¿Recibes más de lo que das en la relación?

Claudia Pamela Forestello · 15 junio, 2018
Recibes más de lo que das pero crees que es algo implícitamente aprobado por los dos. Atención, estas claves te harán detectar tus propios errores y las consecuencias que pueden ocasionar en la relación

¿Crees que recibes más de lo que das en tu relación de pareja y eso te hace sentir culpable o en falta permanente? ¿O simplemente no te interesa estar comparando quién ofrece más o menos? ¿La relación es equilibrada en la entrega de cada uno?

Uno de los problemas de pareja es que la manera en que expresan su amor puede ser diferente y unos son más atentos que otros. Estos desequilibrios pueden generar una sensación de angustia o un hábito negativo. Se acostumbran a que solamente uno es el encargado de darlo todo, mientras el compañero simplemente espera.

¿Cómo saber si recibes más de lo que das en la relación?

Es probable que nunca te hayas detenido a pensar profundamente sobre tu aporte a la relación de pareja. La más común, es encontrar o criticar las cosas que molestan del otro y hacerlo responsable de todo. Pero, en ocasiones es necesario hacer una autoevaluación.

  • La iniciativa siempre la tiene tu pareja

Las pocas o muchas actividades que realizan juntos son por decisión del compañero. Salidas, vacaciones, planes para ciertos festejos de fechas especiales son siempre su idea. Se encarga de cada detalle sin obtener tu ayuda.

La primera excusa es decir que tiene más tiempo para ser el que planifique o que se las arregla muy bien en las organizaciones. También es probable que te justifiques diciendo que así pueden hacer lo que le guste al que organiza.

Pero verdaderamente, es una muestra de desinterés absoluto que termina cansando o angustiando a quien pone lo mejor de sí para que el compromiso funcione.

Resolver conflictos de pareja.

  • Jamás resuelves los conflictos

Cuando están pasando por una crisis jamás eres la persona que dedica su energía para buscar la solución. Simplemente te limitas a esperar que pase con el tiempo o que sea otro quien lo resuelva.

De cualquier manera te da igual y la indiferencia frente a las discusiones o planteos es tu respuesta. Con estas conductas, llevas el noviazgo a un abismo del cual es muy difícil recuperar. Esperas más de lo que das a cambio y eso no es saludable.

  • No tienes detalles románticos

Eres un ser tan ocupado que no le dedicas minutos para preparar alguna sorpresa, llevar un regalo y enviar un mensaje amoroso. Incluso, olvidas aniversarios o fechas de cumpleaños.

Pero sí recibes muy felizmente una carta de afecto cuando te embarcas en un nuevo proyecto o un chocolate para algún día que te represente. Sabes que lo tienes merecido, aunque no seas capaz de hacer lo mismo con tu chico.

Es un ejemplo del egoísmo que domina tu personalidad en esa relación. El ego no te permite ver el daño que ocasionas a la persona que, supuestamente, amas y que lo da todo por ti.

  • Puedes desaparecer durante días sin aviso

Te sientes tan libre que puedes irte cuando lo desees, por el tiempo que quieras sin siquiera hacer un llamado telefónico. Te encuentras con un grupo de amigos que salen de fiesta y simplemente te sumas como si caminaras en soledad por la vida.

Además, a tu regreso no aceptas un pedido de explicaciones y te molestas con las preguntas que no estás dispuesto a responder. Imagina por unos instantes que sucede al revés. De seguro entiendes que no le brindas la mínima importancia a esta relación.

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identidades del ego

Ser sinceros con los sentimientos es una de las premisas para ser felices en compañía o solos. Tal vez consideran que el compañero los sofoca con tanto detalle y no les gusta ser como ellos. Pero cuando la indiferencia es tan elevada, algo más está sucediendo.

Tener una pareja significa poder contar con alguien para disfrutar los buenos momentos, crear proyectos a futuro. Pero cuando existen diferencias en la energía que ambos colocan a la relación, los problemas aparecen y desgastan.

Consecuencias de recibir más de lo que se da en la relación

  • Reproches

En algún momento tu pareja se agota de ser la única interesada en mantener a flote la relación. Comienza a hacer reclamos por tu falta de interés. Las discusiones comienzan a ser frecuentes y monotemáticas provocando graves heridas a la unión.

Pareja discutiendo.

  • Daños a la autoestima de tu ser “amado”

Es probable que no te hayas dado cuenta aún del mal que le haces a esa personita que vive atenta a tus deseos. Pero en su interior, cada gesto indiferente va cavando hondo en su autoestima. Sufren por no sentirse valoradas cuando entregan todo lo que tienen a su alcance y mucho más.

  • Rupturas

Muchas relaciones terminan porque uno de sus integrantes no le da un lugar de privilegio en su vida. Tan solo se dedica a sus propio universo.

Si realmente crees que hay amor y notas que recibes más de lo que das, es hora de hablar y cambiar tu postura.