Si quieres llevar una vida más sana sigue estos 4 increíbles consejos

Lorena González·
30 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica Karla Henríquez al
07 Diciembre, 2018
Para llevar una vida más sana es fundamental aprender a encontrar el equilibrio entre el tiempo que le dedicamos a los demás y el que nos dedicamos a nosotros mismos, en todos los aspectos.
 

Tener una vida más sana es uno de los objetivos más comunes de las personas hoy en día. Esto se debe a que muchos han podido comprobar lo perjudicial que puede resultar mantener hábitos que no son buenos para la salud ni a corto ni a largo plazo.

El ritmo de vida actual es acelerado y también, contraproducente para la salud. Quienes no se toman el tiempo para prepararse la comida en casa y comer bien a diario, hacer ejercicio y descansar bien, pronto notan las consecuencias. Y no solo en su figura o su estado físico en general, sino en su estado de ánimo.

Para poder contrarrestar el efecto nocivo de las prisas, las malas costumbres y el estrés es indispensable aprender a mantener buenos hábitos de vida. Esos que suman bienestar a corto y largo plazo.

Consejos para llevar una vida más sana

La salud física y mental son fundamentales para poder llevar una vida más sana, agradable y tranquila. Por eso, si estás decidido a mejorar tu calidad de vida, sigue los consejos que vamos a comentarte.

 

Ten en cuenta que solo tú puedes llevar las riendas de tu vida. Así pues, toma las decisiones correctas y ponte a trabajar. Con estos pequeños consejos pensados en tu bienestar, podrás llevar una vida más sana a través de prácticas consistentes y, sobre todo, coherentes.

1. Adopta una nueva alimentación

alimentos

La alimentación es el punto más importante que hay que tener en cuenta. Una alimentación adecuada sienta la base de una buena salud física y también mental.

Si eres de esas personas que llevas una larga lista al mercado y al final terminas comprando muchas bolsas de congelados, golosinas y todo tipo de alimentos ultraprocesados, este consejo es para ti: olvídate de gran parte de este tipo de productos y busca los alimentos frescos.

 

Una de las cosas más importantes para llevar una vida saludable es tener una dieta equilibrada. En esta se deben incluir todos los tipos de alimento en porciones justas. Por ejemplo:

  • Debes añadir en tus platos vegetales todos los días.
  • Debes consumir, por lo menos, cinco raciones de verduras cada día. Al igual que las frutas, que nunca deben faltar.
  • No te olvides de combinarlos con una cantidad suficiente de carnes magras y pescado siempre fresco. Así estarás asegurando un aporte adecuado de vitaminas, minerales y proteínas, de mucha importancia para el organismo.
  • Tampoco olvides la proteína de origen vegetal, presente en los cereales, las leguminosas y frutos secos.
  • Para llevar una vida más sana, trata de evitar las grasas trans y saturadas, así como también aquellos comestibles ricos en azúcar.

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2. No olvides desayunar

Debes tratar de realizar todas tus comidas a la misma hora y jamás olvides desayunar,  por poco tiempo que tengas para ello. Después de todas esas largas horas nocturnas sin comer, el organismo necesita una fuente de energía para poder seguir activo durante todo el día.

 

Así que no, no se trata de levantarte y beberte un café para “espabilar”, sino en darle a tu cuerpo alimento para que se “ponga en marcha” como corresponde.

Intenta apostar por un desayuno que te aporte energía, algo de fibra y proteína para arrancar la mañana con los nutrientes necesarios. Las frutas naturales y los yogures son una buena opción. Aunque una tostada con aguacate y huevo también puede servirte. ¡Hay muchas opciones saludables!

Desayuna a diario para tener una vida más sana.
Muchas personas deciden ignorar la importancia de un desayuno completo; un buen aporte energético matutino es importante para un buen desempeño diario.

3. Una buena hidratación

La hidratación siempre es importante, ya que el cuerpo está compuesto en su gran mayoría por agua. Cada una de las células funciona gracias a la presencia de agua, así que nunca se debe dejar de lado la ingesta de líquido.

En lugar de beber un poco de agua cuando tienes la garganta seca, trata de habituarte a beber entre 6-8 vasos de agua al día, como mínimo. El cuerpo humano –de la cabeza a los pies– necesita este líquido para mantenerse adecuadamente hidratado y funcionar correctamente.

 

Si se te hace difícil beber agua, te aconsejamos que llenes una botella reutilizable que te guste y la tengas siempre contigo, incluso cuando salgas, para que así nunca te olvides de tomar la cantidad necesaria.

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4. Realiza una actividad física al día

Pareja estirando para salir a correr.

Mantenerte activos relaja y activa tu mente. Además de ayudar a conservar el buen tono de la musculatura, de los huesos y de las articulaciones puede lograr que el cuerpo luzca joven por mucho más tiempo. Por ende, ¡apuesta por un estilo de vida activo y olvídate del sedentarismo!

Si quieres llevar una vida más sana, debes lograr la combinación perfecta entre una buena alimentación, actividad física y una excelente hidratación. No se trata de realizar un ejercicio extremo, ni de pasar todo el día metido en un gimnasio.

 

Para mantener el cuerpo y la mente sanos, basta con que te dediques a realizar cualquier tipo de actividad física. Esta actividad debe durar al menos 30 minutos y se debe realizar cada día. Con un paseo diario bastará.

5. Tómate tiempo para ti

Es muy necesario aprender a desconectar de las responsabilidades y deberes por un rato. Esto no solo permite recargar energías en el ámbito mental, sino también en el físico. Por lo tanto, procura tomarte siempre un tiempo única y exclusivamente para ti, para relajarte o hacer aquello que más te gusta.

Aunque también es importante tener un tiempo de recreación y ocio con la familia y los amigos, tener un tiempo solamente para ti es esencial para que te mantengas sano.

Llevar una vida sana no es difícil

Al contrario de lo que se pueda pensar en primera instancia, llevar una vida sana no es tan difícil se actúa con coherencia. Ademas, una vez que se entiende que comer sano, hacer deporte y descansar adecuadamente es necesario para que todo el cuerpo esté bien, ya no se ve como un deber o una tarea extraordinaria, sino como algo que se puede integrar perfectamente en la rutina, sin tener que hacer demasiado esfuerzo.

 

En definitiva, llevar una vida sana no se trata de privarse, sino de cuidarse en todo sentido. De una forma coherente y consistente en el tiempo. Por tanto, no es necesario renunciar a comerse un delicioso postre de manera puntual, sino saber que el postre no debe ser el centro del día a día.

Dicho de otra forma: tener una vida más sana es cuestión de cultivar hábitos de vida que día a día sumen bienestar tanto a corto como largo plazo. Así que apuesta por ellos y, en caso de que tengas dudas, consulta con tu médico. No pospongas tu bienestar. ¡Tu salud te lo agradecerá!