Relación entre las enfermedades de garganta y el intestino

Sumergir los pies durante 20 minutos en agua caliente nos proporciona un alivio inmediato de la inflamación de garganta, ya que el cuerpo buscará compensar la temperatura global

El título de este artículo te puede sorprender, pero no es la primera vez que encontramos relaciones curiosas entre diferentes partes de nuestro cuerpo. Por ejemplo, nos referimos al intestino y la garganta. Así nos lo enseña la medicina tradicional china, la reflexología podal o la iridología, entre otros más.

En este artículo te explicamos cómo y por qué debes cuidar también tu intestino si sueles sufrir problemas de garganta como amigdalitis, faringitis, afonía, etc.

Si sufres de la garganta, fíjate en tu intestino

Si sufrimos a menudo problemas de garganta, sin motivo aparente o que nos cuesta curar con tratamientos médicos, debemos prestar atención a nuestro intestino. Podemos empezar por descartar algunas de las patologías más frecuentes:

  • Síndrome del colon irritable:Trastorno crónico que provoca dolor y estados de diarrea y estreñimiento alternados. Podría estar relacionado con cuestiones nerviosas y emocionales.
  • Estreñimiento: Es uno de los grandes males de nuestros días, por culpa de una mala alimentación, demasiado refinada y excesivo sedentarismo.
  • Parásitos intestinales: Los parásitos son muy frecuentes y sin embargo muy desconocidos. El más habitual es la candidiasis. No obstante, hay muchos tipos y tienen muchos síntomas diferentes. Esto puede confundir al paciente a la hora de saber qué tiene. Suele provocar cansancio, nerviosismo, trastornos del apetito, malas digestiones, picor de nariz o de ano, etc.
  • Divertículos: La diverticulosis consiste en la formación de una especie de engrosamientos en las paredes del intestino grueso.

Remedios para la garganta y el intestino

Las lavativas

Nuestros antepasados tenían muchos conocimientos de medicina. Siempre encontraban remedios sencillos con lo que tenían a mano para solucionar los malestares del día a día.

Siempre han sido frecuentes las enfermedades de garganta, en especial en el caso de niños que las sufren de manera repetida. En otras épocas, no dudaban en recurrir a las lavativas.

Las lavativas se solían aplicar muy a menudo. Entonces se sabía que un intestino que no funcionaba bien era causa de múltiples enfermedades. En este sentido, aplicando una lavativa uno podía notar una gran mejoría casi de manera inmediata.

¿Cómo se hacen?

Las lavativas se solían hacer con la ayuda de unas peras de goma. Todavía hoy en día se venden en las farmacias por ser la manera más cómoda y rápida de aplicarlas.

  • Basta introducir en la pera el agua tibia, que sea de calidad, no del grifo.
  • Después, untar un lubricante o aceite a la cánula e introducirla en el ano mientras estamos tumbados sobre el lado izquierdo.
  • A continuación, aguantamos lo que podamos y evacuamos.
  • Podemos realizar un par de lavativas al día mientras suframos la afección de garganta.

Las lavativas benefician al intestino y la garganta

Repoblar la flora intestinal

Si queremos cuidar nuestra garganta, deberemos regular nuestro intestino y tratar la patología que suframos. Una pauta fundamental será el cuidado de nuestra flora intestinal.

La flora bacteriana se altera por las enfermedades intestinales, la mala alimentación y el consumo de medicamentos. La cuidaremos de dos maneras:

  • Consumiendo alimentos que la promuevan, en especial los alimentos fermentados como el chucrut, el yogur o el kéfir. Pero deberán ser elaborados en casa para asegurarnos de que no se hayan fabricado de manera artificial y contengan los nutrientes que necesitamos.
  • Tomando un suplemento específico para repoblar la flora intestinal, en especial si hemos estado tomando medicación.

Repoblar la flora intestinal para cuidar la garganta

Intolerancias alimentarias

Hay una cuestión fundamental a tener en cuenta cuando de manera muy repetida sufrimos problemas intestinales y de garganta. Debemos valorar la posibilidad de que tengamos intolerancia a algún alimento, lo cual nos esté provocando un daño continuado y progresivo.

En las alergias nos damos cuenta muy rápido porque la reacción del cuerpo es instantánea. No obstante, no sucede lo mismo con las intolerancias. Estas tienen efectos dañinos pero más lentos y graduales, lo cual dificulta su detección.

Podemos ser intolerantes a cualquier alimento y existen muchos tipos de pruebas de laboratorios que lo analizan. No obstante, las más habituales y que deberíamos tener primero en cuenta son al gluten y a la lactosa. También podemos sufrir intolerancias a determinadas frutas, frutos secos o aditivos alimentarios.

Las intolerancias también pueden perjudicar a la garganta

Baños calientes de pies

Por último, aunque este remedio no nos curará la enfermedad, sí que nos ofrecerá un alivio inmediato a la inflamación de garganta. Este remedio es rápido y efectivo.

Al provocar un calor importante en los pies, disminuirá con rapidez la temperatura de la parte superior del cuerpo. Para ello, sumergiremos los pies en agua muy caliente durante al menos 20 minutos. Si se enfría la iremos reponiendo. Después abrigaremos bien los pies.

Imágenes por cortesía de Pavel Fiskovich, mfcorwin y didriks

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