¿Cómo rechazar la segunda cita?

Algunas personas deben aprender a decir "NO" para ahorrarse futuros momentos amargos, y esto incluye rechazar una segunda cita. Te damos algunos consejos para que el rechazo sea efectivo.

Aunque suene feo, muchas personas tienen una primera salida con la ilusión de encontrar a su posible pareja. Pero no todas logran su objetivo. De hecho, salen decepcionadas y con la idea de no repetir esa experiencia. El problema está cuando la otra persona insiste con invitaciones para un nuevo encuentro. Y aunque parezca extraño suele ser muy complicado encontrar la manera de rechazar la segunda cita.

Hay que tener muy claro que, definitivamente, no hay deseos de una segunda oportunidad. Dejar a un lado la lástima o la culpa y analizar la situación en profundidad antes de tomar la decisión. Para ello, hay que diferenciar por qué motivo la primera vez no funcionó. Muy distinto es, por ejemplo, que el entorno no fue propicio, o que el otro no era en absoluto del agrado. Si no hay ninguna conexión, lo mejor es optar por decir que no y dejar de perder tiempo

En ocasiones, algunos repiten sin ganas el encuentro por el solo hecho de sentir vergüenza o culpa a decir que no. Pero si lo piensan bien no es justo para ninguno. Definitivamente el resultado puede ser desastroso y hasta doloroso para uno o para ambos. Así que, a tomar valor y rechazar la segunda cita de la mejor manera posible. Ser sinceros y no generar falsas ilusiones es una buena opción para estar conformes con la actitud.

Consejos para rechazar la segunda cita con efectividad

Es importante no caer en groserías ni estilos de comunicación violentos. Simplemente, se trata de aclarar de manera educada que no existe intención en avanzar con la relación.

  • Dar señales en la primera salida.

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Si las cosas no funcionan, generalmente, sale a flote en los primeros minutos de conversación. Y muchas veces ni siquiera se puede mantener un diálogo. Por tal motivo, ese momento es ideal para comenzar a cortar el contacto. Terminar la cita de manera anticipada y despedirse con amabilidad sin dar lugar a nada más. Si a pesar de sentirse incómodo continúa e, incluso, cede a una  mayor intimidad será muy difícil luego rechazar la segunda cita.

  • Demora en respuestas

Las llamadas telefónicas, mensajes en las diferentes aplicaciones o redes sociales llegan y se permite ver que fueron leídos. Demorar en responder negativamente con excusas -tal vez entienda que ya no hay más por hacer-. Aunque no es aconsejable eliminarlo de los contactos.

  • Ser claro y amable

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A pesar de las indirectas vuelve a intentar hablar para acordar un plan de conjunto. Entonces, hay que atender el teléfono y decir lo que sucede utilizando un tono amigable hay que plantear que no hay deseos de repetir. Explicar que consideras que no son compatibles y no es lo que buscan es una forma clara de cortar. Tener firmeza al expresarse es fundamental y, sobre todo, si intentan persuadirlo.

  • Sin demasiadas explicaciones

Cordialidad, educación y tenacidad deben complementarse para rechazar una segunda cita. Pero no caer en la necesidad de dar demasiadas explicaciones ni detalles. Con el solo hecho de decir “no” y una mínima frase que fundamente es suficiente. Si comienza a insistir para que brinden respuestas más profundas, tal vez, haya que ser más hostil. Después de todo, solo se han visto una vez y no hay tantos derechos ni responsabilidades.

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  • Hora del buzón de voz

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Si a pesar de haber rechazado la segunda cita, claramente, continúa intentando un contacto, ya no hay que atender. Es muy probable que no lo entienda de buenas maneras, por lo que ignorar es lo mejor. En algún momento se cansará de llamar sin obtener ninguna respuesta.

Como un consejo extra, pensar muy bien antes de manifestarle la intención de ser solo amigos. Puede que en algunos casos funcione. Si comparten grupos de amigos en común o trabajan en la misma oficina, puede que sí. Es una forma de mantener una comunicación sana y cómoda para todos. Pero de lo contrario, hay que analizarlo muy detenidamente según las circunstancias. Esta simple frase puede generar falsas expectativas como creer que sucederá más adelante.

Rechazar la segunda cita a tiempo puede evitar grandes dolores de cabeza. Aunque parezca algo sencillo hay personas que no aceptan tan fácilmente una negativa. Y si, además, vislumbran una posibilidad pueden terminar convirtiéndose en acosadores. No tener miedo a decir “NO” en ningún aspecto de sus vidas es un hábito muy saludable.