¿Qué es la distimia, uno de los tipos de depresión?

Aunque no tengamos ganas, debemos sacar fuerzas para salir de la cama y salir a la calle a pasear. Si conseguimos hacer algo de ejercicio nos sentiremos mucho mejor

Aunque se presenta de forma leve, la distimia es uno de los tipos de depresión que podemos sufrir y puede ser crónico.

Los síntomas duran como mínimo dos años y nos pueden afectar seriamente el día a día. Conoce más sobre este problema en el siguiente artículo.

¿Qué saber sobre la distimia?

Qué saber sobre la distimia

El también llamado “trastorno distímico” está caracterizado por un estado de ánimo triste, melancólico y apesadumbrado así como también la baja autoestima.

Este problema no cumple con todos los patrones de la depresión, pero se asemeja bastante a ella.

El origen de la distimia tendría relación con la genética y la herencia y para su desarrollo influirían ciertos factores psicosociales tales como el desarraigo y la falta de estímulos en la infancia.

Este trastorno es más frecuente en mujeres que en hombres. Además de los cambios en el estado de ánimo, los síntomas adicionales son:

  • Inapetencia o ingesta compulsiva de alimentos.
  • Insomnio o hipersomnia.
  • Sensación de poca energía, fatiga continua, cansancio injustificado.
  • Trastornos de la memoria y en la concentración.
  • Pesimismo, baja autoestima, sentimientos de incapacidad o desesperanza.
  • Problemas para poder tomar decisiones.

Aunque el grado de los síntomas sea moderado no quiere decir que no se trate de un trastorno.

La distimia se caracteriza por un estado de ánimo depresivo (incluyendo desánimo y tristeza) la mayor parte del día, sin importar hechos o acontecimientos alegres o importantes.

Principalmente este problema comienza en la infancia y la adolescencia. Por lo tanto, el enfermo y los familiares y amigos dicen que “siempre ha sido así” o “esa es su forma de ser”.

Así, al ser algo ya común, no se trata como corresponde.

Aunque por momentos el paciente puede sentirse “bien” estos periodos de felicidad no duran más de 2 meses. A pesar de todo, puede llevar a cabo tareas básicas de la vida cotidiana pero no encontrar placer ni goce en ninguna de ellas.

En los adultos con distimia las mujeres son más propensas. En los niños se presenta por igual en ambos sexos.

A temprana edad, además del pesimismo, la baja autoestima y la tristeza, pueden experimentar inestabilidad emocional, irritabilidad, problemas para relacionarse y poco desarrollo escolar.

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¿Por qué se origina la distimia?

Aunque no se conoce la causa exacta de este síndrome, puede tener desencadenantes similares a los de la depresión. Es decir, que incluye:

1. Bioquímica

Bioquímica

Las personas con distimia pueden sufrir cambios físicos en el cerebro, más precisamente en las sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estos se encargan del humor y del estado de ánimo.

2. Genes

El trastorno distímico es más frecuente en personas en cuyas familias, al menos, un miembro tiene este tipo de depresión.

3. Entorno

Entorno

Estar en contacto con ciertas personas no es condición para desencadenar un problema de esta magnitud.

No obstante, lo cierto es que las situaciones de la vida que no podemos enfrentar (por ejemplo la pérdida de un ser querido, el divorcio o los problemas financieros) aumentan las posibilidades de padecer distimia.

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¿Qué hacer si se tiene distimia?

Cuando alguien ha perdido el interés por la cosas cotidianas, está siempre cansado, no tiene ganas de participar en actividades sociales y prefiere la soledad de su habitación es probable que esté sufriendo este trastorno.

Además puede experimentar variaciones en el peso corporal, insomnio, pensamientos negativos y deterioro en su vida laboral, personal o académica.

Quizás al principio confundimos los síntomas con el estrés o el cansancio. Tal vez pensemos que “ya pasará” cuando tomemos vacaciones o terminemos la carrera.

Sin embargo, cuando estos cambios prevalecen y son la regla más que la excepción, deberíamos hacer algo al respecto.

Es muy importante no resignarse, evitar llevar una vida sombría y hacerse cargo de la situación. En el caso de los menores, la responsabilidad recae en los padres para que sigan el tratamiento adecuado.

Algunos consejos para personas con distimia:

1. Cumplir con las sesiones

Cumplir con las sesiones

Incluso en esos días en que no se desea salir de la cama, es fundamental no saltarse ninguna sesión de terapia, ya que se interrumpiría así el proceso o tratamiento.

2. Aprender sobre la condición

Estar informados sobre la distimia es muy importante, porque permite comprender la situación. El aprendizaje también recae en los familiares o amigos para que puedan ayudar al paciente.

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3. Prestar atención a las señales de advertencia

Se debe trabajar con el terapeuta para saber en qué momentos o situaciones se pueden desencadenar o incrementar los síntomas. Se puede pedir ayuda a la familia para que observen y detecten cambios.

4. Mantenerse activo

Ejercicios-generales

La actividad física sirve para reducir los síntomas de depresión y distimia. Si no se tienen ganas de ir a una academia o hacer ejercicio intenso, al menos, caminar por el parque, nadar, hacer jardinería o pasear al perro pueden ayudar.

5. Evitar el alcohol

Aunque pueda parecer que las bebidas alcohólicas tienen la capacidad de disminuir la tristeza o la baja autoestima, en realidad empeoran los síntomas en el largo plazo.

Otros consejos que pueden servir en caso de sufrir distimia:

  • Compartir los problemas con los seres queridos.
  • Evitar el aislamiento social.
  • Encontrar actividades que resulten placenteras.
  • Tratar de dormir mejor.
  • Reducir el estrés.

No existe una técnica para prevenir la distimia, pero sí para tratarla a tiempo. Ante los primeros síntomas es importante consultar con un especialista.

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