Cómo recuperar la microbiota si consumes antibióticos

Ivan Aranaga Amengual · 15 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 14 enero, 2019
La microbiota es muy importante para el equilibrio y buen funcionamiento del cuerpo. Tras un tratamiento con antibióticos se puede alterar y es fundamental recuperar su estabilidad para evitar problemas mayores.

Durante el uso de antibióticos, la población bacteriana que se encuentra en los intestinos se altera considerablemente. Una vez finalizado el tratamiento, la flora se recupera, aunque la composición original y la diversidad no se restaura por completo. Por eso, es importante conocer de qué forma se puede recuperar la microbiota.

Es frecuente que durante o después del tratamiento con antibióticos notes procesos intestinales diversos como estreñimiento, diarrea, dispepsias o meteorismos. Además, la alteración de la microbiota intestinal se ha relacionado, a largo plazo, con algunos problemas de salud. Entre ellos, enfermedades inflamatorias del intestino, obesidad, síndrome del intestino irritable, cáncer de colon y alergias. 

¿Qué es la microbiota?

Se entiende como microbiota al conjunto de microorganismos que se encuentran con normalidad en varias partes del cuerpo de los organismos vivos. En ese sentido, se conoce como microbiota intestinal a las bacterias que se encuentran en el intestino. No son dañinas para la salud, y son necesarias para que el organismo se mantenga saludable.

De hecho, algunas bacterias intestinales ayudan a digerir los alimentos y a controlar a otras bacterias que provocan enfermedades. Por su parte, la persona o el anfitrión les provee de nutrientes. Este equilibrio entre el huésped y los microorganismos es lo que se denomina simbiosis.

Como mencionamos antes, cuando se rompe este equilibrio el cuerpo se expone a diferentes riesgos, entre ellos las infecciones. También es posible que aparezcan efectos secundarios, como la diarrea, debido a que el intestino se recoloniza con bacterias dañinas. Por eso es importante recuperar la microbiota de forma oportuna.

Atención con los antibióticos

mano con antibióticos
Los antibióticos no pueden seleccionar entre bacterias buenas y bacterias malas, por lo que alteran la microbiota beneficiosa.

Durante un tratamiento con antibióticos, los niños, ancianos y pacientes con enfermedades crónicas son los más vulnerables. Por eso deben utilizarse apropiadamente y siempre bajo supervisión médica.

Vale la pena recordar que cuando se usan de forma excesiva fomentan la resistencia bacteriana. Un cuerpo expuesto exageradamente a estos elementos se convertirá en un reservorio de genes resistentes, por lo que controlar las infecciones bacterianas será más difícil.

En ese sentido, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) reportó en 2016 que de 154 millones de prescripciones de antibióticos que los doctores particulares y los departamentos de emergencia recetan cada año, un 30 % es innecesario.

El organismo determinó que la mayoría de las prescripciones fueron para condiciones respiratorias causadas por virus, las cuales no responden al tratamiento con antibióticos. Entre ellas se encuentran:

  • Resfriado común
  • Dolores de garganta virales
  • Bronquitis
  • Sinusitis
  • Infecciones de oído

Afortunadamente, existen varias formas de recuperar la microbiota de forma natural, las cuales te presentaremos a continuación. Sin embargo, asegúrate de consultar con un especialista cuál es la opción más conveniente según sea tu caso.

Lee este artículo: ¿Por qué los antibióticos necesitan receta para ser dispensados?

5 formas de recuperar la microbiota

De acuerdo con la Federación de Asociaciones de Celíacos de España, en el cuerpo humano existen alrededor de 500 tipos de diferentes bacterias. Todas contribuyen en conservar el equilibrio dentro del sistema.

Explican que los cambios producidos por antibióticos son reversibles. Para ello, se requiere de una alimentación variada y equilibrada. La ingesta debe ser adecuada y con nutrientes de buena calidad. Por ello, una excelente de forma de estabilizar la flora bacteriana es consumiendo los siguientes alimentos.

1. Yogur

Yogur.
El yogur contiene fermentos lácticos con bacterias muy beneficiosas.

El yogur es un alimento rico en microorganismos. Además, aporta varios nutrientes, como proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales. También puedes consumir diariamente una o varias raciones de otros alimentos fermentados como yogur de soja, chucrut casero, kimchi o kéfir de agua. Todos ayudan a prevenir la diarrea que se produce durante un tratamiento con antibióticos.

2. Probióticos

Los probióticos son unos microorganismos vivos que producen un efecto beneficioso en la salud, siempre que se suministren en las cantidades adecuadas. Estos permanecen activos en el intestino el tiempo necesario para cambiar la microbiota intestinal.

De igual modo, estas bacterias estimulan los jugos digestivos y las enzimas naturales, lo que permite realizar una adecuada digestión. Aunque el yogur y el kéfir son alimentos probióticos por excelencia, también podemos consumir los siguientes alimentos:

  • Sopa de miso
  • Té de kombucha
  • Aceitunas
  • Chocolate negro

3. Prebióticos

Los prebióticos son hidratos de carbono que funcionan como sustrato para los alimentos probióticos. A pesar de que el organismo no los digiere, sirven como base para fortalecer a los microorganismos vivos, lo cual mejora la salud.

Entre ellos, podemos nombrar los siguientes:

  • Alcachofas
  • Raíz de achicoria
  • Ajo
  • Cebolla
  • Puerro
  • Salvado de trigo
  • Harina de trigo
  • Banana

4. Comidas ricas en fibra

Alimentos con fibra para recuperar la microbiota.
La fibra posee suplementos para enriquecer la microbiota.

La fibra tiene funciones muy importantes dentro del cuerpo. Entre ellas, estimular el intestino. De hecho, crea un ambiente ideal para las bacterias que viven en esta zona. De igual modo, ayuda en la pérdida de peso, facilita la limpieza intestinal y reduce los niveles de colesterol malo (LDL).

Para aprovechar sus propiedades, puedes consumir:

  • Frutas
  • Frutos secos
  • Cereales integrales
  • Legumbres
  • Hortalizas

Descubre: Por qué son importantes los antioxidantes

5. Alimentos antioxidantes

Los antioxidantes son aquellos elementos que pueden prevenir la oxidación de otras células. Es decir, impiden que se deterioren. Para ello, puedes consumir cúrcuma, café, chocolate, café, perejil y ajo, por nombrar algunos. Sin embargo, para asegurarte que el objetivo se cumpla de manera apropiada, debes consultar a un especialista.

Recuerda que el estilo de vida tiene una influencia enorme en la salud del cuerpo. Si te alimentas de manera apropiada, tu nutrición será completa y podrás recuperar la microbiota. No te automediques y, si tienes algún tipo de duda, siempre busca asesoría profesional.