El refuerzo positivo en la educación de los hijos

Aunque siempre lo relacionemos, el refuerzo positivo no tiene por qué realizarse con algo material, sino que podemos premiar a los niños con elogios y abrazos

Educar a un hijo es una de las tareas más hermosas y desafiantes. Requiere paciencia y habilidad, pero con el refuerzo positivo adecuado se puede incentivar correctamente la educación de nuestros pequeños.

Refuerzo positivo: qué es y por qué es tan importante en la educación

El refuerzo positivo consiste en un estímulo al aprendizaje de diversos conocimientos y actividades.

La idea base se resume en elogiar, premiar y reconocer las actitudes positivas, para que sean más fácilmente asimiladas.

Los adultos deben ofrecer una respuesta agradable y estimulante frente a los comportamientos deseados de los niños.

Los pequeños desarrollarán más fácilmente conductas adecuadas, mientras fortalecen su autoestima y sus habilidades de aprendizaje y sociabilización.

Ver también: Tips para aumentar la autoestima en tus hijos

¿Cómo es el refuerzo positivo?

Cómo es el refuerzo positivo

  • El refuerzo positivo no siempre tiene que ser un bien material, como un juguete o una golosina. Un paseo, un beso, un elogio o una palabra cariñosa también son respuestas muy positivas para los niños.
  • Es importante establecer criterios fácilmente identificables para facilitar el entendimiento de los pequeños. En caso contrario, el niño puede asimilar que cualquier conducta merece un premio, creando una mala costumbre difícil de revertir.
  • Otro aspecto fundamental es ofrecer la recompensa en corto plazo. Es decir, el niño no debe esperar mucho tiempo para recibir su premio. En ese caso, dejaría de ser una maniobra eficiente.

Lo ideal es que el refuerzo positivo sea ofrecido inmediatamente en respuesta a un buen comportamiento.

Consejos para aplicar el refuerzo positivo en el aprendizaje de tu hijo

El refuerzo positivo puede ser aplicado a diario para optimizar el aprendizaje de tu hijo.

Y no solamente cuando se trata de materias escolares y conocimientos académicos. También es un excelente aliado para incentivar la participación en las tareas hogareñas.

A continuación, te ofrecemos consejos simples para motivar correctamente a tus pequeños:

1. Jamás utilizar la violencia (verbal, emocional o física)

Jamás utilizar la violencia

Antiguamente era muy común recurrir a la violencia cuando los niños no obedecían o discordaban de sus padres.

Hoy en día, sabemos que la agresión verbal, emocional o física es poco productiva. Un niño expuesto a un ambiente violento suele demostrar dificultades de aprendizaje y de sociabilización, además de trastornos de conducta.

Por ello, el refuerzo positivo niega y excluye cualquier tipo de conducta o vocabulario agresivo. Conservar la integridad física, intelectual y emocional de nuestros niños es indispensable para una educación saludable.

2. Reservar un tiempo exclusivo para tu hijo

La falta de tiempo puede llevarnos a no dedicar la debida atención a la educación diaria de nuestros hijos. Dejamos de participar de su proceso de aprendizaje y perdemos momentos importantes de su formación.

La ausencia de comunicación y participación daña las relaciones entre padres e hijos. Además, dificulta el reconocimiento de dificultades de aprendizaje.

Por ello, reservar un tiempo solamente para tu pequeño es indispensable en su día a día.

3. Práctica regular de ejercicios físicos

Práctica regular de ejercicios físicos

Los niños y los adolescentes experimentan momentos de intenso crecimiento y desarrollo hormonal. Estos cambios influyen en su forma de ver, sentir y entender el mundo a su alrededor.

La práctica regular de ejercicios físicos proporciona el gasto positivo de energía y la regulación de la producción hormonal.

Además, fortalecen los músculos y los huesos durante su crecimiento, equilibrando el metabolismo.

Por otro lado, incentiva la actividad cerebral y ayuda a “despejar” la mente. Sin mencionar su acción benéfica para reafirmar la autoestima.

Asimismo, los ejercicios físicos no traen solamente beneficios al cuerpo, sino que incentivan el desarrollo intelectual y emocional. Por ello, son fundamentales en el refuerzo positivo de tus hijos.

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4. Incentivar su desarrollo intelectual y emocional en el hogar

Adquirimos conocimientos con el tiempo y gracias a la educación que recibimos.

Es un error creer que solamente las escuelas y los maestros deben incentivar el aprendizaje de tu hijo. En realidad, las bases de su aprendizaje y habilidades son establecidas en el hogar.

Por ello, es responsabilidad de la familia proporcionar el refuerzo positivo adecuado desde las primeras semanas de vida.

Este puede ser al aprender sus primeras palabras, hacer sus tareas o aprender las normas de compartir y ayudar en casa.

5. No tener vergüenza de buscar ayuda profesional

No tener vergüenza de buscar ayuda profesional

La dificultad de aprender o establecer relaciones puede constituir trastornos complejos que necesitan tratamiento especializado. Algunas veces, los cambios de conducta y comportamiento revelan enfermedades psicosomáticas.

Por ello, no hay que tener vergüenza de recurrir a un profesional para ayudar a tu hijo. El médico pediatra podrá indicar un psicólogo o psicopedagogo especializado en refuerzo positivo para niños y jóvenes.

Es importante recordar que el mejor refuerzo positivo para nuestros hijos somos nosotros mismos.

Por ello, el amor, el cariño y el respeto familiar son la mejor forma de educarles en cualquier edad.