Queso feta: todo lo que debes saber

21 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
¿Has escuchado hablar del queso feta? Este producto lácteo procedente de Grecia puede hacer mucho por la salud de la población. Conoce sus beneficios y su modo de empleo.
 

El queso feta es un producto lácteo procedente de la cultura griega que, poco a poco, se ha extendido al resto de los países gracias a su versatilidad y sus propiedades. Se trata de un alimento que se comercializa en salmuera, lo que incrementa su vida útil.

Cabe destacar que se elabora a partir de leche de oveja, aunque también es posible adquirir variedades cuyo ingrediente principal es la leche de yegua. Se caracteriza por presentar sabor ácido y un porcentaje de grasa elevado respecto al total calórico. Además, se suele comercializar en cajas de madera o en envases de hojalata o aluminio que conservan sus cualidades organolépticas.

Propiedades nutricionales del queso feta

Como cualquier producto lácteo, el queso feta destaca, en primera instancia, por su aporte de proteínas, según apunta la literatura científica actual. Se trata de nutrientes de alto valor biológico, que cuentan con todos los aminoácidos esenciales y que gozan de una elevada digestibilidad.

El aporte de proteínas se torna fundamental para prevenir patologías asociadas con el envejecimiento y con la degeneración del tejido muscular. Una revisión publicada en la revista Nutrients asegura que el consumo proteico consigue retrasar y evitar la destrucción del tejido magro y la pérdida de su funcionalidad.

Por si esto fuese poco, el queso feta contiene una elevada proporción de ácidos grasos saturados en su composición. Hasta hace poco, esto sería tomado como una mala noticia. Sin embargo, la ciencia ha cambiado su posición al respecto.

 

Los lípidos saturados han dejado de considerarse nocivos. En la actualidad, se reconocen los beneficios de su consumo, ya que hay evidencia suficiente para afirmar que el aporte de dichos ácidos grasos consigue reducir el riesgo cardiovascular, así como la incidencia de otras enfermedades complejas.

Queso feta en cuadraditos
El queso feta proviene de Grecia y es un lácteo con gran contenido de proteínas.

Para saber más: Dieta alta en grasas y riesgo de cáncer colorrectal

Micronutrientes en el queso feta

El aporte de macronutrientes del queso feta es importante y representativo, pero también contiene minerales y vitaminas beneficiosas para la salud. Un ejemplo es el calcio.

Se ha demostrado que la ingesta de productos lácteos consigue reducir el riesgo de osteoporosis, a partir del contenido en calcio de los mismos. El queso feta, por lo tanto, no iba a ser una excepción en cuanto a este mineral.

Además, contiene una dosis importante de vitamina D en su composición. Dicho nutriente es clave para el mantenimiento de un correcto estado de salud, así como para la prevención de patologías complejas, cardiovasculares y metabólicas.

Incluso, algunos tipos de cáncer experimentan mejor pronóstico cuando los niveles de vitamina D en el organismo son los adecuados. Su influencia en la patología oncológica de la piel es bien conocida.

 

Paradójicamente, esta vitamina es uno de los nutrientes más deficitarios entre la población general. Para garantizar su aporte diario conviene consumir productos lácteos (como el queso feta), pescados azules y huevos. Además, se recomienda la exposición a la luz solar de manera frecuente para estimular su síntesis endógena.

También te puede interesar: ¿La vitamina D ayuda al sistema inmune?

Recetas con queso feta

Te vamos a presentar dos sencillas recetas con queso feta para que comiences a introducir este alimento en la rutina dietética.

Al horno

El queso feta se puede preparar al horno, de forma similar al provolone. Con la simple combinación de especias, como el orégano, el tomillo y la pimienta, un aderezo de aceite de oliva y ya tenemos el plato montado.

Lo único que falta es introducirlo en el horno durante 8 minutos a una temperatura de 200 grados centígrados, con calor por arriba y por abajo. Al sacar el producto, se recomienda aderezar de nuevo con un chorro de aceite de oliva.

Ensalada

Las ensaladas son una excusa para la introducción del queso feta como ingrediente. Tan solo has de cortar el lácteo en cuadraditos pequeños y añadirlo a tu combinación de vegetales preferida.

A partir de aquí, aliña con aceite de oliva y vinagre para obtener una ensalada rica y nutritiva. Si todavía quieres enfatizar más el contenido en proteínas de la misma, valora agregar atún en lata al natural.

Ensalada con queso
El queso feta en las ensaladas aporta una textura diferente que contrasta con los demás ingredientes vegetales.
 

El queso feta y sus beneficios

Como has podido comprobar, el queso feta es un producto lácteo beneficioso para la salud cuando se consume de manera regular. Su contenido en proteínas, en grasas y en micronutrientes lo convierten en un alimento capaz de cubrir los requerimientos nutricionales diarios y prevenir la aparición de enfermedades.

Además, se puede preparar de distintas maneras. Puedes convertirlo en el protagonista del plato. También es posible utilizarlo como acompañamiento para ofrecer un toque ácido a los platos que contraste con otros sabores presentes en la preparación culinaria.

Sea como sea, no dudes en incluirlo en tus rutinas dietéticas a partir de ahora. No te arrepentirás.

 
  • Tessier AJ., Chevalier S., An update on protein, leucine, omega 3 fatty acids, and vitamin D in the prevention and treatment of sarcopenia and fucntional decline. Nutrients, 2018.
  • Szajewska H., Szajewski T., Saturated fat controversy: importance os systematic reviews and meta analyses. Crit Rev Food Sci Nutr, 2016. 56 (12): 1947-51.
  • Thorning TK., Raben A., Tholstrup T., Soedamah Muthu SS., et al., Milk and dairy products: good or bad for human health? An assessment of the totality of scientific evidence. Food Nutr Res, 2016.
  • Anagnostopoulos AK., Tsangaris G., Feta cheese proteins: manifesting the identity of Greece's national treasure. Data Brief, 2018. 19: 2037-2040.
  • Gilaberte, Y., et al. "La vitamina D: evidencias y controversias." Actas dermo-sifiliográficas 102.8 (2011): 572-588.
  • Álvarez, A. Alonso, V. Martínez Suárez, and J. Dalmau Serra. "Profilaxis con vitamina D." Acta Pediátrica Española 69.3 (2011).