Qué son las colitis, sus causas y sus remedios

Para no deshidratarnos por culpa de la colitis es muy importante que bebamos líquido de forma regular, a cucharadas para que nuestro organismo no lo rechace

¿Alguna vez tuvo una diarrea que no parecía terminar nunca? ¿Quién no ha sufrido retortijones o dolores de tripa? ¿Quién no ha sentido en esos momentos sudores y debilidad? Todo el mundo ha padecido alguna vez algún episodio de lo que popularmente se conoce como “diarrea”. Sin embargo, diarrea y colitis no son lo mismo. 

En efecto, hemos de comprender que lo que pensamos que es una colitis no es algo tan simple como “tener diarrea”. Entendamos qué es la colitis, a qué se debe, cuáles son sus síntomas y cómo prevenirla y tratarla.

¿Qué es la colitis?

La colitis es una compleja enfermedad que puede tener diversas causas y síntomas. Uno de ellos es la diarrea. Sin embargo, tener diarrea no significa tener colitis. Se trata de un síntoma de la colitis y no de su sinónimo.

La Colitis es una hinchazón o inflamación del intestino grueso, del colon (de ahí el nombre de “colitis”).

La colitis puede ser aguda (el tipo de colitis al que nos referiremos en este artículo), o puede ser crónica. En este último caso, puede deberse a muchas causas, como la Enfermedad de Crohn o la Colitis Ulcerosa.

¿Qué tipos de colitis agudas hay?

Hay distintas causas, por lo que hay varios tipos de colitis. Veamosun esquema para hacernos una idea.

  1. Colitis infecciosa
    1. Colitis por virus
    2. Enterocolitis por parásito
    3. Colitis por bacteria
  2. La colitis isquémica
  3. Colitis actínica

Síntomas generales de las colitis

¿Qué nos puede pasar cuando tenemos una colitis? Los síntomas son variados:

Nos puede doler el abdomen y tenerlo hinchado de forma constante o intermitente. Pueden presentarse heces con sangre, escalofríos o ganas constantes de tener deposiciones, deshidratación,  diarrea y fiebre.

Dependiendo de la gravedad de los síntomas, deberemos acudir al médico.

Pruebas y exámenes

Colitis

Lo habitual es que nuestro médico nos pregunte por la duración de los síntomas, la intensidad del dolor y la frecuencia (cuántas veces vamos al baño). También nos preguntará desde cuándo tenemos los síntomas y, sobre todo, es vital proporcionar información sobre viajes recientes y/o toma de contacto con aguas u otras sustancias contaminadas

Después, el médico podría recomendar hacer una colonoscopia para observar nuestro intestino. Consiste en introducir una sonda flexible a través del recto. Este tubo lleva una pequeña cámara en su extremo y/o pinzas para tomar muestras de tejido. De esta forma, el médico puede diagnosticar la colitis.

¿Para todas las colitis existe el mismo tratamiento?

El tratamiento está dirigido a la causa de la enfermedad, según sea una infección, una inflamación, falta de flujo sanguíneo u otra causa. Así, para cada tipo de colitis habrá un tratamiento diferente.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de tener colitis?

Sangrado, agujero en el colon, megacolon tóxico, llaga (ulceración)

¿Cuándo contactar con un profesional médico?

Una colitis no es algo que se de todos los días, mientras que las diarreas sí pueden aparecer con frecuencia. Deberemos acudir al médico para que nos realice un diagnóstico lo más preciso posible si tenemos dolor de barriga que no cesa o sangre en las heces o si éstas son de color negro. También debemos acudir al médico si la diarrea y/o vómitos no cesan o el abdomen está hinchado, duro.

Prevención

Es importante comprender que la prevención de la colitis depende de su causa. Por ello, debemos comprender mejor cómo funciona nuestro intestino y qué tipos de colitis existen.

Nuestros intestinos: ¿Cómo funcionan, qué hacen?

Para comprender los distintos tipos de colitis, hemos de comprender el funcionamiento de nuestros intestinos.

El intestino es parte del Sistema digestivo y se divide en intestino delgado e intestino grueso. Son partes con papeles muy diferentes en cuanto a la digestión, absorción y eliminación de los alimentos.

Intestino delgado

El intestino delgado es un largo tubo enrollado en el interior de nuestro abdomen.  La “piel” que recubre (mucosa) el intestino por dentro presenta numerosos pliegues con vellosidades. Las células de esa “piel con vellosidades” también están plegadas, formando una especie de microvellosidades, donde se encuentran las enzimas que se encargan de digerir los alimentos.

El intestino delgado es muy largo, de forma que los alimentos tienen tiempo y superficie de contacto para ser digeridos, y absorbidos sus nutrientes.

intestino delgado
Intestino delgado: (a) Regiones del intestino delgado (b) Sección de la pared intestinal donde se muestran las capas de tejido, pliegues y vellosidades.

El intestino grueso

A continuación del intestino delgado se encuentra el intestino grueso o colon.

El colon enmarca al intestino delgado por tres lados. Por los tres tramos de nuestro colon pasa el bolo alimenticio, que es una masa pastosa y semisólida de alimentos digeridos, hasta que llega al conducto anal a través del cual se expulsan los desechos finales (heces)

La mucosa del intestino grueso también es compleja pero no hay vellosidades en ella. El intestino grueso tiene una escasa o nula función digestiva, pero absorbe agua, electrólitos y numerosas vitaminas del complejo B y vitamina K.

intestino grueso

Tipos de colitis y causas de las mismas

Dependiendo de la causa podemos decir que hay tres tipos bien diferenciados de colitis: infecciosas, isquémicas y actínicas

Colitis infecciosa

La colitis infecciosa o parasitaria es la más frecuente y la de más fácil tratamiento. Lo más complicado es diagnosticarla, pero cuando ya se sabe qué organismo es el que la ha producido, el tratamiento antibiótico o antiparasitario adecuado resuelve el problema rápidamente.

El síntoma que predomina en este tipo de colitis es la diarrea. Sólo en casos específicos (cuadros graves, fiebre alta, etc.) requerirá estudios y tratamiento antibiótico.

Dentro de las colitis infeccionas debemos mencionar algunos tipos:

Colitis por virus (CMV)

Es una inflamación del estómago o del intestino debido a una infección por citomegalovirus (CMV), un virus del tipo herpes. La infección por CMV es muy común. Nos podemos contagiar por la saliva, la orina,contacto sexual o transfusiones de sangre.

Estos virus suelen convivir con nosotros, pero normalmente los síntomas son leves o nulos en personas sanas. Cuando tenemos el sistema inmunitario debilitado es cuando tenemos mayor riesgo de contraer esta enfermedad.

Síntomas: Se pueden presentar úlceras en el esófago, el estómago, los intestinos. Junto a las úlceras, puede haber dolor abdominal, dificultad o dolor al tragar,  náuseas y vómitos. Si hay úlceras en el intestino pueden causar, además, heces con sangre, diarrea, fiebre y  pérdida de peso. Infecciones muy serias pueden ocasionar un agujero en el intestino.

Enterocolitis por criptosporidio:

Es un parásito que causa diarrea. Afecta más a personas con sistemas inmunitarios debilitados, como enfermos de SIDA, receptores de un trasplante, etc.

El principal factor de riesgo es beber agua contaminada con heces. Las personas en mayor riesgo son: niños pequeños, quienes tengan contacto con enfermos, personas que manipulan animales (granjeros, pastores…) y enfermos de SIDA.

Nos podemos contagiar fácilmente si bebemos aguas contaminadas (frecuente cuando viajamos) y cuando nadamos en piscinas y lagos contaminados.

Síntomas: retortijones (cólicos abdominales), diarrea acuosa y en gran cantidad, malestar general, desnutrición, náuseas y pérdida de peso.

Colitis seudomembranosa

Es una infección del intestino grueso con un crecimiento excesivo de la bacteria Clostridium difficile.

Esta bacteria normalmente se encuentra en el intestino. Sin embargo, puede proliferar demasiado si tomamos antibióticos de forma no controlada. Entonces liberan una toxina que provoca que parte del colon se inflame y sangre.

Se trata con antibióticos específicos para esta bacteria.

Suele darse en ancianos, personas que consumen muchos antibióticos y en quienes toman medicación que debilita el sistema inmunitario (quimioterapia, cirugía reciente…).

Síntomas: cólicos abdominales, heces con sangre, fiebre,  diarrea acuosa (a menudo de 5 a 10 veces por día)

La colitis isquémica

Aparece en pacientes de edad avanzada con problemas de arterioesclerosis. La causa es un mal riego sanguíneo en el colon. Suele afectar al colon izquierdo y, en la mayoría de los casos, se cura sin secuelas y cursa de forma benigna.

Colitis actínica

Es una colitis provocada por radiación. Suele ser frecuente tras un tratamiento radioterápico de la zona. Se llega a su diagnóstico mediante la colonoscopia.

Las colitis alérgicas

Sería interesante mencionar también las Colitis “alérgicas”. Cuando falta una de las enzimas digestivas del intestino delgado, al no poder digerir el principio sobre el que trabaja, podemos sufrir colitis.

Un ejemplo muy frecuente es la “intolerancia a la lactosa”. La capacidad para digerir el azúcar de la leche (lactosa), depende de la enzima lactasa.

Esta enzima está presente en todos los niños menores de cuatro años, pero se vuelve inactiva en la mayoría de los adultos.

Una deficiencia de lactasa puede provocar diarrea, gas, cólicos y otros síntomas desagradables cuando tomamos leche.

Remedios naturales para mitigar la colitis:

Teniendo en cuenta los diferentes tipos de colitis, podemos hacer uso de algunos remedios populares que nos ayudarán a aliviar los síntomas. Son, por ejemplo:

  1. 2 cucharaditas de vinagre de manzana mezcladas con dos de miel en agua antes de las comidas.
  2. Durante dos semanas podemos tomar una infusión hecha con dos cucharaditas de raíz de malvavisco, hervidas 5 minutos y coladas. Dejamos enfriar y tomamos una taza diariamente.
  3. El jugo de la guayaba es un magnífico astringente, por ello, tomar su jugo con una cucharadita de miel, nos ayudará enormemente.
  4. Para los cólicos son útiles la aplicación de cuatro compresas hechas con una mezcla de cebolla rallada con agua, y colocarlas sobre el abdomen, reemplazándolas cuando se enfríen.
  5. Para la diarrea puede ser útil el agua de arroz.
  6. Podemos hervir durante 15 minutos 20 gramos de manzanilla en un litro de agua, y consumirlo todos los días, durante 15 días.
  7. Otro remedio que puede ser eficaz es hervir durante 10 minutos una mezcla de hierbas hecha con dos puñados de angélica y tres de ortiga, en un litro de agua. Dejar reposar al menos 10 minutos y tomar una taza antes de cada comida.
  8. La mezcla de una cucharada de las siguientes hierbas: mejorana, tomillo y toronjil echadas en una taza de agua hirviendo también es útil para mitigar los síntomas. Tapamos la taza y la dejamos reposar 10 minutos, tomando dos tazas diarias.

Existen algunos remedios más, pero todos ellos son paliativos. Es imprescindible que siempre consultemos al médico y determinemos el origen de la colitis, pues los remedio naturales son sólo ayudas extra.

Y, sobre todo, nuestra alimentación debe ser equilibrada de forma que nuestra flora intestinal esté sana. Una buena idea es consumir probióticos para regenerarla.

Carrillo Esper R.Calderón Álvarez-Tostado J.L.Muciño Bermejo J.Ramírez Rosillo F.J., Megacolon tóxico, Med Int Mex 2012; 28(3)  : 282-287. Mayo Clinic Staff. (2015, October 13). "Ischemic colitis: Definition" Islam, S. U. (2016, February 8). Clinical uses of probiotics. Medicine (Baltimore), 95(5), e2658 Viral gastroenteritis. (2012).