Relación entre el dolor de cabeza y el hígado

Reducir los niveles de estrés y ansiedad puede ser muy adecuado para mejorar nuestra salud hepática y emocional. ¿Qué otras medidas podemos considerar para cuidar el cuerpo?

El dolor de cabeza puede tener diferentes orígenes. Uno que se suele pasar por alto es el malestar digestivo y hepático. ¿Sabías que existe una relación directa entre el dolor de cabeza y el hígado? Te enseñamos a saber reconocerlo y a cuidarte mejor.

¿Qué vinculo existe entre el dolor de cabeza y el hígado?

Dolor de cabeza

Cuando un hígado funciona bien, disfrutamos de una calidad de vida óptima y casi ni nos acordamos de este órgano. Sin embargo, en ocasiones empezamos a tener problemas digestivos. Estos ocasionan cansancio y otros síntomas, que generalmente incluyen el dolor de cabeza.

No obstante, ¿cómo se asocian el dolor de cabeza y el hígado enfermo? En primer lugar, para saber reconocerlo, hay que saber que es un dolor que viene y se va; aparece de modo intenso alrededor de las sienes o en la parte trasera de la cabeza.

Es frecuente que lo confundamos con la cefalea tensional, pero un dato para diferenciarlo es que viene acompañado por dolor en el abdomen y una sensación de saciedad. Se siente un malestar incómodo en la tripa, que va acompañado por un sabor amargo en la noca, lengua blancuzca o amarillenta y un poco de náuseas.

También es frecuente padecer insomnio en las primeras horas de la noche y dificultades para despertar por la mañana. En las mujeres, es habitual padecer el síndrome premenstrual con unos síntomas bastante fuertes. 

Por lo general, lo que sucede es que estas cefaleas aparecen cuando el hígado está intoxicado o enfermo. Por esa razón, no cumple adecuadamente su función y no puede hacernos llegar la energía necesaria a la cabeza y las extremidades. De ahí provienen el dolor y el cansancio.

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Cómo cuidar mejor del hígado y evitar dolores de cabeza

andar

1. Pautas alimenticias

Las siguientes recomendaciones pueden serte de ayuda para cuidar el bienestar de tu hígado. Recuerda que son solo recomendaciones; de ningún modo sustituyen a la más que aconsejable consulta profesional.

  • Evita comer en grandes cantidades: Lo mejor es comer lo justo y varias veces al día, sin perder ninguna comida. Jamás te saltes el desayuno, ya que es esencial para mantener el metabolismo en buen estado.
  • Reduce el consumo de grasas, frituras, azúcar, alcohol, sal y productos lácteos.
  • Eleva tus dosis de verduras y frutas frescas: Es mejor comer alimentos elaborados con cocciones suaves, como por ejemplo al vapor.
  • Da prioridad a los alimentos vegetales e integrales: Sobre todo los que tienen un efecto “refrescante” y en especial las verduras de hoja verde con sabor amargo. Estos tienen un efecto desinflamante a nivel hepático, además de ayudar en la función depurativa. Uno de los mejores alimentos de este tipo es la alcachofa.
  • Hay plantas medicinales que pueden serte de gran ayuda: algunos ejemplos son el cardo mariano, jengibre, diente de león, té verde. Son desintoxicantes, estimulan el drenaje y mejorar la función hepática.

2. Pautas emocionales y de comportamiento

Como ya sabes, los hábitos de vida influyen directamente en la salud del hígado. Es sumamente recomendable dedicar al menos media hora al día a hacer algo de deporte y moverse, con el fin de mejorar la función del corazón. Basta con salir a caminar o a correr unos 15 minutos por minutos, por ejemplo.

Además, es imprescindible cuidar de las emociones. Debes procurar reducir tus niveles de estrés y ansiedad y recordar cuáles son las prioridades: salud, felicidad y disfrute de los seres queridos.

Por otra parte, encuentra siempre unas horas al día para ti misma, para disfrutar de las cosas sencilla. Puede ser estar sola en un parque leyendo o pensando o salir a tomar un café con tus amigas (recuerda que el café es bueno para el hígado).

Finalmente, rodéate de personas que te aman, que te respetan y que quieren lo mejor para ti. Si crees que debes alejarte de cierta gente, hazlo antes de que tu salud se vea afectada. Todas estas pequeñas cuestiones hacen daño al hígado y alteran el equilibrio personal.

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Ejemplo de una dieta adecuada para evitar el dolor de cabeza

alcachofa

Con estos alimentos, podrás cuidar tu hígado y evitar los dolores de cabeza asociados a este malestar. Para mayor información y una dieta que se ajuste a tus necesidades específicas, no dudes en consultar con tu médico.

1. Desayuno

  • Vaso de agua tibia con el jugo de medio limón.
  • Una rebanada de pan de avena integral con mermelada de arándanos (sin azúcar).
  • Media manzana y dos nueces.

2. A media mañana

  • 1 manzana o 1 pera.
  • O una taza de té verde con una tostada integral con unas gotitas de aceite de oliva.

3. Almuerzo

  • Verduras a la plancha: por ejemplo, brócoli o coles de bruselas.
  • Pescado blanco a la plancha.
  • Un cuenco pequeño con trocitos de papaya.

4. Merienda

  • Un vaso de agua de avena con unas fresas.

5. Cena

  • Alcachofas hervidas con un poco de aceite de oliva y vinagre.
  • Arroz integral hervido con aceite de oliva, sal y laurel.
  • 1 kiwi.

Recuerda que las ensaladas no siempre son buenas para cenar. La lechuga, por ejemplo, cuesta más digerirla. Por lo tanto, es mejor dejarla para el almuerzo.

6. Una hora antes de ir a dormir

  • Una infusión de melisa, menta, tomillo. Gracias a esta bebida, conseguirás un mejor descanso.

En definitiva, el dolor de cabeza y el hígado son dos cuestiones que tienen mucho que ver. Recuerda que una forma de preservar el bienestar integral de tu cuerpo es llevar una alimentación saludable y balanceada.