Reflujo gástrico: 8 tips para afrontarlo

Valeria Sabater · 3 julio, 2014
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 19 diciembre, 2018
El reflujo gástrico es más frecuente durante la noche. De ahí que se aconseje reducir el consumo de lácteos y derivados. Procura dormir con la cabecera alta.

¿Quién no ha sufrido alguna vez reflujo gástrico? Es una dolencia muy frecuente entre la población, nos provoca molestos episodios de acidez y dolor que no sabemos muy bien como tratar. Es común que se recurra a los medicamentos. Sin embargo, a largo plazo, su uso tiene inconvenientes. Así pues, lo mejor será siempre prevenirlo. ¿Cómo? Pues, siguiendo las sencillas pautas que te explicamos a continuación.

Consejos para prevenir el reflujo gástrico

Hemos de tomar muy en serio esta dolencia. Ten en cuenta que padecer de reflujo gástrico de modo crónico, puede derivar en las temidas úlceras de estómago. Llevar una mala alimentación o seguir unos hábitos incorrectos de vida, podría acentuar este problema de salud.

Podría hacer que todo el contenido ácido que ingerimos con los alimentos que consumimos a diario, ascienda de nuevo hacia el esófago con el subsiguiente perjuicio. Es imprescindible, pues, que sigamos unos sencillos consejos. Toma nota.

1. Cuida tu alimentación

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Si consumimos lo que se llama «comidas ácidas», favoreceremos continuamente que el reflujo ascienda una y otra vez hacia el estómago. Así pues, tal vez sea ya el momento de concienciarnos que hay que reducir las frituras, las carnes rojas a la brasa, las hamburguesas. En pocas palabras: la comida industrial que tanto nos satisface cuando llegamos cansados a casa.

Es necesario tener cuidado también con el exceso de café, que tanto nos gusta y que tan despiertos nos mantiene para llevar a cabo nuestras tareas diarias. Se trata simplemente de dar una vuelta de tuerca a nuestros hábitos de alimentación.

Por ello, es necesario que incluyas en tu dieta más piezas de fruta y verdura. Recuerda tomarlas lo más frescas posible; también crudas, ya que de este modo te aprovecharás de sus enzimas, estupendas para favorecer la digestión. Los alimentos probióticos, por su parte, son excelentes para prevenir el reflujo gástrico, pues cuidan de nuestro estómago y de la flora bacteriana.

2. Agua con una cucharada de vinagre de manzana

Vinagre de manzana

¿Lo has probado alguna vez? Es un remedio sencillo y eficaz. Antes de cada comida, bebe un vaso de agua con una cucharadita de vinagre de manzana. De este modo, favorecerás la digestión y reducirás la posibilidad de sufrir el temible reflujo. ¡Es muy efectivo!

3. Jugo de aloe vera

aloe

Es perfecto para ir tomándolo como tónico a lo largo del día. Tiene la facultad de aliviar la acidez, de favorecer digestiones y de cuidar de nuestro sistema digestivo. Previene úlceras, desinflama, tonifica y cuida. Es, sencillamente, magnífico.

Para beneficiarte de él, no tienes más que echar 1 cucharada del gel del centro de la hoja de aloe vera, en 2 vasos de agua. Lleva el líquido a ebullición, para que todo se mezcle muy bien, y deja que repose. Puedes beber de 2 a 3 vasos al día. Te hará sentir muy bien.

4. Infusión de regaliz

Regaliz

Es ideal para después de la comida principal. Pero, ¿por qué regaliz? te preguntarás. Esta planta tiene la virtud de proteger al sistema digestivo frente a la acidez. La propiedad que imprime de ese sabor tan característico a esta raíz, permite que nos defendamos del reflujo gástrico.

De ahí que sea tan aconsejable que te prepares una infusión con 4 o 5 hebras de su raíz. Deja que hierva y que repose durante unos 5 minutos. Tómala poco a poco y notarás sus resultados.

5. Empezar el día con un vaso de agua tibia con limón

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Este es un remedio muy socorrido que siempre nos da buen resultado. Si tomamos justo antes del desayuno, un vaso de agua tibia con el jugo de medio limón, ayudaremos a que todos los alimentos que consumamos a lo largo del día se digieran mejor. Contribuiremos a que la digestión sea más balanceada previniendo así la posible y temida acidez.

6. Infusiones adecuadas

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¿Eres una fanática de las infusiones? Entonces estás de suerte. No debes tenerles miedo si sufres de reflujo gástrico. Al contrario, son perfectas para tomar después de las comidas. Especialmente perfectas son las de jengibre, manzanilla o menta.

7. Buenos hábitos asociados al descanso

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Lo creas o no, nuestros hábitos a la hora de dormir también van a favorecer la mayor o menor incidencia del reflujo gástrico. Hay muchas personas que, por ejemplo, cenan y se acuestan de inmediato. Otras, sin embargo, cenan cada día a una hora y se acuestan a altas horas de la madrugada. ¿Qué tal si a partir de ahora cambiamos estas perjudiciales rutinas?

En este sentido, lo más indicado es cenar 2 horas antes de acostarnos. Tampoco hagas una siesta muy larga justo después de haber acabado de comer al mediodía. Basta con una cabezadita de entre 15 minutos y 20 minutos.

Otro dato que tener en cuenta: Siempre es mejor dormir del lado izquierdo. Si lo hacemos boca abajo o del lado derecho, estaremos presionando el estómago, lo cual podría favorecer la incidencia del reflujo.

8. Otros consejos

Cada 100 g de almendra común aportan una importante cantidad de vitamina E (26,22 mg).

Come almendras crudas de vez en cuando. Consumir unas 5 o 6 al día nos aporta calcio y balancea el pH estomacal. Otra cosa que puedes hacer es masticar chicle después de las comidas. Te ayudará a incrementar la salivación, reduciendo así el nivel de ácido en el estómago.

Esperamos que estos consejos te sean de ayuda para prevenir el reflujo gástrico. Ya sabes: la clave está en mejorar la dieta y los hábitos de vida.

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