Radicales libres, los responsables del envejecimiento

Alejandro Duarte 8 diciembre, 2017
La respiración aerobia implica la aparición de radicales libres, principales responsables del envejecimiento.

Los radicales libres son moléculas que son muy reactivas y son las responsables del envejecimiento. Se pueden formar en la atmósfera o en los organismos vivos. Ahora bien, el envejecimiento demográfico se evidencia en la pirámide de población. Esta suele presentar un pronunciado estrechamiento en la parte inferior, correspondiente a los más jóvenes, en los países desarrollados.

De hecho, en España ya hay más de 9 millones de personas que superan el umbral de los 65 años, es decir, más del 20% de la población española. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, se prevé que hacia el año 2064 ese porcentaje se duplique, lo cual llegará a ser un verdadero problema que pone en evidencia la necesidad de modificar el actual sistema socioeconómico de las regiones desarrolladas.

La esperanza de vida media en mujeres supera los 85 años, mientras que la de los hombres apenas roza los 80. Existen muchas teorías acerca de esta diferencia. Presumiblemente, la más acertada sea aquella que tiene en cuenta los distintos sistemas de vida entre unos y otros —como consecuencia de las diferencias sociales entre el hombre y la mujer— y las diferencias en el funcionamiento del sistema endocrino.

Pero, ¿qué se entiende por envejecimiento? Desde una perspectiva biológica, el envejecimiento es un proceso natural y complejo caracterizado por el deterioro progresivo de las funciones orgánicas. Entre las características fisiológicas del envejecimiento se encuentran las siguientes:

  • Disminución de la capacidad de la vejiga.
  • Reducción de la salud cardiovascular.
  • Disminución de la masa ósea mineral.
  • Declive del sistema inmunológico.
  • Reducción de la masa muscular.
  • Acumulación de grasa.

Teorías del envejecimiento

Cómo envejecemos según el sexo

Existen diversas teorías para explicar este fenómeno. Se pueden clasificar clasificarlas en dos grupos:

  • Teorías evolutivas y genéticas.
  • Teorías estocásticas.

Según las teorías evolutivas y genéticas, el envejecimiento forma parte de un fenómeno de desarrollo y maduración continuo, controlado y programado genéticamente.

Las teorías estocásticas, por el contrario, sostienen que el envejecimiento es causado por daños aleatorios en diferentes moléculas biológicas. Estos daños se van acumulando paulatinamente a medida que pasa el tiempo hasta desencadenar en un declive fisiológico completo.

Dentro de las teorías estocásticas, probablemente la más relevante es la Teoría de los radicales libres, de la que seguramente ya habremos oído hablar. Fue propuesta por Harman en 1956. Para entrar de lleno en esta teoría primero aclaremos qué son los radicales libres.

Se entienden por radicales libres aquellas moléculas de nuestro organismo que presentan, en su orbital más externo, al menos un electrón desapareado. Esta característica les confiere un enorme poder reactivo, con lo cual son capaces de originar cambios en la composición química de estructuras celulares.

En varias ocasiones, estas modificaciones desencadenan errores que conducen a la muerte celular. En definitiva, los radicales libres son incompatibles con la vida. Existen muchos tipos de radicales libres; sin embargo, los más relevantes en el envejecimiento del ser humano son aquellos derivados de las moléculas de oxígeno.

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Los radicales libres contra el envejecimiento

Los radicales libres contra el envejecimiento

El peróxido de hidrógeno (H2O2), el radical superóxido  (O2) o el radical hidroxilo (OH) son algunos ejemplos de especies reactivas derivadas del oxígeno. Como se puede suponer, la aparición de radicales libres es consecuencia directa de la respiración aerobia. Es decir, el envejecimiento afecta de forma más directa a aquellos seres vivos con este tipo de respiración.

Precisamente por esto, los seres con respiración aerobia han desarrollado una serie de mecanismos de defensa contra estas moléculas reactivas. Enzimas como la superóxido dismutasa (SOD), la catalasa o la glutatión oxidasa, presentes de forma natural en nuestro organismo, aceleran la inactivación de los radicales libres, lo cual evita graves perjuicios.

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Además, en caso de que esta primera barrera falle, disponemos de una segunda barrera de defensa constituida por lo que conocemos como antioxidantes. Ahora, los antioxidantes son aquellas moléculas capaces de frenar el efecto perjudicial de los radicales libres, con lo cual reacciones junto con ellas antes de que éstas puedan llegar a modificar alguna molécula importante para el correcto funcionamiento celular. El ácido úrico, las vitaminas antioxidantes (A, C y E) o los betacarotenos, son solo algunos ejemplos.

Cuando existe una mayor proporción de radicales libres que de antioxidantes y enzimas neutralizantes, se produce el estrés oxidativo y, en consecuencia, se envejece. Probablemente la teoría más acertada sea aquella que tenga en cuenta la teoría de los radicales libres, además de aspectos genéticos y evolutivos, como el acortamiento de los telómeros con cada ciclo celular.

Alejandro Duarte

Biotecnólogo, divulgador y curioso por excelencia. Mi especialidad es la biomedicina molecular y dedico gran parte de mi tiempo a explicar a la gente lo que es, porque ¿por qué no?

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