Cómo regular la flora intestinal naturalmente

Yamila Papa 21 noviembre, 2016
Dado que nuestra flora intestinal puede sufrir cambios por nuestro estilo de vida o por el consumo de medicamentos es conveniente reforzarla con alimentos ricos en microorganismos benéficos

Padecer estreñimiento o cualquier desequilibrio intestinal acarrea diferentes problemas.

Además de la hinchazón y el malestar que sentimos el cuerpo no puede eliminar adecuadamente los desechos.

Por este motivo es preciso regular la flora intestinal. En este artículo te contamos cómo hacerlo de forma natural.

¿Cómo debe ser la dieta si queremos regular la flora intestinal?

flora intestinal

Antes de comenzar con la lista de comidas que deberías o no consumir, sería bueno que aprendieses sobre los principales detonantes de problemas en la flora intestinal.

En primer lugar la alimentación, ya que si comemos demasiadas harinas o grasas, el colon no puede trabajar como corresponde. Esto a su vez ocasiona hinchazón abdominal y flatulencia.

En muchos casos los desequilibrios intestinales se deben a un grado alto de estrés o a cambios en el estilo de vida (por ejemplo, irnos de vacaciones).

Si padecemos de enfermedades intestinales, como colon irritable, enfermedad de Crohn o diverticulitis, es más probable que una de las consecuencias sea tener problemas para ir al baño.

Otras causas de alteraciones en la flora intestinal son:

  • Tratamientos con antibióticos
  • Intolerancia al gluten
  • Abuso de laxantes
  • Gastroenteritis
  • Candiadisis

La dieta de una persona que desea mejorar la flora intestinal debe estar compuesta por alimentos que le aporten ciertos microorganismos al cuerpo y eviten el desequilibrio de los microbios benéficos que habitan en el colon y se encargan de eliminar los residuos.

Lee también: Todo lo que deberías saber sobre la limpieza del colon

Para aumentar la cantidad de microbiota y que esta sea saludable debemos hacer algunos cambios en nuestra alimentación y hábitos.

Los alimentos que conviene incluir en nuestro día a día son de tres tipos:

Prebióticos

La flora intestinal se alimenta de estas bacterias fermentadas presentes, sobre todo, en las frutas y verduras crudas.

Antibióticos

Beneficios del ajo

No se trata de medicamentos, sino de alimentos con propiedades antibacterianas como, por ejemplo, el ajo o la cebolla.

Probióticos

Son bacterias saludables que permiten repoblar los intestinos y mejorar su composición. Se recomiendan después de ciertas infecciones.

Además es recomendable realizar ciertas técnicas de relajación para reducir el estrés: yoga, meditación, caminatas, paseos en bicicleta, etc.

Alimentos para regular la flora intestinal

Ya sabemos entonces que gracias a las bacterias presentes en el colon la mayoría de los alimentos que ingerimos se descomponen y se convierten en materia fecal.

Si estás sufriendo desequilibrios en la flora intestinal es preciso que consumas ciertas comidas que ayudan en la regulación de este proceso para evitar el estreñimiento, la hinchazón abdominal o la diarrea:

Yogur

Yogur natural

Es preferible que elijas el tipo de yogur casero o “vivo”, ya que cuentan con más cantidad de bacterias benéficas para tu organismo.

Igualmente los productos que venden en el mercado están enriquecidos por Lactobacillus Acidophilus GG que son dos tipos de bacterias muy eficaces.

Además puedes tomar leche y queso de cabra porque contienen una buena dosis de ingredientes probióticos.

Kéfir

Se trata de una bebida fermentada de aspecto similar al yogur rica en lactobacilos y muy usada para tratar problemas digestivos e intestinales. También sirve para mejorar la salud ósea y combatir infecciones bacterianas.

Es una excelente opción para aquellas personas intolerantes a la lactosa.

  • Los gránulos de kéfir están formados por cultivos de levadura y bacterias lácticas y son de color blanco.
  • Se añaden a un frasco con leche, yogur, zumo o agua que contenga azúcar para activarlos y se consumen en ayunas.
  • Se consiguen en dietéticas y tiendas naturistas.

Sopa de miso

Sopa de miso

Es de origen japonés y está compuesta principalmente por una pasta aromatizada de soja llamada miso y un caldo de pescado conocido como dashi.

Además contiene puerro, cebolleta, algas wakame y tofu picado en cubitos, entre otros ingredientes.

Nos aporta una buena cantidad de bacterias bifidus y lactobacilos. Puedes comprarla hecha o prepararla en casa.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de gránulos dashi (20 gramos)
  • 4 tazas de agua (1 litro)
  • 3 cucharadas de pasta miso (60 g)
  • ½ taza de tofu blando (100 g)
  • 1 cucharada de alga wakame (20 g)
  • 2 cebolletas

Preparación

  • En un cazo mediano coloca los gránulos dashi e hidrata con el agua.
  • Añade el alga wakame y pon en el fuego hasta que hierva.
  • Cuando rompa en ebullición reduce a fuego medio, disuelve la pasta de miso y agrega.
  • Pon en tofu cortado en cubitos y las cebolletas picadas en rebanadas.
  • Cocina unos 3 minutos más antes de servir.

Microalgas

La espirulina es la más conocida, pero también hay otras como, por ejemplo, las algas azules, las verdes y la chlorella. Todos estos productos aumentan la población de bacterias buenas en el tracto digestivo.

Entre los demás beneficios de estas microalgas podemos destacar:

  • Aportan energía, gracias al hierro y vitamina A
  • Son antiinflamatorias (ideal para personas con artritis)
  • Refuerzan el sistema inmunitario
  • Reducen el insomnio
  • Evitan el cansancio físico (recomendado para deportistas)

Visita este artículo: 5 ejercicios que te ayudarán a tratar tu insomnio

Chucrut

Chukrut

Esta comida típica de Alemania se prepara con coles fermentadas y sirve como acompañante para perros calientes.

El chucrut es rico en vitaminas del grupo A,B,C y E y sobre todo en bacterias beneficiosas.

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de oliva (16 g)
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 col blanca
  • 1 y ¼ tazas de vinagre (375 ml)
  • 1 cucharada de sal (10 g)
  • ½ taza de agua (125 ml)

Preparación

  • En un cazo calienta el aceite y agrega la cebolla picada finamente.
  • Pica la col en tiras y añade al sofrito junto con el vinagre, la sal y el agua.
  • Cocina a fuego lento durante 45 minutos o hasta que la col esté tierna.
  • Deja enfriar y pasa a un frasco de vidrio. Puedes guardar en la nevera por 2 semanas.

 

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