¿Qué es la cistitis intersticial y cómo podemos tratarla?

La cistitis intersticial provoca una inflación crónica de la vejiga. Es molesta y dolorosa, sin embargo, se pueden aliviar sus síntomas. Te explicamos cómo.

También conocida como “síndrome de la vejiga dolorosa” la cistitis intersticial es una enfermedad crónica cuyas causas aún no están confirmadas en su totalidad y que se caracteriza por un aumento en la frecuencia urinaria.

En este artículo te contaremos más sobre esta dolencia y cómo se trata de forma natural y con hábitos saludables.

Cistitis intersticial: síntomas y diagnóstico

Esta enfermedad se caracteriza por:

  • Incremento de la frecuencia urinaria
  • Sensación de no poder contener la orina
  • Aparición de dolor abdominal (perineal) por la vejiga
  • Necesidad de orinar lo más rápido posible
  • Dolor pelviano en aumento
  • Expulsión difícil, dolorosa e incompleta de la orina (disuria)
  • Aumento de las ganas de orinar de noche (nicturia)
  • Dolor de vejiga que se incrementa cuando esta se llena de orina
  • Molestias o dolores en la vagina y la vulva en las mujeres
  • Molestias o dolores en el pene, los testículos y el escroto en los hombres
  • Aumento de los síntomas según la ingesta de ciertas comidas y bebidas
  • Disfunción sexual
  • Problemas en el ciclo menstrual y endometriosis
  • Dolor durante el sexo (sobre todo en las mujeres)
Cistitis intersticial

Si estos signos se mantienen durante más de 6 semanas seguidas y no se diagnostica que haya infección urinaria, entonces es porque se trata de cistitis intersticial. El problema radica en que se puede “confundir” con otras enfermedades de las vías urinarias, debido a que el cuadro clínico es similar a todas las patologías de este área del cuerpo, como por ejemplo:

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Existen dos tipos de esta enfermedad (ambas se detectan con una cistoscopia):

Ulcerosa

Se da en un 10% de los pacientes, quienes presentan el epitelio superficial de la vejiga enrojecido, varias ulceraciones rodeadas de congestión mucosa y una sobredistensión que provoca ruptura y sangrado.

No ulcerosa

Ocurre en la mayoría de los casos. Si bien carece de úlceras, presenta lesiones hemorrágicas petequiales (llamadas gloremulaciones).

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la cistitis intersticial?

Una vez que el médico descarta la infección urinaria, e incluso el cáncer de vejiga, pide que se realicen los siguientes exámenes:

  • Análisis de orina
  • Ecografía pelviana
  • Análisis de secreción vaginal
  • Resonancia nuclear magnética
  • Tomografía axial computada
  • Biopsia de vejiga
  • Cistoscopia

Cistitis intersticial: cambiando el estilo de vida

Una de las mejores maneras de tratar la cistitis intersticial y evitar que siga avanzando es llevar a cabo hábitos saludables. Por ejemplo, es fundamental que la comida y la bebida sean equilibradas si queremos reducir los síntomas.

Muchos pacientes se han dado cuenta de que tras consumir ciertos platillos los signos empeoran. Algunos de ellos son:

  • Chocolate
  • Cafeína y té
  • Bebidas cítricas, refrescos y bebidas alcohólicas
  • Endulzantes artificiales
  • Carnes curadas, procesadas o enlatadas
  • Habas y judías
  • Frutas cítricas o ácidas
  • Nueces
  • Cebolla
  • Pan de centeno y pan de masa fermentada
  • Aderezos o aliños (como mayonesa)
  • Nata ácida
  • Salsa de soja
  • Tofú
  • Tomate
  • Yogur
  • Bollería y pasteles
  • Pasta
  • Avena y centeno
  • Patata, remolacha y zanahoria

También se recomienda dejar de fumar y entrenar la vejiga para poder orinar con menos frecuencia, es decir, programar las horas en que se va al baño y la cantidad de tiempo o micción obtenida.

Cuando comienzan los síntomas, una buena idea es aplicar calor en la zona de la vejiga, ya sea con una compresa de agua caliente o una almohadilla eléctrica.

Otra opción es realizar un masaje para aliviar la inflamación y recuperar el riego sanguíneo de la zona pélvica. Puedes hacerlo tú mismo tumbado en la cama o sofá, o ir a una sesión con un especialista.

¿Qué se puede comer si se tiene cistitis intersticial?

4 formas de incluir más aguacate en la dieta

Como siempre sucede cuando leemos un listado con alimentos prohibidos para tal o cual patología, pensamos que no podemos consumir nada, sin embargo esto no es verdad. En el caso de la cistitis intersticial tienes permitido lo siguiente:

  • Aguacate
  • Pepino
  • Lechuga
  • Brócoli
  • Semillas de girasol y de calabaza
  • Aceite de oliva
  • Harina integral
  • Ajo
  • Stevia
  • Carne a la plancha (mejor blanca)
  • Lentejas y garbanzos
  • Quinoa
  • Coco rallado
  • Té roiboos
  • Alga chlorella
  • Equinácea
  • Canela
  • Cilantro, orégano, tomillo y perejil
  • Bardana
  • Cardo mariano
  • Puerro

Remedios caseros para la cistitis intersticial

Apenas los síntomas comiencen (si te han diagnosticado cistitis intersticial o aún están tratando de descartar que se trate de una infección urinaria) puedes comenzar a aprovechar las bondades de ciertos remedios y recetas naturales:

Baños de asiento de hierbas

Baños de asiento de hierbas

Si cada vez que vas a orinar sientes ardor, los baños de asiento con malva, tomillo y barba de maíz son realmente eficaces.

¿Quieres conocer más? Lee: ¿Cómo hacer 5 baños desintoxicantes y rejuvenecedores?

Ingredientes:

  • 1 cucharada de tomillo seco (10 g)
  • 1 cucharada de barba de maíz (10 g)
  • 1 cucharada de flores de malva (10 g)
  • 1 litro de agua

Preparación:

  • En un cazo poner el agua y las hierbas.
  • Calentar y cuando rompe el hervor dejar 15 minutos.
  • Retirar del fuego, tapar y esperar otros 15 minutos.
  • Filtrar y echar un en recipiente que permita sumergir la zona genital (el líquido debe esta tibio o a temperatura soportable).

Bicarbonato de sodio

Debido a su naturaleza alcalina ayuda a reducir el ácido del cuerpo y, por lo tanto, puede reducir la sensación de ardor y ofrecer mucho alivio a los pacientes con cistitis intersticial.

Ingredientes:

Preparación

  • Pon el agua en una taza o vaso.
  • Echa el bicarbonato y remueve bien.
  • Beber en ayunas, después de almorzar y antes de ir a la cama.

Espinacas

Espinaca

No solo te dan fuerza, sino que también son ideales para tratar los síntomas del síndrome de la vejiga dolorosa. Es una gran fuente de ácido fólico, hierro y vitamina E. Además, son ricas en fitonutrientes que reducen la inflamación, eliminan los radicales libres y refuerzan el sistema inmune. Come esta verdura cocida al vapor o cruda en ensaladas la mayor cantidad de veces posible.

Pescados azules

El ácido graso Omega 3 es un antiinflamatorio natural que ayuda a reconstruir los tejidos. Está presente en mayor cantidad en el salmón, las anchoas y la trucha. Es decir, en los llamados pescados azules. Si eres vegetariano, por ejemplo, puedes conseguir Omega 3 en el aceite y las semillas de lino y las nueces.

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