¿Los refrescos sin azúcar engordan?

3 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Marta Guzmán
Muchas veces sustituimos los refrescos con azúcar por refrescos sin azúcar, pero, ¿sabes si realmente los refrescos sin azúcar engordan?

Actualmente, los refrescos sin azúcar le están quitando el puesto a los refrescos con azúcar. La preocupación por engordar hace que optemos por las bebidas menos calóricas, pero, de verdad, ¿los refrescos sin azúcar engordan?

En ningún caso los refrescos deben sustituir al agua como bebida de hidratación para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Los refrescos sin azúcar

Los riesgos de consumir refrescos sin azúcar

Los refrescos sin azúcar son refrescos en los que se elimina el azúcar y se sustituye por edulcorantes acalóricos, como el aspartamo, la sacarina o el ciclamato. A pesar de que los refrescos sin azúcar no contienen calorías, los edulcorantes presentes favorecen la absorción de azúcar en el intestino.

Además, fomentan la secreción de insulina del mismo modo que los refrescos azucarados. Una condición que provoca que los niveles de azúcar en sangre disminuyan, generando así la sensación de hambre.

Los edulcorantes también afectan a la flora intestinal, modificando las bacterias del organismo, produciendo disbiosis e intolerancia a la glucosa.

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Los refrescos sin azúcar y el peso

Cada vez se estudia más a fondo esta relación para saber si los refrescos sin azúcar engordan, ya que es un tema de gran controversia.

El último estudio publicado, Sugar and artificially sweetened beverages linked to obesity: a systematic review and meta-analysis, muestra una asociación entre el consumo de refrescos y el padecemiento de obesidad.

Sin embargo, hay que matizar que este estudio no separa el consumo de refrescos azucarados de los que están sin azucarar. Los resultados muestran que el consumo de refrescos, sean del tipo que sean, es mayor en personas con obesidad.

Otros estudios sugieren que las bebidas sin azúcar, a parte de elevar el riesgo de tener obesidad, pueden aumentar la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares, pero no hay un mecanismo claro de por qué esto ocurre.

Por otro lado, hay estudios, como este de Plos One, que evidencian la vinculación entre el consumo de bebidas sin azúcar y una mayor cantidad de grasa abdominal. Según esto, podrían no ser efectivos como una medida para controlar el peso.

¿Por qué podrían engordar?

El efecto compensación

Puede ser que las bebidas sin azúcar no engorden por si mismas, pero sí están relacionadas con hábitos de vida poco saludables.

Es probable que pienses que las calorías que te vas a ahorrar en ese refresco las puedes introducir en otro alimento más calórico como sustitución. Es decir, por ejemplo, no sirve para nada comerse una hamburguesa con patatas fritas y a la vez una bebida light.

Hamburguesa con papas fritas

Pueden dar hambre

Como hemos dicho anteriormente, estos refrescos pueden disparar la sensación de hambre entre aquellos que los consumen.

En algunos casos, el subidón de insulina que se experimenta cuando se consume sucralosa no va acompañada por un descenso de los niveles de glucosa.

Esto quiere decir que nuestro cuerpo reacciona a los refrescos sin azúcar de la misma manera que si la tuvieran, pero sin que llegue el azúcar al organismo.

Lo dulce produce adicción

Se ha demostrado que comer alimentos muy dulces, aporten o no calorías, activa frecuentemente las zonas cerebrales relacionadas con el placer y la recompensa, llegando a provocar una adicción a sabores y sensaciones muy intensas. Los efectos de los alimentos dulces en el cerebro provocan la misma sensación que consumir una droga, por lo que tendemos a querer comer más dulce.

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Conclusión

Si quieres adelgazar, parece lógico sustituir los refrescos azucarados por refrescos sin azúcar. Hasta el momento, se ha visto que, en cantidades moderadas, son seguros y no aportan calorías.

Sin embargo, la ciencia demuestra que consumirlos de manera habitual no ayuda al control de peso, ya que pueden hacer que comamos más y ganemos mayor grasa abdominal.

La ganancia de peso es bastante compleja y no se puede culpar a un solo grupo de alimentos o productos, ni tampoco al azúcar. La bebida principal debe ser el agua, tanto en las comidas como fuera de ellas.

Pero, ¿y si alguna vez quiero tomar un refresco? ¿Qué elijo, refrescos con azúcar o sin azúcar? Si se consumen esporádicamente, se puede optar por refrescos light, ya que, en pequeñas cantidades, no se encuentran efectos negativos.

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