Reducir el daño de la osteoporosis tras la menopausia

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 9 abril, 2019
La osteoporosis es una enfermedad del hueso que se puede originar con mayor frecuencia en el cuerpo de la mujer, tras la llegada de la menopausia. Hay que recordar que se trata de una enfermedad muy asociada a los hábitos.

El tiempo no se detiene, es inevitable. Por fortuna, la época actual permite entrar a la vejez con gracia y fuerza. Incluso, muchos sujetos han logrado reducir los efectos de enfermedades o procesos degenerativos, como es el caso de algunas mujeres con la osteoporosis tras la menopausia.

Se trata de una enfermedad ósea que causa debilitamiento en la microarquitectura esquelética, lo que produce una pérdida de masa y fuerza en los huesos. A tal extremo que puede generar fracturas y fragilidades inesperadas.

En ocasiones, el desarrollo de esta enfermedad pasa desapercibido, debido a que sus síntomas son silenciosos. Lo que conlleva a lo repentino de su aparición, que suele manifestarse de forma muy dolorosa.

En la medida que la pérdida de la masa esquelética aumenta, los agujeros de los tejidos internos del hueso se hacen más grandes. Esto trae como consecuencia el debilitamiento estructural hasta propiciar la rotura. Es común encontrar, entre los afectados, lesiones vertebrales o deformidades en la columna.

Mujeres y osteoporosis

Recreación de hueso con osteopororis
La osteoporosis es una complicación habitual en la menopausia debido a la disminución de las hormonas como el estrógeno.

Algunas enfermedades suelen aparecer más en un grupo de personas que en otras, debido a las condiciones orgánicas que se presentan. En el caso de la osteoporosis, la edad y el sexo son dos factores influyentes importantes.

Al alcanzar la etapa adulta se comienza a producir un declive en la calidad de los huesos. Por eso, es una enfermedad que suele aparecer en la vejez. Además, las mujeres tienen mayor probabilidad de padecer esta patología. Debido a que los componentes del esqueleto femenino son más finos y pequeños.

En tal sentido, los hábitos alimentarios antes y durante la menopausia pueden aumentar el riesgo de padecer este cuadro. En especial si se poseen antecedentes genéticos o deficiencias en calcio. Algunas investigaciones han determinado que el factor hereditario juega un papel en la incidencia de la enfermedad.

Igualmente, la osteoporosis tras la menopausia es de las patologías más frecuentes. Esto es debido a la deficiencia de estrógenos que se producen en el organismo. La disminución de esta hormona puede llegar a propiciar la destrucción de los huesos. En particular, si el fin del ciclo hormonal ocurre antes de los 45 años.

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Cómo hacer frente a la osteoporosis tras la menopausia

Mujeres con verduras
Asegurar un aporte adecuado de calcio y vitamina D antes y durante la menopausia es esencial para prevenir la osteoporosis.

Un estilo de vida saludable conlleva cuidar de la alimentación y aumentar la actividad física. En el caso de la osteoporosis tras la menopausia, la clave está en la dieta rica en calcio y vitamina D. Lo recomendable es acudir a especialistas que puedan elaborar el plan adecuado según el tipo de caso.

Los vegetales verdes y algunas semillas poseen más de estos nutrientes que los productos lácteos tradicionales. Por otra parte, el magnesio es excelente como complemento alimenticio. En cuanto a la vitamina D, la exposición solar y el consumo de ciertos alimentos, como los pescados, contribuyen a sus aportes.

A mover el cuerpo

No todo se basa en la alimentación. Se ha demostrado que la actividad física mantiene la calidad de los músculos y huesos con el paso del tiempo. Aunque después de la menopausia la intensidad de los ejercicios pueda bajar, es importante hacer el máximo esfuerzo por mantenerla.

Una caminata diaria de 20 minutos siempre ayuda. Así como la realización de deportes o ejercicios que permitan ir contra la gravedad sirven para aumentar la densidad ósea. Un buen ejemplo de ello es el yoga.

En todos los casos, también es recomendable contar con la supervisión de preparadores físicos cualificados que elaboren un plan de entrenamiento adaptado a cada persona. Aspecto importante para reducir los riesgos de eventos traumáticos para el esqueleto y los tejidos musculares.

Igual que sucede con los buenos hábitos, en algunos casos, la fisioterapia consigue reducir los efectos de negativos que trae la aparición de la enfermedad sobre el cuerpo.

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Osteoporosis tras la menopausia: calma y prudencia

Mujer hablando con un médico
Toma conciencia de este proceso y lleva a cabo un estilo de vida saludable. Tu médico especialista te podrá ayudar en todo el proceso.

Se ha demostrado que cierto tipo de alimentos puede llegar a producir riesgos de fracturas, como los ricos en vitamina A. Lo mismo ocurre con el cigarro, café y el alcohol. Son productos que propician la destrucción ósea.

Igualmente, la inmovilidad o el exceso de sedentarismo propician la debilidad en los huesos, aumentando la sensación de dolor. Sin embargo, los ejercicios deben realizarse con la mayor moderación y prudencia para evitar accidentes.

Por todas estas razones, una alimentación adecuada antes y durante la menopausia, así como actividad física frecuente y eliminar malos hábitos puede ayudar significativamente a evitar complicaciones durante esta etapa, como la osteoporosis.

  • Revista de Endocrinología y Nutrición Vol. 14, No. 3. Julio-Septiembre 2006. Rogelio Zacarías Castillo, Alfredo Reza Albarrán. Osteoporosis en la menopausia. Extraído de: http://www.medigraphic.com/pdfs/endoc/er-2006/er063g.pdf
  • Revista colombiana de obstetricia y ginecología. Oswaldo Rincón Sierra, M.D. 2007. Patogénesis de la osteoporosis. Extraído de: http://www.scielo.org.co/pdf/rcog/v58n2/v58n2a08.pdf