¿Qué les pasa a los músculos cuando los ejercitas demasiado?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 31 enero, 2019
Ivan Aranaga Amengual · 15 agosto, 2018 · Última actualización: 31 enero, 2019 31 enero, 2019
Aunque hacer ejercicio es muy importante para la salud de nuestro organismo, ejercitar demasiado los músculos puede ser contraproducente y derivar en problemas en caso de no descansar lo suficiente.

Cuando incorporamos los ejercicios de manera regular a nuestra rutina cotidiana vemos grandes resultados en nuestra calidad física, mental y emocional. Sin embargo, si abusamos de esta actividad en exceso puede ser perjudicial para nuestra salud. Aquí te contamos lo que le ocurre cuando ejercitas demasiado los músculos.

Los tipos de ejercicios y las repeticiones siempre variarán según las circunstancias y capacidades de cada persona, ya sea su edad, estilo de vida o enfermedades.

En este sentido, la Organización Mundial de la salud (OMS) recomienda que los adultos practiquen al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada. En su defecto, pueden realizar 75 minutos de alto vigor cada semana para fortalecer los grandes grupos musculares.

¿Qué sucede al ejercitar demasiado los músculos?

Los músculos son un tejido que se contrae y es blando lo que permite el movimiento, la estabilidad y estructura de los huesos y las articulaciones del cuerpo. Además, cuentan con diferentes formas y tamaños, los cuales representan prácticamente la mitad de nuestro peso.

Después de ejercitar demasiado los músculos, en nuestro cuerpo surge el denominado dolor muscular tardío (DOMS, por sus siglas en inglés). Se genera por las contracciones musculares excéntricas.

Con frecuencia se produce en personas que no tienen un entrenamiento previo o cuando aumentan e intensifican considerablemente los ejercicios de los deportistas habituales.

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¿A qué se debe este dolor muscular?

Las contracciones excéntricas son producidas cuando el músculo se estrecha, al mismo tiempo que se estira. Un ejemplo claro de esto es lo que sucede cuando una persona está acostumbrada a correr, pero asciende una loma trotando. Al día siguiente tendrá dolor muscular, pues su cuerpo está habituado a ejercitarse en una superficie plana.

Estos dolores se originan por microdesgarros musculares. Aparecen cuando se sitúa una resistencia mayor que la habitual sobre el músculo al estirarlos o contraerlos en exceso cuando nos ejercitamos.

Si ejercitas demasiado los músculos puedes causarles lesiones, tales como rupturas e incluso esguinces. Por esta razón, es necesario que logres una armonía entre la intensidad de tus ejercicios, y conseguir que tus entrenamientos sean seguros para tu integridad física.

Recomendaciones para evitar el dolor muscular

1. No ignores el dolor

Baja la intensidad de tus entrenamientos. Solo así conseguirás que el músculo sane y no esté expuesto a sufrir otras lesiones.

  • Si no disminuyes el ritmo, los ligamentos y articulaciones no descansarán lo necesario. De tal forma, aumentarás el riesgo de sufrir fisuras o desgarros.

2. Alivia el dolor y descansa

Toma un baño con agua caliente o disfruta de un sauna que te ayude a aliviar los dolores musculares y a relajar los músculos. Además, el calor que libera el agua elimina toxinas y libera endorfinas.

  • Tampoco olvides los descansos, pues son fundamentales que los músculos afectados puedan recuperarse rápidamente.

3. Frío y caliente

Antes de empezar la actividad física, pon una compresa fría en el lugar donde sientes dolor muscular. Luego, cuando concluyas tu rutina, colócate una caliente que te ayude a relajar el área en cuestión.

Adicional a esto, también puedes usar geles o cremas con ingredientes calmantes que serán de gran utilidad para tu malestar.

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4. Rutina de calentamiento

Para tratar de evitar estos dolores musculares ten una rutina de calentamiento antes de empezar tus rutinas de ejercicios. Asimismo, al concluirlas, haz estiramientos para relajar tus músculos.

Cuando vayas a practicar una rutina de ejercicio, incrementa poco a poco la intensidad. Es esencial que entrenes de manera frecuente.

Con esta metodología, serán pocas las ocasiones en que sufras de dolores musculares. Es muy importante darle al cuerpo el tiempo necesario para que se adapte a mayores exigencias.

Las personas que realizan un entrenamiento físico de manera constante tienen menores posibilidades de sufrir enfermedades no transmisibles (ENT), que representan el 70 % de las muertes que se producen a nivel mundial.

5. Cuídate

Vida sana

Si deseas tener una mejor calidad física, emocional y mental, ten siempre presente que es imprescindible que quieras, cuides y respetes tu cuerpo. Todo de la forma más saludable y segura posible.

No le exijas a tu cuerpo más de lo que puede dar. Todo en exceso hace daño, así que no ejercites demasiado tus músculos. Establece un programa de entrenamiento variado y completo. Este debe durar, por lo menos, 30 minutos diarios y adaptarse a tu condición física.

De esta manera, conseguirás que la intensidad de tus ejercicios vaya incrementándose gradualmente. Así alcanzarás el objetivo corporal que te hayas planteado. Además, lograrás que la fuerza, tono, oxigenación, flexibilidad y volumen de tus músculos aumente, así como la resistencia de tus ligamentos y tendones.

Ejercitar su cuerpo no solo mejora tu apariencia en general, sino que también beneficiará tu postura corporal. Te brindará más energía para desarrollar y llevar a cabo cada una de tus actividades. Eso sí, cuídate de ejercitar demasiado los músculos.

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