Qué es la inducción de rápida secuencia

Raquel Lemos Rodríguez · 12 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 26 diciembre, 2018
La alteración de las vías aéreas puede conducir a la muerte de un paciente. Por eso, la inducción de rápida secuencia puede ser la clave para salvar muchas vidas.

La inducción de rápida secuencia hace referencia a una intubación orotraqueal y suele llevarse a cabo en urgencias. Sin embargo, para que tenga éxito es necesario seguir una serie de pasos ordenados que, de saltarse, pueden poner en riesgo la vida del paciente.

Como bien señala un estudio «para el médico especialista en medicina de urgencia, el manejo de la vía aérea en las Unidades de Atención Prehospitalaria y los Servicios de Urgencia, constituye una parte fundamental de sus competencias básicas».

Por ello, que los médicos sepan realizar una inducción de rápida secuencia es imprescindible para reducir el riesgo de aspiración pulmonar que pueden tener algunos pacientes.

¿Cuándo se lleva a cabo la inducción de rápida secuencia?

Sanitarios llevando a un paciente en una camilla
Los profesionales sanitarios deben conocer esta técnica para aplicar en situaciones de máxima urgencia.

La inducción de rápida secuencia se plantea cuando un paciente llega a urgencias con un riesgo inminente de fallo ventilatorio. Una valoración sin esperas y ágil impedirá que este procedimiento se lleve a cabo con precisión.

Las consecuencias de realizar una inducción de rápida secuencia pueden ir desde la hipoxemia hasta causar alguna lesión en la vía aérea cuando se introduce el tubo orotraqueal. Por eso, mantener la calma y tener claros los pasos que hay que seguir es muy importante.

Aunque en algunos casos no se tiene muy claro cuándo se debe realizar la intubación orotraqueal que permite la inducción de rápida secuencia, cuando hay sospechas de que el paciente no va a ser capaz de mantener las vías aéreas abiertas debe realizarse.

Sin embargo, se pueden tener en cuenta los siguientes síntomas que nos pueden indicar claramente la necesidad de una inducción de rápida secuencia:

  • Hematoma sofocante en el cuello.
  • Trauma torácico con hipotensión.
  • Quemaduras extensas.
  • Obstrucción de la vía aérea.
  • Paro cardíaco.

Si, además de todo esto, el paciente se muestra agitado porque no es capaz de respirar con normalidad y requiere de una sedación inmediata. Se debe practicar la inducción de rápida secuencia lo antes posible.

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Forma correcta de proceder

Médico intubando a un niño: inducción de rápida secuencia
La realización debe ser rápida pero con máxima precaución para evitar daños en la tráquea del paciente.

Para realizar una intubación exitosa se deben seguir una serie de pasos que serán realizados de manera ágil, rápida y precisa. De esta manera, se evitarán algunas de las consecuencias mencionadas anteriormente.

Acciones previas a la intubación

  • Elevar la cabeza del paciente poniendo una almohada debajo.
  • Levantar la mandíbula empujándola hacia arriba y adelante.
  • Extraer cualquier cuerpo extraño de la cavidad orofaríngea.
  • Aspirar todas las secreciones (sangre, vómito).

Maniobras de la inducción de rápida secuencia

  • Sujetar el laringoscopio con una mano e introducir por la comisura de la boca, desplazando la lengua y llevando el laringoscopio hacia delante y arriba.
  • Situar la punta de este instrumento en la epiglotis.
  • Para reducir el riesgo de broncoaspiración o regurgitación, otro profesional debe realizar la maniobra de Sellick. Esta debe hacerse durante el tiempo que dure la intubación.
  • En el caso de que la glotis o cuerdas vocales no se vean bien, otra persona debe hacer la maniobra de BURP para exponerla. Esto permitirá introducir el laringoscopio adecuadamente y evitar lesionar la vía aérea.
  • Cuando el tubo esté ya correctamente introducido, se retira el laringoscopio sin mover el tubo. Este se fijará y se conectará a la fuente de oxígeno.

A pesar de que hayamos recomendado las maniobras de Sellick y BURP, estas no deben llevarse nunca a cabo en el caso de que el paciente sufra algún trauma o tenga un cuerpo extraño en la tráquea. Esto es necesario tenerlo muy en cuenta.

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Medicamentos en la inducción de rápida secuencia

Por lo general, no es necesario el uso de ningún fármaco cuando se realiza la inducción de rápida secuencia. Sin embargo, existen casos en los que, sin el suministro de estos medicamentos sería imposible intubar al paciente.

Cuando un paciente está inquieto, es necesario suministrarle un medicamento sedante. En otros casos, cuando sufre de un dolor intenso, además del sedante se le debe dar un analgésico.

Son escasas las circunstancias en las que los médicos de urgencias tienen que suministrar al paciente un microrrelajante. Esto es indispensable cuando el tubo no logra pasar por la tráquea debido a la tensión.

Como hemos podido ver, la inducción es un procedimiento que todos los profesionales que se encuentren en el servicio de urgencias deben saber llevar a cabo de una manera correcta para generar los menores daños posibles en las vías aéreas.

Asimismo, es importante que sepan los medicamentos que deben suministrar en determinadas situaciones. Sin duda, podríamos considerar la inducción de rápida secuencia una medida de primeros auxilios esencial.

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