“Quiero estar soltera, pero contigo”, la carta más viral de internet

¿Te imaginas una relación en la que las normas las pongáis tu pareja y tú? Que no responda a los cánones sociales, porque no lo necesitáis. Porque así sois felices

“Quiero estar soltera, pero contigo” es una carta que durante los últimos días está dando la vuelta al mundo a través de la red. Quizás su éxito se deba a que es una declaración de intenciones (sexuales y no sexuales) en toda regla.

Así, al margen de que nos sintamos o no identificados con su contenido, su lectura es totalmente esclarecedora para comprender que nuestra alma gemela será aquella persona con la que podamos ser nosotros mismos en toda nuestra esencia.

Leámosla a continuación:

“Quiero estar soltera contigo.

Quiero que vayas a tomarte una cerveza con tus amigos, para que al día siguiente tengas resaca y me pidas que vaya a verte porque te apetece tenerme entre tus brazos y que nos acurruquemos. Quiero que hablemos en la cama por la mañana de todo tipo de cosas, pero algunas veces por la tarde; quiero que cada uno haga lo que quiera durante el día.

Quiero que me hables sobre las noches que sales con tus amigos. Que me digas que había una chica en el bar que te ponía ojitos. Quiero que me mandes mensajes cuando estés borracho con tus amigos para que me digas chorradas, solo para que puedas estar seguro de que yo también estoy pensando en ti.

Quiero que nos riamos mientras hacemos el amor. Que empecemos a reírnos porque estamos probando cosas nuevas y no tienen sentido.

Quiero que estemos con nuestros amigos, para que me cojas de la mano y me lleves a otra habitación porque ya no puedes aguantarte más y tienes ganas de hacerme el amor ahí mismo. Quiero intentar permanecer en silencio porque hay gente y nos pueden oír.

Mujer envuelta en rosas

Quiero comer contigo, que me hagas hablar sobre mí misma y que tú hables sobre ti. Quiero que discutamos sobre cuál es mejor, la costa norte o la costa sur, el barrio occidental o el oriental.

Quiero imaginar el apartamento de nuestros sueños, aun sabiendo que probablemente nunca vivamos juntos. Quiero que me cuentes tus planes, esos que no tienen ni pies ni cabeza. Quiero sorprenderme diciendo: “Coge tu pasaporte, que nos vamos”.

Quiero tener miedo contigo. Hacer cosas que no haría con nadie más, porque contigo me siento segura. Volver a casa muy borracha después de una buena noche con amigos. Para que me cojas la cara, me beses, me uses como tu cojín y me abraces muy fuerte por la noche.

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Mujer sexo

Quiero que tengas tu vida, para que decidas irte de viaje unas semanas por puro capricho. Para que me dejes aquí, sola y aburrida, deseando que salte tu carita en Facebook diciéndome “Hola”.

No quiero que siempre me invites a tus juergas, y no quiero invitarte siempre a las mías. Así, al día siguiente puedo contarte cómo fue la noche y tú puedes contarme la tuya.

Quiero algo que sea simple y, a la vez, complicado. Algo que haga que, a menudo, me haga preguntas a mí misma, pero que, en el momento en que esté contigo en la misma habitación, desaparezcan todas las dudas. Quiero que pienses que soy guapa, que estés orgulloso de decir que estamos juntos.

Quiero que me digas te quiero y, sobre todo, poder decírtelo yo a ti. Quiero que me dejes andar por delante de ti para que puedas ver cómo se mueve mi culo de lado a lado. Para que me dejes arañar las ventanas de mi coche en invierno porque mi culo se contonea y eso te hace sonreír.

Silueta de mujer en colores

Quiero hacer planes sin saber si al final los realizaremos. Estar en una relación clara. Quiero ser esa amiga con la que adoras quedar. Quiero que sigas teniendo el deseo de tontear con otras chicas pero que me busques a mí para terminar la noche juntos. Porque quiero ir contigo a casa.

Quiero ser esa a la que le haces el amor y después te quedas dormido. La que te deja en paz cuando estás trabajando y a la que le encanta cuando te pierdes en tu mundo de música. Quiero tener vida de soltera contigo. Porque nuestra vida de pareja sería igual que nuestras vidas de solteros de ahora, pero juntos.

Un día, te encontraré”.

Esta es la carta que está causando sensación en internet. Fue escrita por Isabelle Tesier y dedicada al amor que anhela. Un “amor” que ella siente como independiente e ideal.

Se puede estar o no de acuerdo con la idea que esta mujer plantea, pero lo que está claro es que mucha gente se está sintiendo identificada con estas palabras. Lo cierto es que las relaciones “libres de prejuicios y de expectativas” cada vez son más frecuentes en nuestra sociedad.

¿Qué significa no ser amigos ni ser novios?

Cuerpo de mujer pintado

Ser amigos sin ser novios supone romper con las barreras que nos autoimponemos a la hora de mantener una relación. Significa establecer nosotros nuestras propias reglas a partir de nuestras verdaderas necesidades e inquietudes, no de las expectativas que la sociedad nos crea.

Hoy en día, quizás por la vida que nos toca vivir, se estilan las relaciones libres sin compromisos impuestos. Como es obvio, según los ojos que las miren, tendrán más o menos ventajas. Quien las acepta y las desea aboga al menos por estas dos cuestiones:

Es otra manera de disfrutar de la sexualidad

Puede que dos personas que se gustan y atraen solo deseen mantener relaciones sexuales y no establecer un vínculo afectivo que excluya la posibilidad de tener contactos con más personas.

También puede que dos personas se quieran pero no se necesiten como se espera que lo hagan, que sean independientes y que construyan sus vidas sin necesidad de dar explicaciones.

La idea es que los dos miembros de la pareja puedan decidir las normas que regirán su relación haciendo caso omiso de lo que la sociedad o los cuentos de hadas les han vendido.

Obviamente, puesto que esto se queda fuera de la convencionalidad, aún es algo tremendamente cuestionado.

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Puede ayudar a manejar las emociones

Este tipo de relaciones ayudan a explorarse y a conocerse tanto en el plano sexual como en el emocional. Dado que esta situación es compleja en lo que a los sentimientos se refiere, resolver las dudas y los miedos pueden ayudar a establecer cierto control sobre nuestras emociones.

Este tipo de relaciones son igual de válidas que las convencionales o formales, siempre y cuando ambas partes compartan los términos y las aspiraciones. Como sucede con todo, en el momento en el que el estilo de la relación hace sufrir a alguno de los dos se debe cortar y no prolongar innecesariamente el dolor.

Es probable que haya quien piense que así se pierde la magia, pero precisamente la idea es que esa magia es la que dos crean, no la del amor que todos creemos conocer y anhelar.

Por eso, cabe resaltar que cada uno de nosotros debe aspirar a respetar la capacidad de decidir y el criterio de cada uno para saber el tipo de relaciones que quiere tener en su vida.

Así, aunque la libertad en el amor aún es tabú en nuestra sociedad, cada día se alzan más voces que promueven la tolerancia y la libertad de expresión.

Por eso, dejemos que cada uno elija abierta y cómodamente cómo quiere vivir sus relaciones. Al fin y al cabo, estar libres de prejuicios es algo positivo para todos.

La carta se publicó originalmente en el HuffPost Quebec, fue traducida al inglés para The Huffington Post, y ha sido traducido del inglés por María Ulzurrun.

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