Refrescos… ¿Son todos sanos?

Los refrescos pueden provocar caries en los dientes y dificultar la absorción de calcio en los huesos, por lo que se asocian al debilitamiento de la estructura ósea

Conocemos los refrescos como bebidas que tomamos, generalmente, fuera de las comidas, ya sea para coger fuerzas, o para ingerir mientras charlamos con alguien.

¿son todos los refrescos buenos para nuestra salud?

Los refrescos de cola contienen sobre todo agua carbonatada, azúcares (fundamentalmente saborizantes, colorantes, conservantes) y cafeína. Los alimentos aportan calorías a nuestro cuerpo, es decir, energía. Pues bien, estos refrescos aportan calorías “vacías” a nuestro organismo, es decir, no aportan energía, no lo nutren.

Además, investigaciones realizadas advierten de su nocividad por los efectos que puede tener sobre nuestro organismo una elevada cantidad de estos refrescos. Se pueden dar casos de caries en los dientes, debido a los azúcares que contienen, y descensos en los niveles de potasio, lo cual puede degenerar en enfermedades mortales, como disfunciones cardíacas o riesgo de problemas musculares. Esto último puede ser debido al ácido fosfórico que contienen algunos conservantes. También se asocian casos de debilitamiento de la estructura ósea, especialmente en mujeres.

La cafeína, sustancia que se obtiene de las semillas y hojas del café, té y otros vegetales, y que tiene un sabor amargo, resulta excitante. Se suele utilizar como tónico para el corazón, por lo que tiene actuación en el sistema nervioso. Es sabido por todos que la cafeína estimula, y facilita el trabajo intelectual y la actividad muscular. Si se ingiere de forma moderada (lo equivalente a unas dos tazas de café al día =200mg/día), no repercute de forma negativa en nuestro organismo, es más, le produce efectos agradables. Pero debemos tener cuidado, ya que si la cantidad consumida es más elevada (400-600mg/día), sus consecuencias pueden ser peligrosas: taquicardias, nerviosismo, insomnio, etc…

Con esto hay que vigilar y estar muy atentos especialmente con los niños pequeños, ya que al tener menos peso corporal que un adulto, los efectos de la cafeína pueden ser mayores en ellos.

Así bien, las bebidas alcohólicas no son las únicas con las que debemos tener cuidado por los efectos negativos que pueden producir en nuestro organismo y en nuestra salud. Los refrescos de cola, ingeridos de vez en cuando, y en cantidades razonables, son inofensivos, pero un consumo sin medida puede ser igualmente perjudicial.

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