Cómo regenerar el hígado con cardo mariano y rábanos

Gracias a sus antioxidantes y a su principio activo, la silimarina, el cardo mariano podría ser muy beneficioso para proteger las células hepáticas y acelerar la regeneración de tejidos

Según una investigación presentada en el Congreso Anual de Estudios para el Hígado (en Asia) es posible devolverle la salud a este órgano tan importante mediante una dieta y tratamiento especial. En este artículo aprenderás a regenerar el hígado usando cardo mariano y rábanos. ¡No te lo pierdas!

El cardo mariano para desintoxicar el hígado

Su nombre científico es Silybum Marianum y también se lo conoce como cardo lechero. Se trata de de un remedio muy antiguo, usado desde hace por lo menos 2 000 años para tratar diferentes dolencias, entre ellas, los problemas hepáticos.

El cardo mariano proviene del Mediterráneo y del Suroeste de Europa. Los primeros vestigios de su uso datan del siglo I d.C.,  época en la que se recomendaba el tónico de esta planta (mezclado con miel de abeja) para tratar afecciones del hígado.

Sus propiedades se deben a los antioxidantes y también a un compuesto llamado silimarina que tiene la capacidad para fortalecer el hígado de las personas alcohólicas o pacientes que hayan sufrido hepatitis.

Estabiliza las membranas de las células hepáticas y acelera la regeneración de los tejidos dañados.

El cardo mariano no solo protege las células del hígado, sino también de los riñones, el páncreas y el cerebro. Cada vez lo utilizan más aquellas personas que durante mucho tiempo han consumido antibióticos potentes.

Su consumo está indicado para los que padecen cirrosis (una enfermedad hepática producida por el exceso en la ingesta de alcohol).

Ver también: ¿Qué es el hígado graso? ¿Cómo se trata?

Cardo

Otra de las ventajas de consumir cardo mariano radica en sus virtudes para tratar la hepatitis C, por lo que favorece a las personas que sufren esta enfermedad.

Algunos estudios recientes indican también que esta hierba tiene incidencia positiva para tratar el cáncer, ya que tiene efectos directos sobre las células cancerígenas: acorta sus vidas y minimiza el flujo sanguíneo hacia los tumores.

Aquellos que desean realizar una limpieza del hígado pueden aprovechar las bondades del cardo mariano. De esta manera, liberan al órgano de todas las impurezas que no le permiten funcionar como corresponde.

Es perfecto para desechar las toxinas que se han ido acumulando en el organismo.
Otros beneficios del cardo mariano:

  • Mejora los niveles de glicemia en sangre
  • Equilibra el colesterol
  • Trata la dispepsia (indigestión)

Esta planta (que tiene una flor fucsia muy llamativa) se puede comprar en tiendas naturistas en forma de:

  • Bolsas de té
  • Cápsulas
  • Extractos
  • Tinturas
  • A granel

Es importante tomarla según las dosis recomendadas teniendo en cuenta lo que indican las instrucciones del paquete o del médico.
En cuanto a las contraindicaciones del consumo de cardo mariano podemos destacar que los síntomas adversos de su consumo son:

  • Indigestión
  • Dolor de cabeza
  • Comezón
  • Acidez estomacal
  • Gases
  • Diarrea
  • Dolor articular
Cardo mariano

No está recomendado el uso del cardo mariano en:

  • Personas alérgicas a las margaritas, alcachofas o kiwi
  • Mujeres embarazadas o lactantes
  • Pacientes con diabetes o hipoglucemia (porque reduce los niveles de azúcar en sangre)
  • Mujeres que consumen anticonceptivos orales (el cardo mariano reduce su eficacia)

Los rábanos para desintoxicar el hígado

Pertenecientes a la familia de las crucíferas (verduras de invierno como, por ejemplo, las coles, la rúcula y el brócoli), los rábanos son una especie silvestre muy usada en la gastronomía. Se cultivan en muchos sitios y hay 3 variedades:

  • Rojos
  • Blancos
  • Negros

Proceden del Sur de Asia y fueron muy utilizados en la antigüedad (civilizaciones egipcias y romanas, por nombrar dos casos).

En el Antiguo Egipto los rábanos formaban parte de la dieta diaria obligatoria para los que construían las pirámides, junto a otros alimentos (pepino, cebolla y ajo) porque esto impedía que perdieran las fuerzas o se enfermaran.
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Estas verduras algo picantes tienen una buena cantidad de vitamina C y antioxidantes, que ayudan a eliminar todos los residuos que se van acumulando en nuestro organismo.

Es a su vez un potente agente antienvejecimiento y cura la salud del hígado. Como si fuera poco, consumir ŕabano sirve para:

  • Mantener el buen estado de la piel y las mucosas digestivas.
  • Intervenir en la formación de colágeno.
  • Absorber hierro.
  • Mejorar la cicatrización de las heridas y el estado de los dientes.
  • Regenerar el organismo (indicado en personas que realizan tratamientos muy invasivos como la quimioterapia).

Te recomendamos leer: Los rábanos… ¡Muy buenos para tu hígado y vesícula!

Las investigaciones indican que el rábano junto con la cebolla y el ajo podrían curar el cáncer (sobre todo el de colon) ya que inhiben la producción de células cancerígenas.

Esto se debe al aporte de algunos compuestos como, por ejemplo, el metanotiol. Se puede consumir mediante un té hecho con las semillas o bien aplicar la pulpa de rábano machada en las ulceraciones cancerosas.

También son conocidos los efectos del rábano en la salud digestiva y hepática. Tiene la capacidad de:

  • Aumentar la flora intestinal (para los que tienen digestiones lentas o estreñimiento).
  • Incrementar la producción de jugos biliares (disgregando las grasas y ayudando en el proceso de digestión).
  • Neutralizar las bacterias que son perjudiciales para la salud (responsables de gases o pesadez estomacal).
  • Reducir problemas intestinales como, por ejemplo, la diarrea o el estreñimiento.
  • Reducir los niveles de ácido úrico y líquidos.
  • Evitar la formación de piedras o arenillas en los riñones y vesícula.
  • Combatir cólicos renales.
  • Estimular la producción biliar para reforzar el hígado.
  • Mejorar la salud hepática y reducir los síntomas de hepatitis, ictericia y cirrosis.

El rábano se puede consumir:

  • Crudo, en ensalada u otras comidas
  • Hecho zumo
  • En forma de loción, para dolores de ciática o cólicos de riñón
  • En infusión

Contraindicaciones de los rábanos:

Rábanos

  • Flatulencias
  • Mala digestión
  • No son recomendables en personas con úlceras o gastritis