¿Cuál es el queso más saludable para nuestro organismo?

Francisco María García 24 diciembre, 2017
El principio general a la hora de elegir un queso de calidad es conocer la empresa que lo elabora. Se considera que los quesos más saludables son el fresco y el ricota.

El queso es un alimento que posee importantes propiedades nutricionales. Es una fuente de proteína de alto valor biológico. Aporta también  calcio, fósforo y vitaminas A y D. Sus componentes lo hacen especialmente favorecedor para el desarrollo de los huesos y dientes.

Por los riesgos que supone su proceso de fabricación, el queso debe ser de buena calidad. Productos elaborados sin las condiciones de higiene básicas exponen al consumidor a enfermedades.

El principio general a la hora de elegir el queso más saludable es conocer la empresa que lo elabora. Esto asegurará las buenas condiciones de fabricación, que son el punto de partida de la calidad.

Tipos de queso

El queso será más saludable o menos saludable según sea el estado de salud de quien lo consume. Padecimientos como la hipertensión arterial, el colesterol, problemas intestinales o hepáticos,  influyen en el efecto de su consumo. Algunos quesos de buena calidad que son muy saludables para algunas personas no lo son para otras. Sobre todo, si estas últimas padecen de intolerancia a alguno de sus componentes.

En atención a esto, es importante conocer los tipos de quesos como punto de partida para elegir el producto lácteo idóneo para su organismo, y por ende, para nuestra receta:

Lee también: Los tipos de queso más saludables

Queso fresco

queso parmesano

Se elabora mediante un proceso de cuajado y deshidratación de la leche. No requiere de maduración ni de estacionamiento. Es imprescindible mantenerlo en el refrigerador a 3 o 4 grados centígrados. En este grupo se incluye: la mozzarella, el queso blanco prensado, molido, cottage y el feta. Es un queso que está listo para el consumo en cuanto acaba el proceso de fabricación. Suele considerarse el queso más saludable.

Queso madurado

Este tipo de queso después de fabricado requiere mantenerse a temperatura y condiciones capaces de provocar cambios físicos y químicos que le son propios. Se caracteriza por su aroma intenso y sabor fuerte. Entre los más populares se encuentran el cheddar, gouda, Monterrey Jack, emmental, parmesano y edam.  Tienen un alto contenido en grasa, hecho que debe tomarse en cuenta a la hora del consumo.

Queso azul

Queso azul

Se caracteriza por una alta presencia de mohos, los cuales le dan un sabor y aroma intenso, con un toque ácido. Requieren ambientes húmedos, que favorezcan la proliferación de los mohos. Entre los más famosos se encuentran: el roquefort, y el gongonzola.

Queso cremoso

El queso cremoso tiene una alta cantidad de nata, de grasa, en comparación con el queso fresco. Su textura es muy cremosa. Generalmente son utilizados para untar, por lo que se presentan en envases apropiados para este fin. Los más famosos son el Camembert y el Philadelphia.

Queso procesado

Queso procesado

Se fabrica a partir de dos o más quesos que se funden.  En su procesamiento se eliminan aquellos microorganismos que le otorgan sabor a los quesos naturales, por eso resulta un tanto insulso al paladar.

Esta ausencia de sabor se suele compensar con el agregado de sal.  Se corta fácilmente en fetas usando máquinas, por lo que es un queso ideal para meriendas y sándwiches. Las personas afectadas por hipertensión arterial deben olvidarse de consumir quesos procesados.

Queso ricota

Se elabora a partir del suero de leche de vaca. Tiene una textura firme y ligeramente granulada. Contiene la mitad de sal que el queso cottage, el doble de calcio y zinc y cuatro veces más de vitamina A. Es frecuentemente utilizado como ingrediente para alimentos elaborados, como rellenos y postres.

Ver también: Un sustituto vegetal para el queso: queso de arroz

¿Cómo elegir el queso más saludable?

Los tipos de queso más saludables

El que los médicos recomiendan como queso más saludable para consumo diario, pues es reducido en grasa, calorías y sal. Conserva las vitaminas y minerales que contiene en forma natural, pero reduce la ingesta de otros componentes perjudiciales para la salud.

Los que más grasas y calorías contienen son el queso parmesano, el provolone y el camembert. Los que menos colesterol aportan son el cottage y el mozzarella; son bajos en calorías.

Clave para incluir el queso en la dieta

El queso es tradicionalmente un ingrediente al que las personas están acostumbradas. Es casi imposible pensar en prescindir de este alimento para quienes durante toda su vida lo han consumido.

No es necesario dejar de comer queso. La clave está en integrar el más saludable atendiendo a algunos principios que permitirán mantener este alimento en la mesa, evitando así perjudicar nuestra salud.

  • Para los adultos, la recomendación es comer unos 30 gramos al día como máximo.
  • Elegir quesos bajos en grasa y sal. Hoy en día la industria láctea comercializa quesos con menores porcentajes de grasas y sodios.

Se considera que los quesos más saludables son el fresco  y el queso ricota.

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