La rehabilitación después de un ictus

4 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la médica Elisa Martin Cano
Los ictus son eventos graves y frecuentes. Lograr una rehabilitación después de un ictus es un trabajo constante del paciente, el equipo tratante y los familiares.

El ictus, o infarto cerebral, es la primera causa de invalidez en adultos en países desarrollados. Su gravedad y la incidencia de secuelas que presenta lo convierten en una situación de urgencia. Es por sus secuelas que la rehabilitación después de un ictus es prioritaria.

Tras un infarto cerebral, la rehabilitación se convierte en una parte fundamental para que la persona pueda volver a una vida normal. Aquí te contamos en qué consiste este proceso.

¿Qué es un ictus?

El ictus también es conocido como infarto cerebral o embolia. Miles de personas mueren cada año en España por esta causa, por lo que es un problema de interés común. Existen ictus de dos clases:

  • Isquémico
  • Hemorrágico

Aunque el mecanismo de producción es diferente, en ambos casos ocurre lo mismo al final. Por una oclusión o rotura de un vaso sanguíneo cerebral, la zona de tejido nervioso que este vaso nutría se queda sin flujo de sangre.

En definitiva, el tejido nervioso de esa zona se queda sin el oxígeno necesario y muere. Esto hace que se pierdan las funciones que esa parte del cerebro controlaba.

¿Qué síntomas produce el ictus?

La mayor parte de las veces, es una patología aguda y muy rápida. Esto quiere decir que en pocos minutos se desarrollan los síntomas y se produce la lesión cerebral. También existen casos en los que los síntomas van apareciendo poco a poco, pero es lo menos común.

Dependiendo del lado del cerebro que quede afectado, se producirán diferentes síntomas:

  • Hormigueo o debilidad muscular en la cara, brazo o una pierna, especialmente a un lado del cuerpo.
  • Dificultad para hablar, leer o entender a los que hablan.
  • Distorsión de la visión en uno de los ojos
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Perdida de equilibrio y de coordinación.
cefalea por ictus
El dolor de cabeza es un signo clásico de un ictus en proceso

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¿Cuáles son sus consecuencias?

Las secuelas de los ictus dependen del vaso sanguíneo que afecten, ya que eso determinará la zona del cerebro lesionada. También dependen del estado previo de la persona, sobre todo del resto de factores de riesgo que tuviese. Por último y muy importante, dependen de la rapidez con la que se actúe.

Cuando se sospecha que una persona puede esta sufriendo un ictus, se activa un código de emergencia en los centros sanitarios. Esto hace que las actuaciones se lleven a cabo lo más rápidamente posible. Cuanto más tiempo pase un territorio del cerebro sin riego, más tejido morirá y peores serán las consecuencias. El tratamiento rápido es esencial para minimizar secuelas.

¿Cuál es la importancia de la rehabilitación después de un ictus?

La rehabilitación tras un ictus ya no podrá revertir los daños cerebrales producidos por este. Tratará, por tanto, de minimizar las consecuencias, tanto físicas como psicológicas, y hacer que el paciente pueda adaptarse lo mejor posible a su día a día.

La rehabilitación deberá empezar en cuanto el paciente esté estabilizado clínicamente, en el mismo hospital en el que se ha ingresado. Luego se continuará fuera del hospital.

Es posible que el paciente tenga que volver a aprender a realizar funciones muy básicas. Estas pueden ser hablar, mover ciertas partes del cuerpo o controlar los esfínteres.

La duración de la rehabilitación después de un ictus dependerá tanto del paciente como de los daños que se han producido. Puede llegar a ser un proceso lento y muy alargado en el tiempo.

¿Cómo se lleva a cabo la rehabilitación después de un ictus?

Ya que es un proceso complejo y que abarca muchas dimensiones de la persona, la rehabilitación la llevará a cabo un equipo multidisciplinar. Médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, psicólogos, logopedas y terapeutas ocupacionales formarán un grupo que intentará cubrir todas las necesidades del paciente.

Como ya hemos comentado, comenzará en cuanto el paciente esté estabilizado, en las primeras 24 a 48 horas tras el infarto cerebral. Se realizará una evaluación completa del estado y el posible pronóstico de recuperación.

Una vez que la persona haya sido dada de alta, la rehabilitación continuará tanto en la casa como en los centros de rehabilitación, varios días a la semana. Aquí dependerá de la cercanía y el transporte del que pueda disponer el paciente.

resonancia magnética cerebral
Tras el diagnóstico del ictus, la rehabilitación debe comenzar con el paciente estable, dentro de su hospitalización

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La importancia del trabajo en casa

Los especialistas darán al paciente diferentes pautas y ejercicios. Aunque la persona tenga que ir varios, o incluso todos los días de la semana al hospital, es muy importante que trabaje las pautas en la casa. Serán ejercicios y prácticas básicas y fáciles, adaptadas al estado de cada persona.

Además del paciente, es vital que las personas de su entorno le acompañen y apoyen en este proceso. Que los familiares acompañen al paciente a las revisiones y sesiones de rehabilitación puede ser recomendable para que estén informadas del proceso y la evolución del mismo.

La rehabilitación después de un ictus requiere constancia

Un ictus es una enfermedad grave y complicada con muchas posibilidades de dejar secuelas. Tanto el trabajo constante del equipo multidisciplinar, como el del paciente y de su entorno, serán fundamentales para que la mejoría y adaptación se lleve a cabo lo más rápida y cómodamente posible.

Por supuesto, no en todas las personas se alcanzará la misma mejoría, pero siempre se intentará lograr el máximo de cada uno. La constancia es la clave de esta rehabilitación.

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