¿Qué son los calambres musculares? ¿Cómo evitarlos?

Seguir una dieta adecuada rica en minerales como el potasio, el magnesio y en calcio puede ayudarnos a reducir la incidencia de los calambres musculares

Todos conocemos los calambres musculares. Pueden aparecer haciendo ejercicio, o inclusive caminando (lo que se considera una actividad de poco esfuerzo). Un músculo determinado comienza una contracción que no puedes evitar en el momento, y da paso al calambre.

Una sensación no muy grata para el cuerpo, como si se electrificara la pierna, por ejemplo. Y es que un calambre es eso: una contracción muscular involuntaria que puede deberse a diferentes motivos.

Hoy te mostraremos tres de las causas más comunes, así como una serie de medidas, remedios y técnicas para reducir su incidencia.

¿Por qué se producen los calambres musculares?

Como ya se mencionó, los calambres son contracciones involuntarias de los músculos que están bajo nuestro control.

Lo más común es que su aparición se dé en las piernas y los pies, o más concretamente en el gemelo.

Entre las teorías que existen acerca de la aparición de los calambres destacan las siguientes:

Ver también: Consejos para reducir los calambres

1. Deshidratación o niveles bajos de sales minerales

Qué señales permiten identificar la deshidratación

Esta es la más popular. Se dice que los calambres musculares se originan debido a la deshidratación o a los desequilibrios electrolíticos.

Si esta fuera la teoría correcta, sería necesario subrayar el papel fundamental de las sales minerales dentro del organismo humano.

Para un correcto funcionamiento del cuerpo, y por ende para evitar los calambres, las sales minerales, como el magnesio y el potasio, son imprescindibles.

2. Ineficiencia biomecánica

La eficiencia es la proporción entre la categoría del resultado obtenido y el porcentaje de energía utilizada.

Es decir que, los calambres aparecen cuando el cuerpo consume más energía de la que usualmente utiliza (por ejemplo, cuando se realiza alguna actividad deportiva de alto rendimiento a la cual no se está acostumbrado).

Si esta fuera la causa, el modo de prevención estaría relacionado con el fortalecimiento de nuestro sistema biomecánico.

3. Uso de proteínas como fuente de energía

calambres

La última de las teorías sugiere que los calambres aparecen cuando el organismo humano utiliza proteínas como fuente de energía. Recordemos que la energía se obtiene de los carbohidratos, mayormente.

Cuando los carbohidratos se agotan, por ejemplo, cuando se realiza alguna actividad física por algún tiempo prolongado, el cuerpo pasa a consumir proteínas, para así seguir suministrándose de energía.

Si esta fuera la teoría correcta, un mayor consumo de carbohidratos, previo a la actividad, evitaría la aparición de calambres.

Calambres estomacales

Hemos mencionado las piernas, los pies y las pantorrillas como zonas frecuentes donde los calambres se producen. No obstante, estos también pueden aparecer en otras partes del cuerpo, que pueden no ser tan comunes.

Nos referimos a los calambres estomacales. Su dolor es de mayor agudeza, y por ello hemos decidido tratarlos particularmente.

Al igual que los calambres en las piernas, el calambre estomacal se produce debido a la contracción de uno o varios músculos localizados en el abdomen, estomago o región intestinal.

Algunas de las causas más comunes son:

  • La diarrea. Puede deberse al consumo de algún ingrediente que el cuerpo repele. Por ejemplo, alimentos contaminados que produzcan alguna infección bacteriana.
  • Ataques de síndrome del intestino irritable. En personas que padecen este síndrome, los calambres estomacales suelen ser regulares. En general, los calambres llegan a producirse después de comer alimentos como trigo, chocolate, etc.
  • Personas con intolerancia a la lactosa.
  • Cambios hormonales. Las mujeres, en su mayoría, sufren de dolores abdominales justo antes de comenzar el ciclo menstrual.

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Cómo evitarlos

Consejos para reducir los calambres

 

  • Si las piernas se te acalambran con regularidad, cuando llegues a casa elévalas ayudándote de un cojín, o apóyalas en la pared mientras tu torso permanece reposado sobre el piso.
  • Realizar actividad física es, sin duda, la mejor opción. El yoga o el taichí evitarán que sufras de calambres.
  • Por último, recuerda cuidar tu dieta. Ayúdate con alimentos que sean ricos en potasio, magnesio y calcio. Por ejemplo, come un plátano al día. Esta fruta es rica en potasio y ayudará a que los calambres remitan.

Ahora ya sabes lo que son los calambres y por qué aparecen. ¿Te aquejan de manera regular? En tal caso, ten en cuenta estos consejos. Si persisten, visita a un especialista.