Qué son y cómo tratar la diverticulosis y la diverticulitis

Ekhiñe Graell · 8 enero, 2019
Para evitar los síntomas de la diverticulitis debemos modificar nuestra dieta y primar el consumo de fibra para favorecer el tránsito intestinal y evitar el estreñimiento, que empeora la condición

La enfermedad diverticular es un trastorno que compromete la salud del colon. Se compone por dos afecciones: la diverticulosis y la diverticulitis. Estas se caracterizan por la formación de unas pequeñas bolsas, conocidas como divertículos, en la pared del intestino. ¿Qué tan graves son?

Pues bien, aunque la mayoría de los casos se presentan de forma leve y asintomática, hay quienes presentan complicaciones derivadas de las mismas. Por lo tanto, es fundamental conocer cómo se desarrollan y cuáles son los tratamientos para controlarlo. ¡Descúbrelo!

¿Qué son la diverticulosis y la diverticulitis?

Los divertículos son pequeñas dilataciones que se sitúan en la pared del intestino grueso. Hasta un 95% tiene lugar en la sigma, es decir, la parte final del colon antes de llegar al recto. Se forman cuando los puntos débiles de la pared intestinal se desplazan hacia afuera por un aumento de presión.

El término diverticulosis hace referencia a la presencia de estas bolsas. Los pacientes que las presentan no las tienen al nacer, sino que las desarrollan a lo largo de su vida. Aunque no es grave, es un factor de riesgo para otras complicaciones.

Por su parte, la diverticulitis describe la inflamación de estos divertículos como consecuencia de su perforación micro o macroscópica. Esta última por lo general requiere atención, dado que detona un conjunto de síntomas que pueden reducir la calidad de vida del paciente.

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¿Cuáles son las causas de la enfermedad diverticular?

Estreñimiento causa de la diverticulosis y la diverticulitis

Hasta el momento se desconoce cuáles son las causas exactas de la diverticulosis y la diverticulitis. Sin embargo, se ha observado que es más común en las personas que llevan una dieta baja en fibra. Por ende, se cree que consumir poca fibra durante muchos años conlleva a la formación de divertículos.

La fibra es un nutriente clave durante el proceso digestivo. Tiene la función de absorber agua para facilitar el paso de las heces durante las evacuaciones. Cuando su consumo es deficiente, las heces son duras y difíciles de pasar. Producto de esto, aumenta la presión en el colon y aparecen los divertículos.

La diverticulitis suele desarrollarse cuando los restos de materia fecal bloquean la apertura de los divertículos, provocándoles inflamación e infección. Sin embargo, los motivos de dicho bloqueo pueden variar en cada persona. Otros factores asociados son:

  • Herencia familiar
  • Sobrepeso y obesidad
  • Falta de ejercicio físico
  • Fumar
  • Consumo de medicamentos como la aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)
  • Deficiencia de vitamina D
  • Edad (más frecuente en adultos mayores de 60 años)
  • Antecedentes de colon irritable

Síntomas de la diverticulosis y la diverticulitis

La enfermedad diverticular sin complicaciones no suele causar síntomas relevantes. De hecho, muchos pacientes con diverticulosis no llegan a presentar molestia alguna. Las manifestaciones clínicas suelen darse por complicaciones de la enfermedad, incluyendo la diverticulitis y hemorragia.

Estos pueden aparecer de forma repentina, pero también pueden evolucionar de forma lenta. Asimismo, varían de leves a severos, dependiendo de la gravedad del problema. Los más frecuentes incluyen:

  • Dolor abdominal
  • Fiebre moderada y escalofríos
  • Náuseas y vómitos
  • Aumento de la necesidad de orinar, orinar con más frecuencia de lo normal, o sensación de ardor al orinar
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Hinchazón abdominal

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Diagnóstico de la enfermedad diverticular

Hay muchas enfermedades que pueden detonar síntomas similares a los de la enfermedad diverticular. Por eso, ante la sospecha de diverticulitis, el médico puede sugerir una serie de pruebas para realizar el diagnóstico. Inicialmente, hará un examen físico y revisará la historia médica.

También puede realizar un examen rectal digital para determinar si hay sangrados, masas, dolor u otros problemas. Las pruebas complementarias incluyen:

  • Análisis de sangre
  • Pruebas de imágenes , como una ecografía abdominal o una tomografía computarizada abdominal
  • Prueba de orina para detectar diferentes tipos de infección
  • Prueba de heces para detectar infecciones
  • Examen pélvico en mujeres

Tratamiento de la diverticulosis

El tratamiento de este padecimiento dependerá principalmente de su gravedad. En los casos menos graves, el paciente se puede recuperar únicamente con un cambio en su dieta, incorporando más fibra a través de alimentos como frutas, cereales, vegetales, legumbres, entre otros. Si fuera el caso, también se pueden recetar medicamentos para controlar los dolores.

Por su parte, si el paciente presenta un cuadro mucho más complicado o severo, el médico puede recetar algunos antibióticos, como metronidazol (Flagyl, Flagyl ER) o amoxicilina, para contrarrestar la infección.

También se sugiere una dieta líquida clara a corto plazo para darle un descanso al sistema digestivo mientras se recupera. Esta última debe hacerse bajo supervisión médica con el fin de evitar descompensaciones. 

En casos especiales, por ejemplo si la diverticulisis es recurrente, también se puede introducir una sonda nasográstica o una resección del colon, en la cual se extrae una parte del colon.

¡Para tener en cuenta!

Aunque la diverticulosis y la diverticulitis no suelen causar complicaciones en la mayoría de los pacientes, es primordial brindarle atención. Quienes lo padecen deben visitar al médico y hacer un seguimiento del problema, dado que puede conducir a infecciones y problemas de mayor cuidado.

Imagen cortesía de la Clínica Mayo.

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