La reactividad de la piel: causas y cuidados

12 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
La reactividad de la piel se manifiesta con enrojecimiento, sequedad, irritación y otras molestias que pueden confundirse con diversas afecciones cutáneas. ¿En qué consiste este problema? ¿Cómo se trata?

La reactividad de la piel es un problema más o menos común, que tiene que ver con una excesiva sensibilidad a diferentes factores. Dicha condición se manifiesta a través de rojeces, sequedad, brillos o irritaciones que aparecen de repente, muchas veces sin que se conozca la causa.

Este fenómeno es más habitual en las mujeres, y se estima que una de cada tres lo puede presentar. Algunas de ellas tienen síntomas tan frecuentes, que terminan interpretándolos como «normales», pese a que no lo son. De hecho, muchos dermatólogos también tienen problemas para clasificar este tipo de piel.

De la reactividad de la piel se habla con varias expresiones como «piel sensible», «piel intolerante» o «piel irritable», entre otras, pero estas denominaciones no son precisas. No es una enfermedad como tal, pero sí un problema que provoca molestias y afecta la apariencia. ¿A qué se asocia? ¿Cuáles son los cuidados para controlar sus síntomas?

¿Qué es la reactividad de la piel?

Hasta hace un tiempo se hablaba, sobre todo, de «piel sensible». Sin embargo, los dermatólogos creen que es más exacto hablar de reactividad de la piel. Esta se define como un tipo de piel en la que se producen sensaciones incómodas, como ardor, picor, dolor o escozor, debido a un agente que no tendría por qué provocar esa reacción.

En concreto, solo hay reactividad de la piel cuando no está presente ninguna patología que pueda explicar los cambios en el cutis. En este caso, no hay alergias frente a una sustancia en particular, ni tampoco un agente agresivo, como un jabón irritante, por ejemplo, que pueda explicar los síntomas.

Otra de las características de esta condición es que, por lo general, se produce de manera intermitente, es decir, que los síntomas aparecen y desaparecen. Con frecuencia, su desencadenante es el uso de cosméticos.

¿Qué es la reactividad de la piel?
La reactividad de la piel es una condición que se caracteriza por provocar irritación, enrojecimiento, comezón, entre otras molestias, ante la exposición a ciertos factores.

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Las causas de la piel reactiva

Aún la ciencia no comprende las razones por las cuales existe la piel reactiva. Sin embargo, existen tres hipótesis que podrían explicar este fenómeno. A continuación las detallamos.

  • Hipótesis epidérmica. Plantea que la barrera de la piel, ubicada en la epidermis, es defectuosa. Por eso, no logra proteger de manera adecuada frente a diferentes agentes externos.
  • Hipótesis bioquímica. Señala que en estos casos hay anomalías en unos canales llamados TRP (transient receptor potential channels). Estos se ubican en la parte más externa de las células epidérmicas y en las terminaciones nerviosas.
  • Hipótesis neurógena. Indica que las personas con piel reactiva tienen menor número de fibras nerviosas intraepidérmicas. Así mismo, presentan mayor liberación de mediadores inflamatorios.

De otro lado, se ha establecido que hay algunos agentes que, en particular, son desencadenantes de la reactividad de la piel. Entre estos encontramos los siguientes:

  • Mal uso de cosméticos.
  • Exposición continua a ciertos químicos.
  • Contaminación ambiental.
  • Tratamientos con calor o radiación.
  • Temperaturas extremas.
  • Algunos medicamentos.
  • Estrés.
  • Falta de sueño.
  • Baja humedad.
  • Alcohol.
  • Alimentos picantes o muy especiados.
Las causas de la piel reactiva
El mal uso de cosméticos, la exposición a ciertas sustancias químicas, el estrés, entre otros factores, pueden ser detonantes de la reactividad de la piel.

Cuidados para evitar la reactividad de la piel

Las personas que presentan esta condición deben tener mucho cuidado con los productos que se aplican. Lo más recomendable es una consulta en dermatología para que el profesional indique cuáles son los productos específicos, según el caso en particular.

Resulta importante hacer algunos ajustes en la rutina de belleza, como optimizar la limpieza y la hidratación de la piel. También es primordial usar protector solar y hacer retoques del mismo cada dos o tres horas.

Por otro lado, hay que evitar cosméticos que incluyan compuestos con potencial irritante, tales como propilenglicol, TCA o AHA, alcohol, entre otros. No son aconsejables las cremas hidratantes con retinoides e hidroxiácidos, y tampoco los productos antienvejecimiento y los exfoliantes fuertes.

Para la limpieza e hidratación se sugiere utilizar lociones y leches, en lugar de otros productos. Los mismos deben aplicarse a través de toques, no con fricción.

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Reactividad de la piel: ¿qué debe quedar claro?

El tratamiento de la piel reactiva es complejo, así como también lo es el diagnóstico. Lo primero, entonces, es descartar otras posibles afecciones y luego establecer los productos que más benefician a cada paciente en particular. De igual forma, los que más le afectan.

A veces, el médico hace uso de medicamentos que suelen emplearse para tratar la dermatitis atópica y que han mostrado ser eficaces para algunos casos de piel reactiva. De cualquier modo, lo más importante es que quienes tengan este problema mantengan hidratada la piel, no solo aplicando crema hidratante, sino consumiendo abundante agua.

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