¿Qué es la fimosis o adherencias sobre el prepucio?

Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
27 junio, 2019
La fimosis es un problema bastante frecuente, sobre todo en niños. Se estima que alrededor del 2% de los adolescentes de 17 años padecen esta anomalía en el pene.

La fimosis es una anomalía congénita que se da en los hombres en la cual el prepucio es demasiado estrecho para permitir que la cabeza del pene o del glande quede al descubierto.

Los niños recién nacidos presentan una adherencia entre el prepucio y el glande que puede mantenerse durante la edad infantil.

Los expertos de urología, como el doctor Jesús Moreno, explican que lo habitual es poder retraer el prepucio en estado de flacidez como de erección entre los doce y los catorce años. En caso de que esto no fuera posible, se hablaría de fimosis.

La fimosis es bastante frecuente, sobre todo en niños antes de la adolescencia. Se estima que alrededor del 2 % de los adolescentes de 17 años padecen fimosis.

En el 95 % de los recién nacidos es difícil la retracción prepucial. A los 6 meses sólo el 20 % de los prepucios son retráctiles. Al año el 50 % ya lo son, aumentando el valor del porcentaje al 90 % a los 3 años.

Causas de la fimosis

Problemas en el pene

Se cree que la causa de la fimosis es congénita, pero también puede ser debida a retracciones forzadas del prepucio de los bebés durante su higiene por los padres. Estos movimientos forzados favorecen la creación de unos anillos fibrosos en el prepucio y adherencias balanoprepuciales.

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No obstante, los adultos también pueden presentar esta anomalía. Puede deberse a una serie de factores predisponentes entre los que destacan:

De este modo, la elasticidad de la piel de esta zona disminuye agravando la situación clínica del paciente. Sin embargo, este problema en los adultos también puede ser causado como consecuencia de una fimosis infantil que no ha sido tratada a tiempo.

¿Cuáles son las complicaciones de la fimosis?

Existen una serie de procesos inherentes al mantenimiento del capuchón prepucial intacto, generalmente consecuencia de un manejo inadecuado del mismo.

Por lo general, se trata de cuadros benignos, de tratamiento sencillo y sin consecuencias importantes. Entre ellos encontramos:

  • Balanopostitis: es una de las complicaciones más frecuentes en los niños con el prepucio intacto. El tratamiento va desde la aplicación de infusión de manzanilla y limpieza del pene y de las secreciones, en los casos más leves, hasta la instauración de tratamiento antibiótico tópico o sistémico y drenaje de secreciones.
  • Esmegma: es consecuencia de los productos de descamación de la mucosa de glande y la piel prepucial. En algunos pacientes, se acumulan en forma de nódulos blanquecinos o perlas. No precisa tratamiento específico.
  • Parafimosis: consiste en el atrapamiento de la piel prepucial por un anillo cutáneo constrictivo que se retrae de manera forzada, sin una adecuada dilatación previa. Es una emergencia urológica que precisa atención rápida y adecuada para evitar complicaciones mayores.
  • Balanitis xero-obliterante: es una dermatitis atrófica crónica, de etiología desconocida y que se caracteriza por la presencia de placas blanquecinas atróficas en la piel prepucial y del glande. Una vez diagnosticado, el tratamiento es la circuncisión.
  • Infecciones urinarias recurrentes: está descrita la existencia de un riesgo más elevado de padecer infecciones de orina en los niños no circuncidados frente a los que sí lo están. En casos de infecciones de orina de repetición, la circuncisión debe ser considerada.

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Circuncisión: la cirugía para revertir la fimosis

La circuncisión es una medida quirúrjica que sirve para combatir la fimosis

La circuncisión es la intervención quirúrgica mediante la cual se extirpa el anillo prepucial esteónico y, en mayor o menor grado, la piel prepucial. El objetivo de la cirugía es permitir la adecuada retracción de la piel remanente y la exposición completa del glande.

Existe una indicación médica de la circuncisión en aquellos casos en los que el tratamiento conservador, mediante retracciones repetidas y progresivas, junto con un tratamiento tópico con una crema de corticoides, no ha sido eficaz en la resolución del problema.

Normalmente, se realiza alrededor de los 5-6 años. Sin embargo, junto a la indicación médica, existen factores socioculturales y religiosos que se añaden a los factores médicos, dando lugar a distintas prácticas según el contexto social.

Por ejemplo, en la tradición judía, los niños deben someterse a esta cirugía en el octavo día de vida. Y en la religión musulmana, la circuncisión también debe realizarse de manera sistemática durante la infancia.

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