¿Qué es una tendinopatía posterior tibial?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 9 marzo, 2019
Edith Sánchez · 9 abril, 2019
La tendinopatía posterior tibial, también conocida como pie plano adquirido del adulto, es una patología que afecta al tendón posterior tibial y que tiene buen pronóstico siempre que se trate tempranamente.

La tendinopatía posterior tibial es una lesión del tendón, que provoca dolor, inflamación y limita el movimiento. El tendón que resulta afectado en esta patología es el que se encuentra en el músculo tibial posterior, el cual es fundamental en las funciones del tobillo y del pie.

El tibial posterior es un músculo alargado de la pierna, que se ubica en la pantorrilla. La inserción de este músculo va desde la tibia, el peroné y la membrana interósea (la que une ambos huesos) hacia la parte de abajo.

Este músculo sigue su camino en forma de tendón, pasando por detrás del maléolo tibial, que es la parte de adentro del tobillo. Luego se inserta en el hueso escafoides o navicular, que está en la parte de arriba del arco del pie.

También hay inserción en los huesos cuneiformes y en los tres metatarsianos centrales, los huesos que están en la parte anterior del pie. Como se ve, el músculo y el tendón ocupan buena parte del tobillo y el pie, por lo que resultan decisivos en su funcionamiento.

¿Qué es la tendinopatía posterior tibial?

Recreación de tobillo: tendinopatía posterior tibial
Dentro de las tendinopatías se pueden diferenciar dos subtipos: tendinitis y tendinosis.

Como ya lo habíamos señalado, la tendinopatía posterior tibial es una lesión del tendón homónimo. La palabra tendinopatía es un término generalista que se emplea tanto para la tendinitis, como para la tendinosis. De este modo, cuando se habla de tendinopatía posterior tibial, se está aludiendo a estos dos tipos de lesiones.

La tendinitis supone la inflamación del tendón, mientras que la tendinosis se refiere a un proceso degenerativo de este. Sin embargo, muchos investigadores consideran que el término tendinitis es impreciso para este caso y que, en lugar de este, siempre debe emplearse la palabra tendinopatía.

La tendinopatía posterior tibial genera importantes limitaciones en el movimiento del pie y del tobillo. Esto se debe a que el tibial posterior realiza importantes funciones, a saber:

  • Flexión plantar del tobillo. Movimiento en el que se lleva la punta del pie hacia abajo.
  • Supinación del tobillo. Cuando la planta del pie se dirige hacia dentro y hacia arriba.
  • Si el pie está apoyado en el suelo, el tibial posterior permite frenar la pronación y rotar internamente la tibia, es decir, girar la pierna hacia adentro.

Descubre: Reparación de los tendones extensores

Causas de la tendinopatía

Movimientos del tobillo
Un ejercicio inadecuado o excesivo y un calzado inadecuado son algunas de las causas principales de las tendinopatías.

La tendinopatía posterior tibial es una lesión que se da por sobreuso y afecta principalmente a los corredores y senderistas. Se produce por factores anatómicos y/o biomecánicos.

Dentro de los factores anatómicos y biomecánicos que dan origen a la tendinopatía posterior tibial destaca la excesiva pronación. Esta es el giro normal que hace el pie hacia adentro, al caminar. Con bastante frecuencia, ese exceso de pronación es una consecuencia de los pies planos. Esto somete al tendón a un estrés excesivo.

Otro factor anatómico es el sobrepeso, o alto índice de masa corporal (IMC). Así mismo, influye el hecho de que haya enfermedades inflamatorias previas, afecciones neurológicas o cambios degenerativos en las articulaciones. La tendinopatía posterior tibial es más frecuente en las mujeres mayores de 40 años.

Con respecto a las prácticas y uso de materiales deficientes, los principales causantes son: uso de calzado inadecuado, sobreexigencia y mala técnica de marcha o carrera. La debilidad muscular y la falta de flexibilidad en los músculos del tobillo también pueden influir.

Quizá te interese: Fortalecimiento de ligamentos y tendones de la rodilla

Características y otros datos de interés

La evolución de la tendinopatía posterior tibial pasa por cautro fases, cada una de las cuales tiene síntomas característicos. Son las siguientes:

  • Fase I. Hay dolor en la parte interior del tobillo, al hacer el movimiento de inversión del pie y a la palpación del tendón. También hay inflamación alrededor del mismo.
  • Fase II. Persisten los síntomas anteriores y a estos se les suma la dificultad para mantenerse en puntillas y hacer “pie cojo”. El arco del pie se ve aplanado.
  • Fase III. A los síntomas de las fases anteriores se añade la deformidad del pie, que ahora es plano. También se presentan cambios degenerativos en la articulación subastragalina.
  • Fase IV. Además de todo lo anterior, hay degeneración en la articulación tibioperoneoastragalina.

La tendinopatía posterior tibial, como otras tendinopatías, puede generar incluso la ruptura del tendón. El tratamiento temprano y la neutralización de la causa subyacente mejoran significativamente el pronóstico de esta enfermedad. En los casos más graves, se debe acudir a la cirugía.

  • Hidalgo, L. H., Arranz, J. C., Rodríguez, M. R., De La Pena, M. J., Alonso, R. C., Moreno, E. Á., & de Vega Fernández, V. M. (2014). Disfunción del tendón tibial posterior: ¿ qué otras estructuras están implicadas en el desarrollo del pie plano adquirido del adulto?. Radiología, 56(3), 247-256.