Qué son y cómo nos afectan los campos electromagnéticos

28 mayo, 2014
Aunque vivimos rodeados de aparatos eléctricos y es difícil escapar de las ondas electromagnéticas, existen formas de eliminar esa radiación a diario, como caminar descalzos

Ordenadores, móviles, enchufes, microondas, wifi, etc. Todos los aparatos que usamos diariamente y que nos hacen la vida más fácil también generan a su alrededor campos electromagnéticos que afectan negativamente a nuestra salud, causándonos problemas como insomnio, ansiedad, alergias, piel seca, etc.

En este artículo explicamos qué son estos campos, cómo nos afectan y de qué maneras podemos evitarlos para seguir disfrutando de su uso sin que perjudiquen a nuestra salud.

¿Qué son los campos electromagnéticos?

Actualmente hay campos electromagnéticos por todas partes, ya que incluso si nosotros no tenemos aparatos electrónicos nos llegan las ondas de los de los vecinos. Sólo se librarían las personas que vivan alejadas de otras personas y sin ningún tipo de conexión por cable o inalámbrica. Pero estos campos son invisibles para el ojo humano, y por eso seguramente no le damos la importancia necesaria.

despacho Paladin27

Los campos se producen debido a la acumulación de cargas eléctricas que generan todo los aparatos y conexiones electrónicas que nos rodean, desde las antenas de televisión o estaciones de radio y telefonía hasta una toma de corriente o una máquina de rayos X, pasando por todo tipo de aparatos eléctricos. Si nos fijamos a nuestro alrededor veremos que en cada lugar donde estemos habrá múltiples aparatos. Al enchufar un cable eléctrico en una toma de corriente se generan campos eléctricos en el aire que rodea al aparato eléctrico. Cuanto mayor es la tensión, más intenso es el campo eléctrico producido. Y si conectamos un ordenador a internet veremos la cantidad de líneas de wifi que detectamos. Todas ellas llegan hasta nuestro organismo.

Es importante destacar que también existen campos magnéticos naturales, causados por las energías terrestres, y que también pueden afectar a nuestra salud. Éstos también se podrán evitar en gran medida con los consejos que daremos en este artículo.

¿Cómo nos afectan?

Todavía no hay estudios a largo plazo que confirmen todos los efectos negativos que provoca la exposición continuada a campos electromagnéticos, debido a que se han incrementado mucho en los últimos años. De todos modos una persona que pasa un día enterno en un entorno muy cargado podrá comprobar por ella misma lo que siente en su cuerpo. Muchas personas que trabajan en oficinas durante muchas horas ya sienten estos problemas a diario.

Destacamos algunos de ellos

  • Trastornos del sistema nervioso: depresión, ansiedad, irritabilidad, etc.
  • Insomnio
  • Alergias
  • Hipertensión
  • Problemas oculares
  • Sequedad de la piel
  • Problemas de concentración, vértigos, desorientación
  • Migrañas
  • Agotamiento
  • Esterilidad y problemas durante el embarazo
  • Enfermedades autoinmunes
  • Arritmias

Varios estudios sugieren también que podrían ser cancerígenos a la larga.

¿Cómo podemos evitarlos?

La opción más utópica es irnos a vivir aislados en medio de la naturaleza, en una casa ecológica y sin ningún tipo de conexión eléctrica. Esta opción es prácticamente imposible para la mayoría de las personas.

ecocasa phototouring

Además de intentar evitar al máximo estar rodeados de un exceso de aparatos eléctricos o intentar usar internet por cable, sobre todo en el dormitorio y en las zonas de la casa donde pasemos más horas, hay algunas maneras de descargarnos diariamente de esta contaminación electromagnética:

  • Caminar descalzos por la arena de la playa o por la hierba, al menos durante una hora
  • Abrazarnos a un árbol durante al menos 15 minutos.
  • Dormir con una manta de lana de oveja natural debajo de la cama, ya que actúa como aislante
  • Adquirir productos aislantes de las ondas electromagnéticas (existen, por ejemplo, algunos para teléfonos móviles)
  • Usar cobre para fabricar aislantes naturales (ropa con hilo de cobre, pulseras de cobre, etc), ya que el cobre tiene propiedades protectoras de estas ondas.

¿Quieres comprobarlo?

Para las personas más escépticas recomendamos hacer un experimento. Cada día durante un mes herviremos agua en el microondas, y cuando esté ya tibia la utilizaremos para regar dos plantas similares, una con el agua calentada en el microondas y posteriormente enfriada y otra con el agua directamente del grifo.

Al cabo de un tiempo, veremos cómo evolucionan cada una de ellas. Es posible que una no sobreviva o no se desarrolle de la misma manera.
Imágenes por cortesía de Paladin27 y phototouring

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