¿Qué es la enfermedad de Addison?

Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
9 julio, 2019
La enfermedad de Addison puede presentarse a cualquier edad, pero es más frecuente alrededor de los cuarenta años. No resulta fácil su diagnóstico. En este artículo te contamos qué es y cómo se diagnostica.

Hablar de enfermedad de Addison es hablar de insuficiencia suprarrenal. No es una patología común. La incidencia, o casos nuevos, es de 0,83 por cada cien mil personas. La prevalencia, o cantidad de casos en una población general, es de cuatro a seis casos cada cien mil personas.

Tiempo atrás, la causa más común que generaba la enfermedad era la tuberculosis, que afectaba a las glándulas suprarrenales. Actualmente, al existir mayor control sobre la tuberculosis, la causa más frecuente es ‘idiopática’: un origen autoinmune en el que el cuerpo ataca a los propios órganos.

Si bien los síntomas pueden aparecer a cualquier edad, es más común entre los treinta y los ochenta años, teniendo su pico de aparición a los cuarenta. Como muchas enfermedades endocrinológicas, es más frecuente entre las mujeres que entre los varones.

Causas de la enfermedad de Addison

Hemos dicho que hablar de enfermedad de Addison es equivalente a insuficiencia suprarrenal; debemos entender entonces qué son las glándulas suprarrenales y qué función cumplen.

Las glándulas suprarrenales son dos y se ubican encima de cada riñón, en la cavidad abdominal. Internamente, cada una de ellas se conforma por dos partes:

  • Médula suprarrenal: es la parte interna de la glándula y la encargada de formar hormonas de estructura similar a la adrenalina.
  • Corteza suprarrenal: es la capa externa de cada glándula y tiene la función de formar hormonas corticosteroides. Dentro de los corticosteroides formados aquí, podemos nombrar:
    • Glucocorticoides: el cortisol es el más relevante, con función metabólica, inflamatoria y de respuesta al estrés.
    • Mineralocorticoides: la aldosterona es la principal, que regula el sodio y el potasio corporal.
    • Andrógenos: hormonas sexuales masculinas.

En la enfermedad de Addison, el problema reside en la destrucción de la corteza de las glándulas suprarrenales. Sin corteza, el cuerpo carece de la cantidad suficiente de cortisol y de aldosterona. Los síntomas de la patología se explican, justamente, por la falta de esas hormonas.

Son causas de la destrucción de la corteza suprarrenal:

Te puede interesar: Cómo funciona el sistema de renina-angiotensina-aldosterona

Síntomas de la enfermedad

En la enfermedad de Addison, los síntomas aparecen de forma insidiosa. Esa es la forma más común de presentación. Lentamente, distintos signos se hacen evidentes pero esto genera confusión en el diagnóstico. Algunos síntomas pasan desapercibidos o se mimetizan con los de otras patologías.

El problema en la demora del diagnóstico es la gravedad que puede revestir la evolución del Addison, poniendo en serio peligro la vida de la persona que lo padece. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

  • Pérdida del apetito.
  • Hiperpigmentación de la piel: oscurecimiento en determinadas zonas.
  • Presión arterial baja.
  • Hipoglucemia: nivel bajo de azúcar en sangre.
  • Astenia: fatiga, falta de fuerzas.
  • Dolores musculares.
  • Depresión.

Una presentación especial de la enfermedad es la crisis aguda, donde varios síntomas de los enumerados previamente aparecen súbitamente. Se trata de una insuficiencia suprarrenal aguda. El desenlace puede ser un shock mortal si no se trata adecuadamente y de inmediato. La crisis addisoniana es una urgencia vital.

La crisis addisoniana es una urgencia vital

Para seguir leyendo: El tratamiento para los distintos estados de shock

Diagnóstico y tratamiento

La forma de diagnosticar la enfermedad de Addison es a través de la medición de los niveles hormonales. La prueba más simple consiste en realizar medición del cortisol y de la hormona ACTH circulantes en la sangre de la persona por la mañana temprano. En el enfermo con Addison, la medición de ACTH es elevada y el cortisol es bajo.

Más específico resulta estimular el cortisol natural con una hormona ACTH artificial y medir sus niveles en la sangre antes y después de la estimulación. En personas que padecen enfermedad de Addison, el cortisol no aumenta tras la estimulación con ACTH.

Es fundamental que, ante la sospecha, el médico solicite una primera medición de cortisol en sangre. Si los resultados son dudosos o no concluyentes, debería hacerse la prueba de estimulación con ACTH en una segunda instancia para apuntar a una confirmación diagnóstica.

Junto a este rastreo etiológico, el profesional solicitará la medición de otros parámetros bioquímicos que pueden verse alterados.

Corticoides

Una vez diagnosticada la enfermedad, el tratamiento de base consistirá en suplantar artificialmente las hormonas que faltan.

Para reemplazar el cortisol se indican glucocorticoides sintéticos. La aldosterona se suplanta con esteroides similares, como la fludrocortisona. Finalmente, la falta de andrógenos puede tratarse con un homólogo como la dihidroepiandrosterona.

  • Candel González FJ, Matesanz David M, Candel Monserrate I. Insuficiencia corticosuprarrenal primaria. Enfermedad de Addison. An Med Interna 2001;18:492-498.
  • Napier C, Pearce SH. Current and emerging therapies for Addison's disease. Curr Opin Endocrinol Diabetes Obes. 2014;21(3):147-153. PMID: 2475599
  • Quinkler M, Hahner S. What is the best long term management strategy for patients with primary adrenal insufficiency? Clin Endocrinol (Oxf). 2012 Jan;76(1):21-5.