¿Hay relación entre la dieta y el acné?

24 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
La dieta y el acné se han relacionado durante años con una gran cantidad de mitos de por medio. ¿Qué tan cierto es que algunos alimentos inciden en la aparición del acné? Aquí lo aclaramos.

Desde hace décadas se ha investigado la posible relación entre dieta y acné. Se trata de una enfermedad que se desencadena en el folículo pilosebáceo, la cual se caracteriza por la presencia de pequeños granos o protuberancias en distintas partes del cuerpo.

Los andrógenos producen un doble efecto, estimulan la producción sebácea y obstruyen el conducto por donde se debe de eliminar el sebo. Este proceso termina con la inflamación de la glándula y su colonización por parte de bacterias.

El acné es una alteración dermatológica muy frecuente en la población. Su incidencia es enorme entre los adolescentes, superando el 85%. Además, puede aparecer también en el 54% de las mujeres y en el 40% de los hombres mayores de 25 años.

Hasta hace pocas décadas se aconsejaba no consumir chocolate, nueces, fritos o embutidos porque presuntamente empeoraban la sintomatología de la enfermedad. Sin embargo, los resultados de los estudios realizados no encuentran evidencia entre la presencia de estos alimentos en la dieta y la aparición de acné.

Dieta y acné: la clave podría estar en el índice glicémico

Durante los últimos años se ha estudiado la influencia del consumo de alimentos con alto índice glicémico sobre el acné. Los resultados sugieren que el consumo de azúcares refinados y lácteos podría tener influencia en la aparición de la sintomatología de la enfermedad.

Estos alimentos promueven la secreción de andrógenos, que suponen la base de los cambios que ocurren en el folículo sebáceo, desencadenando con la inflamación de los mismos.

Pan y bollería.
El pan blanco y los productos de bollería industrial no son la mejor opción para disfrutar desayunos sanos.

Dieta cetogénica como tratamiento del acné

Algunos autores proponen el seguimiento de una dieta cetogénica para la mejora de la enfermedad. La restricción de carbohidratos y alimentos de alto índice glicémico podría mejorar notablemente los síntomas de la enfermedad y reducir los procesos de inflamación.

No existen ensayos clínicos randomizados que relacionen el consumo de leche con el acné, ni tampoco la influencia de la grasa de la dieta sobre el mismo. De este modo, el mejor método de prevención, según la evidencia a día de hoy, sería realizar una restricción de carbohidratos y de alimentos procesados.

Te puede interesar: Acné en la menstruación, ¿por qué ocurre?

Cuidado con el exceso de proteína

La literatura científica advierte de la posible aparición de acné derivada de la suplementación con altas dosis de proteína. De todos modos, los resultados no permiten relacionar con alta evidencia la carga proteica de la dieta con la aparición o la severidad de la enfermedad, ya que en todos los estudios aparecen bastantes sesgos.

Por un lado, se trata siempre de individuos con un índice de masa corporal elevado; por otra parte, algunos de ellos utilizan sustancias dopantes, lo cual modificaría la cantidad de andrógenos existentes en el cuerpo, que son la base de la patología.

La genética presenta un papel importante

El acné es una enfermedad que se presenta en un 85% de los adolescentes de entre 15 y 24 años. A pesar de ello, la herencia genética condiciona la aparición de esta patología.

Las personas con pieles secas son menos propensas al desarrollo del acné puesto que presentan menos sebo en los folículos y, por lo tanto, menos probabilidades de inflamación de los mismos por cargas bacterianas.

Mujer con acné
Hay muchos factores asociados con la aparición del acné. Entre estos, la genética podría desempeñar un papel importante.

Tratamientos eficaces

Más allá del papel que puede representar la dieta en la prevención o disminución de los signos y síntomas del acné, los tratamientos más eficaces contra esta alteración son de tipo farmacológico.

Las bacterias que producen estas inflamaciones son sensibles a muchos fármacos como el peróxido de benzoilo o la clindamicina. Estos tratamientos suelen presentarse en cremas de uso tópico, aunque en los casos más severos se opta por un tratamiento oral.

Descubre: Eridosis para el acné: precauciones

Conclusiones

El acné es una enfermedad altamente frecuente entre los adolescentes. Los cambios hormonales y la carga androgénica suponen el principal factor de riesgo. No obstante, la dieta puede influir en la severidad de la enfermedad.

Dieta y acné se han relacionado durante años con una gran cantidad de mitos de por medio. En la actualidad, se sospecha que la única de estas relaciones posibles es la existente con los alimentos ricos en azúcares simples que estimulan la producción de insulina.

De todos modos, es recomendable acudir al dermatólogo cuando comienzan los síntomas de la enfermedad con el fin de valorar si es necesario recurrir a la medicación para prevenir lesiones mayores.

  • Reynolds RC, Lee S, Choi JY, et al. Effect of the glycemic index of carbohydrates on Acne vulgaris. Nutrients. 2010;2(10):1060–1072. doi:10.3390/nu2101060
  • Puerto Caballero L., Tejero García P., Alimentación y nutrición: repercusión en la salud y belleza de la piel. Nutr clin diet hosp, 2013. 33 (2): 56-65.
  • Paoli, A., Grimaldi, K., Toniolo, L., Canato, M., Bianco, A., & Fratter, A. (2012, April). Nutrition and acne: Therapeutic potential of ketogenic diets. Skin Pharmacology and Physiology. https://doi.org/10.1159/000336404
  • Deplewski A., Rosenfield R., Role of hormones i pilosebaceous unit development. Endocr Rev, 2000. 21 (4): 363-92.