La reanimación cardiopulmonar

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 23 noviembre, 2018
Elena Vuelta · 29 marzo, 2018
La RCP es una medida de primeros auxilios que se debe realizar cuando una persona ha entrado en parada cardiorrespiratoria. Su correcta ejecución puede ayudar a salvar la vida de la persona afectada.

La RCP o reanimación cardiopulmonar es una técnica de emergencia que se lleva a cabo cuando una persona está en parada cardiorrespiratoria, es decir, ha dejado de respirar o su corazón ha dejado de latir.

¿Qué es y cómo se practica?

La RCP se realiza a fin de mantener el flujo sanguíneo irrigando a los diferentes órganos. De esta forma, se mantiene por un tiempo la oxigenación de los tejidos.

La reanimación cardiopulmonar combina maniobras para mantener la oxigenación (respiración boca a boca) con otras destinadas a preservar la circulación sanguínea (compresiones cardíacas). Se trata de una medida básica a la hora de prestar primeros auxilios a una persona, antes de que llegue la ayuda médica.

Existen diferentes técnicas de RCP en función de la edad o el tamaño de la persona a reanimar. Encontrándose así RCPs para adultos y niños mayores de 8 años, para niños de 1 a 8 años y para bebés.

Como consideración inicial, en las ocasiones en que se requiera practicar la reanimación cardiopulmonar, lo más conveniente es, en primer lugar, llamar a los servicios de emergencia, y a continuación, prestar los primeros auxilios necesarios.

Lee también: El corazón, la bomba del cuerpo

RCP para adultos y niños mayores de 8 años

RCP para adultos y niños mayores de 8 años

En primer lugar se debe evaluar si la persona está consciente moviéndola levemente, preguntándole si se encuentra bien y observando si hay o no respuesta.

Una vez se ha detectado la parada cardíaca, se coloca a la persona estirada boca arriba, prestando especial atención a la existencia de lesiones de columna, en cuyo caso se debe evitar mover la cabeza y el cuello. A continuación, se llevan a cabo las compresiones cardíacas:

  • Coloque una mano sobre el esternón.
  • Coloque la otra mano sobre la primera.
  • Realice 30 compresiones rápidas y fuertes.

Tras esto se comprueba si la persona respira, moviéndole la barbilla hacia arriba con los dedos y presionando su frente hacia abajo con la otra mano. Se  observa y escucha si hay o no respiración. En caso de que la persona no respire se lleva a cabo el boca a boca:

  • Cubra totalmente la boca de la persona afectada con la suya.
  • Tápele la nariz completamente con los dedos.
  • Mantenga la cabeza de la persona inclinada con la barbilla hacia arriba.
  • Insufle dos veces durante alrededor de un segundo.
  • Compruebe que el pecho de la persona se levanta y que las vías respiratorias no están obstruidas.

Repita las 30 compresiones y las dos insuflaciones intercaladas hasta que la persona responda o llegue la ayuda médica.

RCP para niños de 1 a 8 años

RCP para niños de 1 a 8 años

De igual forma que en el anterior tipo de reanimación, se debe comprobar si el niño está consciente y lúcido, para ello, se le sacude levemente y se le pregunta si está bien, observando si hay o no respuesta.

Si no hay respuesta, se coloca al niño estirado boca arriba (evaluando si existe riesgo de  lesión medular) y se realizan las compresiones cardíacas:

  • Coloque una mano sobre el esternón.
  • Incline con la otra mano la cabeza del niño, manteniendo la frente hacia atrás.
  • Realice 30 compresiones sobre el pecho del niño hasta que se comprima de un tercio a la mitad de su profundidad.

A continuación, se procede a comprobar si el niño respira y en caso de no ser así, se lleva a cabo la respiración boca a boca de la misma forma especificada en el apartado anterior. Las compresiones y las insuflaciones se repiten alternadas hasta que el niño responda o lleguen los servicios de emergencia.

Ver también: 4 remedios caseros para fortalecer tus pulmones y respirar mejor

RCP para bebés

RCP para bebés

Nuevamente, antes de proceder a la reanimación se debe comprobar si el bebé está consciente y responde a estímulos, moviéndolo o sacudiéndolo suavemente.

Si el bebé no responde, se llevan a cabo las compresiones, colocándolo cuidadosamente boca arriba (evaluando si existe riesgo de lesión medular):

  • Coloque dos dedos en el esternón
  • Incline con la otra mano la cabeza del bebe, manteniendo la frente hacia atrás
  • Realice 30 compresiones en el pecho del bebe hasta que se comprima de un tercio a la mitad de su profundidad

Después, compruebe la respiración del bebé y si no le escucha o siente respirar realice la respiración boca a boca de la misma forma especificada en el apartado anterior. Prosiga con las compresiones y las insuflaciones alternadas hasta que el niño responda o lleguen los servicios de emergencia.

  • Schneider, A., Popp, E., & Böttiger, B. W. (2016). Cardiopulmonary resuscitation. In Surgical Intensive Care Medicine, Third Edition. https://doi.org/10.1007/978-3-319-19668-8_14
  • Cave, D. M., Gazmuri, R. J., Otto, C. W., Nadkarni, V. M., Cheng, A., Brooks, S. C., … Hazinski, M. F. (2010). Part 7: CPR techniques and devices: 2010 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.110.970970
  • Fagnoul, D., Combes, A., & De Backer, D. (2014). Extracorporeal cardiopulmonary resuscitation. Current Opinion in Critical Care. https://doi.org/10.1097/MCC.0000000000000098
  • Nolan, J. (2014). Decisions relating to cardiopulmonary resuscitation. Notfall + Rettungsmedizin. https://doi.org/10.1007/s10049-008-1049-1