¿Qué saber sobre la Fitoterapia?

La fitoterapia se adapta a cada paciente, por lo que los tratamientos actúan de forma personalizada y, generalmente, tienen menos efectos secundarios que los sintéticos

La fitoterapia es una ciencia que estudia las plantas como medicina para prevenir, curar o aliviar algunas enfermedades. Es una técnica milenaria que cada vez tiene más adeptos tiene aspectos muy relacionados a la tradición y a las costumbres ancestrales en unión con el avance tecnológico actual.

¿Cómo cura la Fitoterapia?

Se usan las diversas partes de las plantas: tallos, hojas, flores, frutos, corteza, raíces y bulbos, según la especie y la necesidad. Estas prácticas ya aparecen documentadas en escritos que datan del año 2700 A.C en China.

El método tradicional de la fitoterapia se basa en usar plantas secas o frescas y el científico es más actual, ya que realiza extractos, bálsamos o aceites que derivan de dichas plantas.

Existen más de 25.000 especies que se incluyen dentro de esta medicina. La Fitoterapia se ha ampliado notablemente en los últimos años, sobre todo en países como Alemania, Francia y España (Europa), Brasil y Estados Unidos (América) y obviamente, en China, India y Japón (Asia).

¿Qué saber sobre la Fitoterapia? Ventajas y beneficios

La fitoterapia ofrece “medicamentos” que no contienen químicos, siendo lo más natural que existe, con un alto porcentaje de cura o tratamiento positivo. Sin embargo, se pueden tomar remedios que se realizaron mediante síntesis en laboratorios, que si bien tienen algo de naturales, no lo son en su totalidad, por lo que se recomienda no usarlos.

La principal ventaja que ofrece la fitoterapia es que tiene menor cantidad de efectos secundarios o nocivos que los sintéticos. Esto se debe a que se utilizan concentraciones menores para cada paciente y además porque actúan de manera diferente.

Esto quiere decir que cada planta tiene sus principios activos propios que interactuan y se complementan entre sí. Por su parte, la medicina natural presenta un carácter sinérgico, ofreciendo un resultado mayor que otras técnicas o medicamentos.

Además, los remedios naturales son más económicos, porque si se utilizan directamente del jardín (frescos o tiernos), no tienen casi costo, más allá del mantenimiento de las plantas en una maceta o huerta.

Entre las especies más usadas en la Fitoterapia encontramos el aloe vera, la manzanilla, el té verde, la alcachofera, el ajo, la menta, el romero, la salvia, la ruda y la valeriana. Se pueden beber como infusión o como zumo, añadir a las comidas o de manera tópica (externa). También se compran cremas, lociones, aceites, jarabes, tinturas, tónicos y enjuagues con extractos.

Imagen cortesía de Nazareth College