Qué hacer en caso de atragantamiento: Maniobra de Heimlich

Valeria Sabater 9 noviembre, 2013
Solo realizaremos la maniobra de Heimlich en caso de obstrucción total, cuando la persona no pueda toser, hablar o respirar.

Puede que te haya ocurrido alguna vez, o puede que no te hayas visto nunca en esta situación. En cualquier caso, no está de más conocer una técnica que puede salvar vidas.

Los atragantamientos son más comunes de lo que pensamos. Un resto de comida o un objeto puede quedarse atascado en nuestras vías aéreas e ir asfixiándonos poco a poco.

Es terrible experimentar esta sensación en primera persona, así como ser testigo de ella, y más si, por ejemplo, se trata de un niño pequeño.

De ahí que te ofrezcamos esta sencilla información en la que, mediante unas reglas básicas, puedes salvar vidas.

1. Identificar el tipo de atragantamiento

Obstrucción parcial

Si vemos que la persona emite sonidos y si está tosiendo, es una señal positiva. Significa que sus vías aéreas no están del todo obstruidas.

Toser es un mecanismo de defensa para expulsar restos de comida u objetos, de ahí que debamos animar a la persona a que lo siga haciendo.

En el caso de que podamos ver aquello que está obstruyendo las vías respiratorias, podemos extraérselo mediante el pulgar y el índice.

A pesar de que la situación se inicie con un atragantamiento parcial, siempre deberemos estar atentos por si acabara derivando en una obstrucción total.

En caso de que sean niños menores de un año, cabe recordar que el solo hecho de verles llorar y toser siempre es un buen indicio.

Obstrucción total

La persona no emite ningún sonido, pero está consciente. No es siquiera capaz de toser porque el objeto en cuestión tapa por completo sus vías aéreas.

Es entonces cuando deberemos actuar mediante la maniobra de Heimlich.

2. Maniobra de Heimlich en adultos o niños mayores de un año

Maniobra Heimlich

Recordemos, iniciaremos la maniobra de Heimlich solo en el caso de que la persona o el niño (mayor de un año) no pueda toser, hablar, gritar y en consecuencia, respirar.

Si no les prestamos ayuda de inmediato acabarán perdiendo el conocimiento. De ahí la importancia de actuar rápido, pero manteniendo siempre la calma y estando seguros de nosotros mismos.

Es una maniobra sencilla:

  • Colócate detrás de la persona, pero un poco de lado. Es decir, si eres diestro, quédate un poco a su izquierda, y si eres zurdo, mantente a su derecha.
  • Ahora sujeta su pecho con una mano e inclina a la persona o al niño un poco hacia delante. De esta forma el objeto que tenga atragantado en la garganta irá hacia la boca, es decir, hacia el frente, nunca hacia dentro.
  • A continuación, empezarás a dar cinco golpes secos entre los omóplatos de la persona atragantada. Lo harás con la parte de la mano situada entre la palma y la muñeca: seguro y contundente.

Después de cada golpe observa si el objeto ha salido finalmente al exterior.

  • Si todavía continua el bloqueo y la persona sigue sin poder respirar, aplica cinco compresiones en el abdomen: cierra el puño y colócalo en su ombligo, justo en la boca del estómago.

Con la otra, justo encima de la mano que tienes cerrada en un puño, tira hacia atrás, haciendo un movimiento seco y brusco con ambas manos.

Repítelo hasta que el objeto en cuestión salga de la boca (ten en cuenta que esta acción no podrás hacerla con mujeres embarazadas, niños más pequeños de un año o gente muy obesa).

  • Si las vías respiratorias de la persona siguen cerradas después de tres ciclos de comprensión y tres más de golpes en los omóplatos, pide que llamen a una ambulancia. Nunca dejes a la persona sola: sigue aplicando la técnica de Heimlich.

Atragantamiento en bebés de menos de un año

  • Si ves que no llora ni tose, coloca al bebé rápidamente boca abajo a lo largo de tu antebrazo o sobre tu muslo, con la cabeza baja y apoya su cabeza.
  • A continuación, da cinco golpes firmes en la espalda del bebé con la parte de la mano que está entre la palma y la muñeca.

Observa después el interior de su boca y elimina cualquier obstrucción que veas.

Nunca introduzcas los dedos en la boca del bebé a no ser que puedas ver y llegar a la obstrucción, ya que podrías empujarla más adentro y podría empeorar el atragantamiento.

  • Si la vía aérea sigue bloqueada, aplica hasta cinco compresiones en el pecho (dale la vuelta y con los dedos, oprime su pecho). Después de cada compresión comprueba si el atragantamiento ha cesado.

Como puedes ver, la técnica es bien sencilla. Basta siempre con mantener la calma y estar seguro de ti mismo. La maniobra de Heimlich siempre es eficaz, así que vale la pena conocerla para salvar vidas.

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