • Dedos de los pies

Los orígenes de esta enfermedad aún se desconocen, pero según sugiere la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, podría deberse a múltiples causas.

Además de por una sobrecarga, la bursitis también podría aparecer a causa de la obesidad, tras sufrir un traumatismo (por una caída, golpe o accidente), como consecuencia de una infección, o a raíz de enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide.

 

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Tipos de bursitis

La bursitis puede clasificarse en dos tipos, según el grado de prevalencia en el tiempo. Estas son las siguientes:

1. Aguda

La bursitis aguda afecta a una articulación y la zona se enrojece al tacto. Puede ser consecuencia, como ya hemos comentado, de una sobrecarga, traumatismo o gota.

2. Crónica

Bursitis crónica de hombro

Si la persona no se ha tratado una bursitis aguda, esta puede derivar en un problema crónico. Por eso, es imprescindible consultar rápido con un especialista en cuanto se noten los primeros síntomas.

3. Bursitis trocantérea, la más grave

Prevenir el dolor de cadera

La bursitis trocantérea es de las más incapacitantes que existen. Se suele producir en personas mayores por una caída o golpe, o bien por el debilitamiento de las bursas con el paso del tiempo.

Según expone el Dr. Duque, del Hospital de La Princesa (Madrid), el tratamiento no quirúrgico sería la primera opción para mejorar los síntomas y evitar problemas más graves. El médico podría recomendar:

  • Infiltración de glucocorticoides y analgésicos locales.
  • Evitar las actividades que empeoran la situación.
  • Consumir medicamentos antiinflamatorios como el ibuprofeno.
  • Utilizar un bastón o unas muletas durante un tiempo.
  • Hacer terapia física para aumentar la flexibilidad y la fortaleza de la cadera.

En el caso de que el médico recomiende una operación (algo muy poco frecuente) la técnica más usada es la remoción de la bolsa mediante un artroscopia. Tras ello, se debe hacer rehabilitación varias semanas y mantener reposo.

¿Hay formas de prevenir la bursitis?

No hay una forma completamente efectiva de prevenir esta enfermedad. No obstante, debido a que esta inflamación se produce, en ocasiones, por el movimiento articular, habría que tener cuidado con algunos hábitos.

Algunas claves que pueden contribuir a reducir el riesgo, según sugiere la Clínica Mayo, son las siguientes:

  • Aplicar calor en caso de dolor.
  • Estirar los músculos al terminar la actividad física.
  • Hacer pausas cuando se realizan tareas repetitivas.
  • Proteger la zona con una rodillera o codera (almohadillas especiales).
  • Usar ambas manos para sostener herramientas que sean pesadas.
  • No pasar muchas horas sentado.
  • Bajar de peso para no sobrecargar las rodillas.
  • Mantener una postura correcta.
  • Comenzar poco a poco con nuevas actividades o ejercicios.
  • Prestar atención en caso de haber sufrido tendinitis antes.
  • Colocar hielo en la zona afectada

Pero, hay que recordar que, en algunos casos, la enfermedad puede aparecer por causas que no dependen directamente del afectado y de su estilo de vida. En dichos casos, las medidas preventivas son insuficientes.

¿Cómo se trata la bursitis

Si se sufre bursitis en los miembros superiores (hombros, caderas, muñecas, etc.) hay algunos ejercicios que podrían ayudar a reducir el dolor y aumentar la movilidad y la fuerza de la articulación afectada.

Estos deben realizarse bajo la supervisión de un fisioterapeuta, y jamás por cuenta propia, puesto que podría empeorar la afección.

 

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Es importante seguir las recomendaciones médicas

Es imprescindible seguir todas las pautas expuestas por el médico y por el fisioterapeuta. En el caso de la bursitis crónica, podría ser beneficioso consultar también con un psicólogo, dada la situación incapacitante.

Es posible mantener una buena calidad de vida en estos casos, siempre y cuando el paciente reciba ayuda psicológica para mejorar su estado de ánimo.

  • Clínica Mayo. https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/bursitis/diagnosis-treatment/drc-20353247
  • Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000419.htm
  • VV.AA. (2003). Bursitis trocantérea. http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1131-57682003000100006&script=sci_arttext&tlng=pt/