¿Qué es un soplo cardíaco?

El soplo cardíaco puede aparecer como consecuencia de infecciones o enfermedades y, en ocasiones, puede ser la antesala de un problema coronario más grave.

El soplo cardíaco es algo más común de lo que pensamos entre la población, es posible que hayas oído hablar alguna vez de esta afección o puede que ni siquiera la conozcas porque no es algo de lo que se suele hablar muy a menudo.

Empezaremos diciéndote que se manifiesta como un sonido: la sangre al pasar por las válvulas del corazón o a través de los vasos sanguíneos que están cerca del corazón emite un ruido característico que es no es normal, que no se asemeja en absoluto al sonido acompasado y semejante a un rítmico tambor que tiene el corazón.

Esa anomalía es “el soplo” y lo producen nuestros latidos debido a un pequeño defecto a la hora de abrir y cerrar las válvulas del corazón, como si el aire pasara demasiado rápido… Se trata pues de una señal, que en ocasiones, es el antecedente de un problema cardíaco serio.

¿Quién puede padecer un soplo cardíaco?

El soplo en el corazón puede manifestarse de dos formas:

  • Congénita: nada más nacer, y de hecho es muy común en los niños, aunque la mayoría de las veces se trata de “soplos inocentes”, que no requieren más que un seguimiento para controlar que el corazón funciona y crece de forma normal. En otras ocasiones pueden ser problemas congenitos anormales, una de las dos válvulas del corazón (que son como dos puertas que permiten el flujo de sangre) no funcionan bien y pueden traer problemas. De ahí la importancia de los seguimientos.
  • Adquirido: Suele desarrollarse de pronto a lo largo de nuestra vida, y es más habitual en las personas de más de 50 años.

¿Cuáles suelen ser las causas?

Las causas de un soplo cardíaco, además de tener en ocasiones antecedentes congénitos, pueden deberse a enfermedades o a infecciones que dañan las válvulas de nuestro corazón produciendo defectos en nuestras válvulas y dejando cicatrices. Así que de algún modo podríamos clarificar los siguientes factores:

  • -Una infección.
  • -Válvulas cardíacas defectuosas.
  • -Orificios en las paredes del corazón (defecto del tabique auricular o defecto del tabique ventricular)
  • -Fiebre
  • -Anemia (disminución de los glóbulos rojos de la sangre).
  • Fiebre reumática.
  • -Endocarditis.
  • -Un ataque cardíaco previo que ha dejado heridas en las válvulas del corazón.
  • Todo ello hace que las válvulas, estas puertas que preceden la entrada al corazón, no puedan cerrarse bien o lo hagan de modo rígido impidiendo el correcto paso de la sangre.

Síntomas de un soplo en el corazón

Indicarte en primer lugar que los soplos llamados “inocentes” no dan excesivos síntomas, de ahí la importancia de las revisiones, que aunque no son graves si requiere tenerlos controlados.
Los soplos “anormales” y más graves, pueden dar síntomas, pero no siempre es así. De todos modos te indicamos las características que pueden ayudarte para reconocer un problema cardíaco:

  • -Estar cansado.
  • -Tener las venas del cuello muy marcadas y ensanchadas.
  • -Tener un color de piel ligeramente azul, especialmente en las yemas de los dedos.
  • -Mareos y desmayos.
  • -Dolor en el pecho.
  • -No tener mucha hambre.
  • -Estar hinchado.
  • -Sudar mucho con el más mínimo esfuerzo.

Tipos de soplos cardíacos

Los médicos son los encargados de diagnosticar nuestros soplos y la categoría a la que pertenece, analizarán el volumen, la duración y el tono, clasificándolo también según su intensidad. Los soplos más característicos son los siguientes:

  • Soplo sistólico soplo del corazón que ocurre durante una contracción del músculo cardíaco.
  • Soplo diastólico: soplo del corazón que ocurre durante la relajación del músculo del mismo entre los latidos.
  • Soplo continuo: soplo del corazón que ocurre durante todo el ciclo cardíaco.

¿Todos los soplos implican una enfermedad cardíaca?

No, no todos los soplos son síntoma de enfermedad cardíaca. En ocasiones se escuchan en nuestro corazón simplemente porque tenemos anemia o fiebre, y desaparecen después de un tiempo. Pero de todos modos siempre es necesario que un profesional nos haga los análisis pertinentes para descartar, y lo clarificará mediante las pruebas del electrocardiograma y la ecocardiografía: ninguna es invasiva y le ayudará a ver la anatomía de tu corazón y cómo trabaja.

Tu salud es lo primero, no descuides nunca escuchar tu propio cuerpo y tu corazón, al más mínimo indicio, acude a tu médico.