Qué hacer si mi hijo tiene un amigo imaginario

Thady Carabaño · 25 noviembre, 2018
Muchos niños pueden crear amigos imaginarios. Son personajes que activan la creatividad y ayudan a expresar las emociones. No hay razones para preocuparse. Es normal y común que aparezcan, e igualmente que se vayan también.

Muchos niños tienen amigos imaginarios, personajes que estimulan su creatividad y lo ayudan a expresar sus emociones. Sin embargo, para los padres pueden convertirse en una preocupación. En este artículo te explicaremos qué hacer si tu hijo tiene un amigo imaginario.

¿Por qué los niños inventan amigos imaginarios?

Niña soñadora desarrollo de la personalidad

Estos seres creados por la mente vibrante y fantasiosa de los niños pueden aparecer desde los 2 años, cuando el niño comienza a aprender el lenguaje y a comprender el entorno en que vive. Su existencia se debe a varios motivos y, generalmente, así como aparecen, se van.

A los padres les sorprende ver a su hijo jugando y conversando solo. Cuándo pregunta al niño de qué se trata, este responde calmadamente que se trata de su nuevo amigo. Aunque pueden ser fuente de preocupación para los padres los amigos imaginarios son parte del desarrollo emocional del niño. En ocasiones se les relaciona con mentes altamente creativas y sensibles.

Un estudio en 152 niños de entre 3 y 4 años de edad, dirigido por las investigadoras Marjorie Taylor y Stephanie Carlson, de las universidades de Oregon y de Washington respectivamente, encontró que 2 de cada 3 infantes tenían amigos imaginarios. El 70 % de la muestra eran primogénitos o hijos únicos. No obstante, se plantea que no necesariamente hay una relación directa entre la soledad y el amigo imaginario. De esta manera se entiende que el amigo imaginario ayuda al niño a expresar sus sentimientos y a mejorar sus habilidades comunicativas.

Sin embargo, no podemos descartarlos como signos de carencias afectivas o conmociones. Son aliados que pueden ayudarlos a enfrentar dificultades como el divorcio de los padres, la llegada de un nuevo hermano, un cambio de escuela o una mudanza de ciudad o país.

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¡Mi hijo tiene un amigo imaginario! ¿Qué hago?

Lo primero que hay que hacer cuando un hijo tiene un amigo imaginario es mantener la tranquilidad. Hasta los 8 años es normal que un niño tenga un compañero imaginario. Solo debemos aprender cómo tratar con ellos con respeto y cariño.

Actúa con naturalidad

Evita ignorar o negar al amigo imaginario de tu hijo. Trata la situación con naturalidad, sin fomentar la relación ni prohibirla. Recuerda, para él es parte de su vida.

Conoce al amigo imaginario

Se recomienda que los padres conozcan al nuevo amigo de sus hijos, como lo harían con una amistad normal. Preguntando detalles de él, aprenderás lo que significa para tu niño y cómo manejarlo mejor.

El amigo imaginario no es excusa ni justificación

Si tu hijo lo usa para saltarse una norma o cometer una travesura, no lo permitas. Enséñalo a aceptar responsabilidades y a aprender lo que es disciplina, independientemente de que exista este personaje o no.

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Propicia encuentros con niños reales

Niños motivados en su etapa educativa

Aunque la actitud hacia estos compañeros imaginarios tiene que ser de respeto y tolerancia, propicia que se encuentre con otros niños para jugar y compartir. De esta forma estimularás sus habilidades psicosociales. Muy probablemente los amigos imaginarios comiencen a desaparecer.

¿Cuándo hay que preocuparse?

En general cuando un niño tiene un amigo imaginario no hay de qué preocuparse. Sin embargo, si se presentan alguna de las siguientes situaciones, se recomienda la asistencia de un psicólogo o terapeuta.

  • El niño se aísla y prefiere jugar con el amigo imaginario antes que con amigos reales.
  • Excitación, pérdida de control, confusión mental o irritabilidad cuando aparece el personaje.
  • La personalidad del amigo imaginario causa malestar o miedo a tu hijo/a.

Como siempre decimos, el tiempo y la atención que dedicas a tu hijo son claves para detectar cualquier problema real.

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