La reanimación cardiopulmonar

Elena Vuelta 29 marzo, 2018
La RCP es una medida de primeros auxilios que se debe realizar cuando una persona ha entrado en parada cardiorrespiratoria. Su correcta ejecución puede ayudar a salvar la vida de la persona afectada.

La RCP o reanimación cardiopulmonar es una técnica de emergencia que se lleva a cabo cuando una persona está en parada cardiorrespiratoria, es decir, ha dejado de respirar o su corazón ha dejado de latir.

¿Qué es y cómo se practica?

La RCP se realiza a fin de mantener el flujo sanguíneo irrigando a los diferentes órganos. De esta forma, se mantiene por un tiempo la oxigenación de los tejidos.

La reanimación cardiopulmonar combina maniobras para mantener la oxigenación (respiración boca a boca) con otras destinadas a preservar la circulación sanguínea (compresiones cardíacas). Se trata de una medida básica a la hora de prestar primeros auxilios a una persona, antes de que llegue la ayuda médica.

Existen diferentes técnicas de RCP en función de la edad o el tamaño de la persona a reanimar. Encontrándose así RCPs para adultos y niños mayores de 8 años, para niños de 1 a 8 años y para bebés.

Como consideración inicial, en las ocasiones en que se requiera practicar la reanimación cardiopulmonar, lo más conveniente es, en primer lugar, llamar a los servicios de emergencia, y a continuación, prestar los primeros auxilios necesarios.

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RCP para adultos y niños mayores de 8 años

RCP para adultos y niños mayores de 8 años

En primer lugar se debe evaluar si la persona está consciente moviéndola levemente, preguntándole si se encuentra bien y observando si hay o no respuesta.

Una vez se ha detectado la parada cardiaca, se coloca a la persona estirada boca arriba, prestando especial atención a la existencia de lesiones de columna, en cuyo caso se debe evitar mover la cabeza y el cuello. A continuación, se llevan a cabo las compresiones cardíacas:

  • Coloque una mano sobre el esternón
  • Coloque la otra mano sobre la primera
  • Realice 30 compresiones rápidas y fuertes

Tras esto se comprueba si la persona respira, moviéndole la barbilla hacia arriba con los dedos y presionando su frente hacia abajo con la otra mano. Se  observa y escucha si hay o no respiración. En caso de que la persona no respire se lleva a cabo el boca a boca:

  • Cubra totalmente la boca de la persona afectada con la suya
  • Tápele la nariz completamente con los dedos
  • Mantenga la cabeza de la persona inclinada con la barbilla hacia arriba
  • Insufle dos veces durante alrededor de un segundo
  • Compruebe que el pecho de la persona se levanta y que las vías respiratorias no están obstruidas

Repita las 30 compresiones y las dos insuflaciones intercaladas hasta que la persona responda o llegue la ayuda médica.

RCP para niños de 1 a 8 años

RCP para niños de 1 a 8 años

De igual forma que en el anterior tipo de reanimación, se debe comprobar si el niño está consciente y lúcido, para ello, se le sacude levemente y se le pregunta si está bien, observando si hay o no respuesta.

Si no hay respuesta, se coloca al niño estirado boca arriba (evaluando si existe riesgo de  lesión medular) y se realizan las compresiones cardíacas:

  • Coloque una mano sobre el esternón
  • Incline con la otra mano la cabeza del niño, manteniendo la frente hacia atrás
  • Realice 30 compresiones sobre el pecho del niño hasta que se comprima de un tercio a la mitad de su profundidad

A continuación, se procede a comprobar si el niño respira y en caso de no ser así, se lleva a cabo la respiración boca a boca de la misma forma especificada en el apartado anterior. Las compresiones y las insuflaciones se repiten alternadas hasta que el niño responda o lleguen los servicios de emergencia.

Ver también: 4 remedios caseros para fortalecer tus pulmones y respirar mejor

RCP para bebés

RCP para bebés

Nuevamente, antes de proceder a la reanimación se debe comprobar si el bebé está consciente y responde a estímulos, moviéndolo o sacudiéndolo suavemente.

Si el bebé no responde, se llevan a cabo las compresiones, colocándolo cuidadosamente boca arriba (evaluando si existe riesgo de lesión medular):

  • Coloque dos dedos en el esternón
  • Incline con la otra mano la cabeza del bebe, manteniendo la frente hacia atrás
  • Realice 30 compresiones en el pecho del bebe hasta que se comprima de un tercio a la mitad de su profundidad

Después, compruebe la respiración del bebé y si no le escucha o siente respirar realice la respiración boca a boca de la misma forma especificada en el apartado anterior. Prosiga con las compresiones y las insuflaciones alternadas hasta que el niño responda o lleguen los servicios de emergencia.

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